Lunes, 27 de julio de 2026 Lun 27/07/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Siham, la chófer musulmana en la Cataluña profunda de Orriols: 'Me despierto a las 5 para levantar un país que me rechaza'

Siham, la chófer musulmana en la Cataluña profunda de Orriols: 'Me despierto a las 5 para levantar un país que me rechaza'
Artículo Completo 1,897 palabras
La conductora catalana, hija de inmigrantes marroquíes, denuncia el aumento de los comentarios racistas desde que comenzó a llevar hiyab. Más información: La fiscal pide a la Guardia Civil que aclare si Vox acordó con streamers promover en redes el odio racista en Torre Pacheco.

Siham Arramanchi, la chófer musulmana que denuncia comentarios racistas. Cedida

Reportajes Siham, la chófer musulmana en la Cataluña profunda de Orriols: 'Me despierto a las 5 para levantar un país que me rechaza'

La conductora catalana, hija de inmigrantes marroquíes, denuncia el aumento de los comentarios racistas desde que comenzó a llevar hiyab.

Más información:La fiscal pide a la Guardia Civil que aclare si Vox acordó con streamers promover en redes el odio racista en Torre Pacheco.

Publicada 27 julio 2026 02:46h

Las puertas del autobús se abren a primera hora de la mañana y los pasajeros empiezan a subir uno tras otro. Algunos apenas levantan la vista del teléfono móvil antes de validar el billete; otros sí se detienen un instante más de la cuenta al llegar al asiento donde Siham Arramanchi espera para iniciar la ruta.

Algunos le sonríen o le dan los buenos días antes de buscar un asiento. Otros, en cambio, parecen juzgarla incluso antes de que el autobús arranque.

No es por cómo trabaja, ni por cómo habla, ni por el lugar donde nació, sino por el hiyab que le cubre la cabeza.

La 'Rosa Parks' del s. XXI: la foto de una mujer negra rodeada de supremacistas blancos enmascarados agita EEUU

EL ESPAÑOL ha hablado con esta chófer de 30 años, nacida en Vic (Barcelona), para reconstruir una historia que empieza en un autobús, pero que termina retratando una Cataluña en la que el auge de Alianza Catalana y el endurecimiento del debate sobre inmigración han coincidido con una sensación que ella resume así: "Creo que con el tiempo todo está yendo a peor".

Hace unas semanas, varios vídeos grabados durante su jornada laboral se hicieron virales en redes sociales. En uno de ellos, una pasajera la desprecia mientras ella permanece al volante.

Después llegaron los comentarios, algunos apoyándola y otros cuestionando que una mujer musulmana ocupe ese puesto de trabajo.

Sevilla suma 34 lugares de culto musulmán mientras tramita una nueva mezquita en el Polígono Sur

Al volante de un autobús

Siham Arramanchi lleva cinco conduciendo autobuses por las carreteras que unen Berga, Manresa, Barcelona o Cardona para una conocida compañía de autobuses a nivel estatal.

Hija de inmigrantes marroquíes, creció en Cataluña y habla catalán y castellano con la naturalidad de quien nunca ha conocido otro lugar al que llamar hogar.

Después de sufrir un accidente de moto que la mantuvo dos años y medio alejada del trabajo, volvió a sentarse al volante hace unos meses. Lo hizo, sin embargo, con una diferencia respecto a la primera etapa de su carrera: llevaba hiyab.

Ese cambio alteró por completo la forma en que muchos pasajeros comenzaron a verla.

Siham Arramanchi, la chófer musulmana en la Cataluña que ha denunciado un trato racista por parte de viajeros. Cedida.

"La gente antes no sabía de dónde era porque he nacido aquí, tengo el catalán muy marcado y también hablo bien castellano. Si no les decía mi nombre, no sabían cuál es mi origen", explica.

Ahora, en cambio, siente que el pañuelo ha pasado a imponerse a todo lo demás: a su acento, a los años que lleva trabajando, a su experiencia o incluso al lugar donde nació.

"Ahora que me he reincorporado al trabajo lo he hecho con el velo. Sé que es algo que choca mucho a la gente, pero sirve como justificación para que yo tenga que recibir este tipo de comentarios", sentencia.

No recuerda el día exacto en que empezaron esos comentarios. Lo que sí tiene claro es que dejaron de ser una excepción hace tiempo. Ahora forman parte de la rutina de su trabajo.

Vox "prohíbe" el burka en los edificios públicos de Molina de Segura con el voto del PP y el PSOE estalla: "Las estigmatizan"

"No es algo puntual, lo recibo diariamente. Si no es un comentario más fuerte, es uno más flojo", afirma.

Uno de los episodios que más recuerda ocurrió durante su primera semana al frente de una nueva línea. La visita del papa a Barcelona había obligado a modificar el recorrido habitual y una pasajera le preguntó por el cambio.

Siham se limitó a explicarle las instrucciones que había recibido de la empresa y la respuesta fue inmediata: "Ya se te nota que no eres muy enterada".

"Apenas había hablado un minuto conmigo y no me había visto conducir. ¿Qué le lleva a hacerme ese comentario? Al final piensas que me ha visto con el velo y da por hecho que soy tonta", asevera.

EEUU bombardea objetivos del Estado Islámico en Nigeria con un ataque "poderoso y mortal" para proteger a los cristianos

Ella no respondió, conducía un autobús de 15 metros y decenas de personas dependían de que mantuviera la concentración.

"Hay gente que no entiende que ponerte nerviosa cuando estás al volante no es una buena idea. Ya llevas bastante responsabilidad conduciendo como para tener que aguantar además este tipo de comentarios", dice.

Quienes vieron después el vídeo viral destacaron su serenidad. "Hay gente que me dice: 'Qué paciencia'. No es paciencia, es cansancio y agotamiento. ¿De qué me vale discutir con personas que tienen la mente cerrada y no van a ver más allá? Llega un momento en que escuchas, ves y te callas", asegura.

Pero no siempre el desprecio viene acompañado de palabras. "A veces no es tanto el comentario, sino la mirada. Cuando llegas a la parada y abres la puerta, notas esa duda", recuerda.

Fue precisamente esa acumulación de episodios, y no uno especialmente grave, la que la empujó a publicar los vídeos en redes sociales. La repercusión fue inmediata.

Recibió el respaldo de compañeros de profesión, del sindicato y de decenas de usuarios, aunque también nuevos ataques. Uno de los comentarios que más le impactó decía: "Le estás quitando el puesto de trabajo a un español de verdad".

PP y Vox chocan en Medina del Campo por la cesión de un polideportivo a musulmanes: “Lo dejaron más limpio”

"¿Qué más tengo que hacer?"

"Hablo los dos idiomas oficiales que hay en España. He estudiado aquí, tengo la ESO, tengo mi trabajo, llevo cotizando desde los 16 años, aportando como cualquier otro español. ¿Qué más tengo que hacer?", se cuestiona.

Siham no entiende por qué tiene que demostrar constantemente que pertenece al lugar donde ha vivido toda su vida.

"Cuando me dicen 'vete a tu país', ¿cómo les explico que éste es mi país? Nací en Cataluña", afirma.

Recuerda que cumple con las mismas obligaciones que cualquier otra persona. "Tengo las mismas obligaciones y derechos que cualquier otro ciudadano español. ¿Por qué constantemente me tenéis que estar recordando que no me aceptáis?", dice.

Cinco familias musulmanas logran en Mallorca que sus hijos tengan religión islámica en el colegio, incluso en uno católico

Su despertador suena muchas veces antes del amanecer. "Me levanto cada día a las cinco de la mañana, incluso hay veces que a las tres, para ir a levantar un país que me rechaza y que constantemente me está recordando que no pertenezco aquí".

Aun así, insiste que España le "ha dado todo", pero que ella también le da "todo a España".

Hay otra pregunta que tampoco deja de hacerse. "¿Tengo que renunciar a mi origen, a mi cultura, a mi religión?".

Cuenta que conoce a mujeres que lo han intentado. "Tengo amigas que han renunciado a su origen, a su cultura o a su religión para que las acepten. Y aun así no las terminan de aceptar", asegura.

Su sueño es que el hiyab sea aceptado en España "como un accesorio más, como quien lleva gafas de sol o una gorra", dice.

Hiyabis y niqabis, las nuevas 'influencers' que convierten el velo islámico en moda: lo que hay tras el fenómeno

La Cataluña que conoció su padre

Cuando intenta explicar por qué tiene la sensación de que algo ha cambiado, Siham habla de su padre, que llegó desde Marruecos hace medio siglo. Siempre le ha contado que la Cataluña que encontró entonces poco tiene que ver con la que hoy observan juntos.

"Mi padre me dice que cuando llegó se peleaban por nosotros", recuerda. Le habla de una época en la que las empresas buscaban mano de obra y competían por contratar trabajadores marroquíes.

"Recuerdo que, de lunes a viernes, trabajé en cinco empresas diferentes. Me venían a buscar a la salida del trabajo para ofrecerme mejores condiciones", le cuenta su padre todavía hoy.

Ahora, sostiene ella, basta con que un currículum lleve un nombre árabe para que muchas puertas ni siquiera lleguen a abrirse.

"Aunque leas en el DNI que soy española y que he nacido aquí, miran el nombre y ya no te cogen", afirma.

De Jumilla a Badalona: cuando García Albiol llegó a un acuerdo con los musulmanes para que no rezaran en la vía pública

Siham insiste en que una minoría de inmigrantes que delinque acaba proyectando una imagen que termina afectando a quienes llevan toda la vida estudiando, trabajando y pagando impuestos.

"Nos acaba perjudicando a los que no tenemos nada que ver con eso", asevera.

Su padre está convencido de que el ambiente ha cambiado. Ella también. "Sí, totalmente", responde cuando se le pregunta si percibe una mayor hostilidad hacia los inmigrantes que la que existía hace décadas.

Su percepción coincide con una transformación política que Cataluña ha experimentado durante los últimos años. A medida que el procés perdía centralidad, la inmigración, la seguridad y la identidad nacional fueron ocupando un espacio creciente en el debate público.

En ese escenario ha irrumpido Alianza Catalana, la formación de Silvia Orriols, que ha situado el islam y la inmigración en el centro de su discurso hasta convertirse, según el último barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió, en la tercera fuerza del Parlament, mientras Junts endurece también parte de su posición sobre política migratoria.

Siham evita establecer una relación directa entre ese nuevo escenario y los comentarios que escucha cada mañana. "No sé si determinados discursos están legitimando cosas que antes la gente pensaba y no decía en voz alta. No sé si es algo cultural o si realmente tiene que ver con la política", admite.

Lo que sí tiene claro es aquello que más le preocupa: "Que esto se vaya transmitiendo a los hijos y a los nietos y nunca se acabe".

  1. Cataluña
  2. Musulmanes
  3. Racismo
  4. Autobuses
  5. Reportajes

NEWSLETTER - REPORTAJES

Una selección de los reportajes más leídos todos los domingos en tu correo Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir