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Sirvientas esclavas en una Barcelona nazificada

Sirvientas esclavas en una Barcelona nazificada
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Marta Platel novela en 'El baile de las criadas' la oscura connivencia entre Hitler y Franco

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Sirvientas esclavas en una Barcelona nazificada

Marta Platel novela en 'El baile de las criadas' la oscura connivencia entre Hitler y Franco

Regala esta noticia Añádenos en Google La escritora y periodista Marta Platel. (Javier Ocaña)

Miguel Lorenci

Madrid

22/06/2026 a las 00:05h.

En 1941 las banderas nazis con las esvásticas ondeaban sin pudor en el Paseo de Gracia, en la Gran Vía y en otros muchos enclaves ... y edificios icónicos de Barcelona, como el Palau de la Música. Franco había ganado la guerra y era connivente con Hitler. El 52 cumpleaños del genocida se celebró en el cine Coliseum de la Ciudad Condal lleno de jerarcas franquistas y nazis. Esta época de espías, intrigas, abusos, ejecuciones, asesinatos y turbios negocios es la que recrea la periodista y escritora Marta Platel (Barcelona, 1962) en 'El baile de las criadas' (Planeta).

A la Barcelona de los vencedores en la incivil guerra española llegaban chicas de toda España. Huían de la miseria de sus pueblos y se buscaban la vida sirviendo en casas de los adinerados ganadores. «Eran muchachas sin voz, auténticas esclavas de sus señores, incluso sexuales, y privadas de todos sus derechos y víctimas de castigos físicos», explica Platel.

Una de ellas, Melisa Arranz, es la protagonista de la novela. Una humilde campesina que entra a servir en la casa de Arturo Llebrea, un gerifalte falangista y filonazi. Protagonista de «una novela coral», es «una heroína clásica y muy real; una mujer sometida que se convierte en rebelde y que se enamora como un acto de resistencia y libertad», explica Platel.

«La presencia de los nazis en Barcelona, Madrid o Bilbao es mucho más intensa y constante de lo que suponemos»

Cambiará su destino al conocer a un hombre en el salón Cibeles. Un reducto de libertad para las sirvientas esclavizadas donde iban a bailar los jueves, su día libre. Conocido popularmente como 'el baile de las criadas' -de ahí el título la novela-, estuvo abierto hasta finales de los años 70. Se reunían allí las criadas «que lo veían y lo sabían todo de la sociedad que las explotaba».

Impunes

«La presencia de los nazis, en Barcelona, Madrid o Bilbao es mucho más intensa y constante de lo que suponemos», asegura Platel, que realizó un ingente trabajo de documentación, que no lastra la novela para rastrear y recrear esta impune presencia nazi entre 1941 y 1943. Una Barcelona nazificada con la connivencia franquista que visitó Heinrich Himmler, jefe de las SS, agasajado en el monasterio de Monserrat, en la que se celebraba el cumpleaños del Führer, se escuchaba a Wagner, se ofrecía 'apfestrudel' a los invitados nazis y había restaurantes germanófilos como El Oro del Rhin. «La colonia nazi era fiel a unas tradiciones que celebraban, como la fiesta de la cosecha, según refleja la prensa de la época», recuerda la autora.

Aquella Barcelona con el Banco Trasatlántico Alemán en la Plaza de Cataluña «era un nido de espías en el que la Gestapo vigilaba y perseguía a los refugiados judíos, que cambiaban de nombre o se bautizaban para no ser capturados y deportados a los campos de exterminio», explica Platel. «Hubo quien les ayudó escapar», señala recordado la frase del Talmud: «Quien salva un a vida, salva a toda la humanidad».

Homenajea también a los «diplomáticos que en los años más oscuros de Europa hicieron frente a la barbarie nazi». Figuras como Georg Ferdinand Duckwitz, agregado de la embajada alemana en Copenhague, que filtró los planes de deportación nazi en octubre de 1943, lo que permitió a la resistencia danesa evacuar a más de 7.000 judíos a Suecia, el español Ángel Sanz Briz, el 'Ángel de Budapest', que salvó a judíos de origen sefardí desde la misión diplomática española en Hungría, o el portugués Arístides de Sousa, cónsul en Burdeos.

Marta Platel. (Javier Ocaña)

«La maldad nos repele pero al tiempo nos fascina», dice Platel tratando de explicar por qué nos seducen esos episodios tan truculentos que aún hoy nos resultan difíciles de creer».

Al estilo de 'Arriba y abajo' o 'Downton Abbey', la novela de Platel habla de ricos y pobres. «Pero los ricos no son siempre ganadores, ni los pobres son siempre perdedores, como los malos no son tan malos, ni los buenos tan buenos» afirma. «Hay que huir del cliché y moverse en esa escala de grises que es lo que ocurre en la vida», reclama la autora.

Muchos de los personajes que circulan por sus casi 500 páginas son reales, pero Platel les ha cambiado nombres, detalles y circunstancias para protegerse y proteger a sus descendientes. «Se puede ser un asesino, un torturador o un violador, pero ese mismo monstruo puede ser el abuelo o el bisabuelo de alguien que no es responsable de sus actos».

«Ojalá haya una serie o una película de la novela», sueña Platel, que se inició como periodista en el Día de Cataluña y ha pasado por casi todas las parcelas de la profesión. Ha sido jefa de redacción de la revistas TodoSport y World Action Sport. Ha coordinado la edición española de Sport Illustrated Swimsuit y en decoración en Interiores. Actualmente es jefa de compra en la revista Lecturas.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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