Animales de compañía
Socios fiables Regala esta noticia Añádenos en GoogleJuan Manuel De Prada
04/09/2026 a las 14:43h.Quizá el rasgo de sumisión más penoso de nuestros gobernantes en el traumático episodio vivido en Ceuta este verano ha sido la reiterada calificación de ... Marruecos como «socio fiable y leal». Escuchar a nuestros gobernantes repetir como discos rayados tan grotesca consigna producía el mismo afecto desolador que produciría la mujer que acaba de ser salvajemente violada y califica a su violador de «hombre amable y cariñoso». Por supuesto, no se nos escapa que España necesita mantener relaciones diplomáticas con Marruecos; pero, sin incurrir en reacciones calenturientas ni en jeremiadas, la repugnante felonía perpetrada por el régimen marroquí hubiese exigido siquiera algún tipo de censura o amonestación, alguna muestra de ofendida indignación, algún amargo reproche. Acompañados, si se quiere, de una voluntad de hacer borrón y cuenta nueva; pero advirtiendo que un atropello semejante no podía repetirse.
Quien se humilla ante el soberbio no gana clemencia, sino desprecio. Y es propio del soberbio pisotear a quien ve postrado
En realidad, llamando «socio fiable» a quien nos ha agredido tan arteramente, nuestros gobernantes no hacen sino proclamar urbi et orbi su indefensión. Y también, de paso, la fortaleza del agresor, que en cambio parece asistido por 'socios' que tal vez no sean del todo 'fiables' (la gente maligna nunca es fiable, aunque actúe juramentada) pero desde luego le apoyan plenamente en sus fechorías. Sería impensable que el régimen marroquí hubiese urdido una agresión tan venenosa contra España sin la aprobación de sus más poderosos 'socios'; pues Marruecos, pese a su situación geográfica privilegiada, no deja de ser una nación (inventada) de medio pelo, que no puede adoptar decisiones tan delicadas sin contar con el nihil obstat de Israel y Estados Unidos. 'Socios' que, a su vez, profesan una enconada inquina a España, en la que siempre han visto un antagonista –hoy venido a menos y completamente desnaturalizado– que desean humillar y esclavizar. Israel por razones inveteradas y preternaturales que las masas cretinizadas, huérfanas de teología, no pueden ni siquiera vislumbrar (nada que ver, desde luego, con los postureos inanes y cosméticos que el gobierno español ha ensayado en los últimos tiempos, defendiendo de boquilla a los palestinos mientras mantenía contratos militares con Israel). Estados Unidos por razones menos inveteradas pero también añejas (las «ínclitas razas ubérrimas» que los yanquis siempre han deseado someter y expoliar ya habrían sido completamente sometidas y expoliadas si por sus venas no circulase «sangre de Hispania fecunda») que el fantoche Trump ha mostrado de forma desmelenada y sin tapujos (y que tampoco tienen nada que ver con los falsorros postureos antibelicistas del gobierno español, que entretanto ha triplicado el presupuesto militar, para comprar armamento a Estados Unidos y sufragar las guerras remotas que convienen a Estados Unidos).
Pero quizá el aspecto más tétrico de esta triste historia lo representen los 'socios' de España obligados por tratados internacionales y compromisos legales. A los socios de la OTAN no hace falta siquiera referirse, pues son –como la propia España– lacayos al servicio de Estados Unidos, que no moverán un dedo cuando la definitiva invasión de Ceuta y Melilla se decrete. Todavía más aberrante resulta la reacción de nuestros 'socios' en el pudridero europeo, que ha sido la propia del desalmado que, viendo cómo un salvaje viola a una mujer indefensa, reprocha a la mujer que vista una falda tan corta y provocativa. Una falda que, además, el desalmado ha vendido a precio de saldo a la mujer violada; que es lo que el pudridero europeo ha hecho con España, destruyendo su economía productiva y obligándola a proveerse de mano de obra barata, para hacerla 'sostenible'. Estos son los «socios fiables» con que cuenta España; si sigue atada a ellos es porque ya se ha convertido en materia inerte.
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