La revisión es gratuita y dura aproximadamente 30 minutos según el fabricante.
Un fallo de diseño en el motor microhíbrido de varios modelos Stellantis puede provocar incendios en condiciones de humedad. Más de 40.000 coches afectados en España, una solución gratuita en 30 minutos, y una marca que, esta vez, hace los deberes.

El sistema europeo de alertas de seguridad no alimentaria ha activado una alerta sobre decenas de miles de vehículos del grupo Stellantis que circulan por España. El problema, detectado en modelos con motor de gasolina turbo de 1,2 litros en versión microhíbrida, tiene su origen en un defecto de diseño: la distancia entre el tubo del filtro de partículas y el alternador es inferior a 10 milímetros, lo que en condiciones de humedad puede generar un arco eléctrico, provocar un sobrecalentamiento y derivar en un incendio.

El número de vehículos afectados en España podría superar los 40.000, aunque la incidencia registrada hasta ahora es limitada: el fabricante ha reportado solo unas decenas de incendios a nivel mundial atribuibles a este defecto. Aun así, la dimensión del problema obliga a actuar.

¿Qué coches están afectados?

La lista de modelos incluidos en el llamamiento a revisión (conocido como recall) abarca algunas de las referencias más vendidas del mercado español en los últimos años. Entre los afectados figuran el Jeep Avenger, el Opel Corsa, el Peugeot 208, el Peugeot 2008, el Citroën C3, el Citroën C4, el Fiat 600, el Fiat Grande Panda, el Opel Mokka, el Opel Frontera, el DS 3, el Lancia Ypsilon y el Alfa Romeo Junior, todos ellos fabricados en distintas fechas comprendidas entre 2023 y enero de 2026.

¿Qué es una «recall»?Una recall o llamamiento a revisión es una campaña oficial mediante la cual un fabricante convoca a los propietarios de un modelo concreto para corregir un defecto detectado en sus vehículos. Es un procedimiento regulado y gratuito para el cliente, que puede ser iniciado por el propio fabricante o exigido por las autoridades competentes. Lejos de ser un escándalo, forma parte del sistema de seguridad del sector: detectar un problema y actuar para resolverlo antes de que cause daños es, precisamente, lo que se espera de cualquier empresa responsable.

¿Qué dice Stellantis?

Desde Motor.es hemos contactado con Stellantis para conocer su posición oficial, y el grupo ha respondido con una declaración en la que reconoce el problema sin ambigüedades y detalla la solución técnica. Según la marca, la campaña consiste en sustituir la copa protectora de los polos del generador de arranque por correa (BSG) de 48V por otra con mayor aislamiento, y en verificar y ajustar si es necesario el espacio libre entre dicho componente y el tubo del filtro de partículas. El servicio, aseguran, dura aproximadamente 30 minutos y es completamente gratuito.

Stellantis se compromete además a contactar directamente con los propietarios afectados para que concierten cita con su concesionario. Quienes no reciban notificación pueden contactar directamente con su concesionario habitual o con el servicio de atención al cliente de su marca.

¿Qué deben hacer los propietarios?

Además del contacto directo por parte del fabricante, la DGT también puede notificar a los afectados a través de la aplicación miDGT. En cualquier caso, si tienes uno de estos vehículos y no recibes aviso en un plazo razonable, lo más prudente es no esperar y contactar proactivamente con el concesionario.

Esto no es excepcional: las recalls son parte del sistema

Conviene poner el asunto en perspectiva. Los llamamientos a revisión no son exclusivos de Stellantis ni son señal de que una marca fabrique peor que otras. Al contrario: son un mecanismo habitual del sector automovilístico, presente en todos los fabricantes del mundo, desde los más generalistas hasta los más premium. BMW, Volkswagen, Renault, Toyota, Ford... ninguna escapa a ellos. Lo que distingue a unas marcas de otras no es si tienen recalls, sino cómo los gestionan.

Y en este caso, Stellantis lo está haciendo bien. Ha reconocido el fallo, ha comunicado con claridad en qué consiste, ha detallado la solución técnica, ha establecido un proceso ágil y gratuito, y se ha comprometido a contactar directamente con los afectados. Es exactamente lo que se le debe pedir a un fabricante cuando algo falla.

La OCU, que ha difundido la alerta, recuerda que no basta con reparar: los fabricantes deben aplicar controles de calidad más estrictos para evitar que estos problemas lleguen al mercado. Pero cuando ocurren, y ocurren, la respuesta responsable es la que está dando Stellantis en este caso.