La "discriminación" de los saharauis en el proceso de regularización de inmigrantes emprendido por el Gobierno ha provocado un choque entre los dos socios del Ejecutivo de coalición. Y esto ha puesto ahora un mayor énfasis en la situación tan particular en la que se encuentra la proposición de ley de Sumar para reconocer la nacionalidad a los saharauis que eran españoles cuando este territorio pertenecía a España y a sus descendientes. La norma cuenta a priori con los votos suficientes para ser aprobada por el Congreso, pero el PSOE la ha dejado congelada en la recta final de su tramitación.
Sumar ha amenazado ahora al PSOE con apoyarse en el PP para conseguir su aprobación si los socialistas no deponen su actitud y dan un paso para desbloquearla en la Comisión de Justicia.
Enrique Santiago, uno de los portavoces de Sumar en el Congreso y el referente parlamentario de IU, ha señalado que "lo lógico" es que esta norma avance con los votos de "las fuerzas de la alianza del Gobierno" pero que si no es así, "hay otras muchas combinaciones para sacarla adelante".
Este aviso para explorar otras alternativas alude implícitamente a la opción de tirar del PP y soltar la mano al PSOE. Es más, en los trabajos de dicha proposición de ley existe bastante consenso entre Sumar y los populares. También en enmiendas presentadas por los de Feijóo. Por lo que PP y Sumar podrían aliarse en la Mesa de la Comisión de Justicia para salir del desbloqueo y dar el impulso definitivo a la norma.
"La vamos a sacar adelante, que quede claro", ha advertido Santiago en rueda de prensa en el Congreso, donde ha recordado que ha hablado "muchas veces" con el PSOE de este tema y que ahora volverán a "insistir" para que "no dilate con argumentos que no vienen al caso".
Esos argumentos a los que se refiere tienen que ver con la posición diplomática que el Gobierno está manteniendo con Marruecos y con la premisa de Pedro Sánchez de no incomodar a Rabat. Hay que recordar que el presidente ordenó unilateralmente un giro histórico en la posición de España respecto al Sáhara Occidental, para abrazar que se convierta en una provincia de Marruecos. Fue un volantazo respecto a la posición española de todos los gobiernos anteriores y que abogaba por celebrar un referéndum de autodeterminación auspiciado por Naciones Unidas. El giro de Sánchez en favor de Rabat se dio de espaldas a su entonces socio en el Gobierno (Unidas Podemos), de todos los demás partidos y en contra de la mayoría parlamentaria del Congreso.
"Grave error" del PSOE
Preguntado por las razones del PSOE para torpedear la ley de reconocimiento de la nacionalidad a los saharauis, Santiago ha ahondado en el "grave error" de estrategia con el que el PSOE asume las relaciones con Marruecos. "El PSOE, a la hora de abordar los derechos del pueblo saharaui, no se atreve a tomar medidas contundentes conforme al Derecho Internacional por miedo a las actuaciones de Marruecos", ha explicado. Por ejemplo, que vuelva a utilizar la inmigración como "arma" contra España.
Para el diputado de IU, hay una "imprescindible necesidad de acelerar" la aprobación de la ley de reconocimiento de la nacionalidad a los saharuis y ha subrayado que "hay amplia mayoría parlamentaria para sacarla adelante".
En paralelo a esto, el portavoz adjunto de Sumar en el Congreso ha abordado la polémica exclusión de los saharauis del proceso de regularización porque el Gobierno, atendiendo al Consejo de Estado, ha considerado que no es compatible este camino con la situación de apatridia. Así, ha informado de que ya están buscando una solución inmediata para que esta "discriminación" desaparezca.
Santiago ve dos vías. Una, que el proceso para los solicitantes de apatridia se resuelva en "meses" y no en tiempos de "tres o cuatro años" como hasta ahora. Y, dos, que se haga algún tipo de actuación legal para que se consiga que estas solicitudes tengan "los mismos efectos" que se conceden ahora a los inmigrantes que piden la regularización.
Desde la visión del PSOE, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha afirmado que el proceso que "ampara a los apátridas tiene su camino y seguirá siendo así".
"Los apátridas están establecidos en otro mecanismo especial, el suyo. Por lo tanto, no tiene nada que ver con el proceso de regularización", ha defendido en unas declaraciones recogidas por Efe.