La administración Trump está debatiendo si obliga al gigante chino Tencent a deshacerse de sus participaciones en las mayores empresas de videojuegos occidentales. En juego están Riot Games, Epic Games y Supercell (más de mil millones de jugadores) y el motor Unreal Engine, usado en simulaciones militares. El fantasma de TikTok vuelve, pero esta vez el mercado afectado es otro.
Por qué Tencent. Tencent no es solo la empresa más grande de videojuegos del mundo. Es también el mayor accionista silencioso de la industria occidental: posee el 100% de Riot Games, el 28% de Epic Games y el control mayoritario de Supercell, la empresa finlandesa detrás de 'Clash of Clans'. A eso hay que sumar participaciones en Larian, Remedy, Ubisoft y Discord, entre decenas de estudios más. Durante años, ese capital ha fluido hacia Occidente: los estudios necesitaban inversión, Tencent tenía liquidez, y nadie le buscaba tres pies al gato.
La Casa Blanca husmea. Washington, sin embargo, tiene dudas desde hace años. El Comité de Inversión Extranjera de Estados Unidos (CFIUS) empezó a revisar estas inversiones durante el primer mandato de Trump, y el caso se convirtió en uno de los más largos de la historia del organismo, atravesando dos administraciones sin que se lograra llegar a una resolución clara. Lo que preocupa a la Casa Blanca es que las plataformas de videojuegos recopilan información financiera, datos personales y registros de chat de cientos de millones de usuarios, muchos de ellos estadounidenses. Estas bases de datos son un caramelo para cualquier agencia de inteligencia.
En Xataka
Tencent, así es el 'desconocido' gigante chino que domina la industria del videojuego y es dueño de 'Fortnite' y 'LOL'
El caso Epic. El motor Unreal Engine añade una cuestión extra en la que la Casa Blanca tiene un especial interés. El motor no solo da vida a videojuegos como 'Fortnite'; también lo usan contratistas de defensa y el propio ejército estadounidense para simulación y entrenamiento militar. De hecho, las Fuerzas Artmadas del país han trabajado directamente con Epic durante años en ese desarrollo. Que Tencent sea accionista de la empresa que construye esa tecnología es lo que convierte esta cuestión en un problema de seguridad nacional. Tanto, que en enero de 2025, el Pentágono clasificó formalmente a Tencent como empresa vinculada al ejército chino. Tencent rechazó esa clasificación, pero el Pentágono no la retiró.
Hay problemas. Durante la administración Biden el asunto se enquistó por un desacuerdo interno que nadie supo resolver: la fiscal general adjunta Lisa Monaco defendía la desinversión forzosa, pero el Departamento del Tesoro prefería mantener las inversiones bajo protocolos de segregación de datos. Sin consenso, el caso quedó congelado. La reunión de gabinete prevista para el 4 de marzo fue pospuesta por conflictos de agenda. Ese mismo día, las acciones de Tencent cayeron un 1,72%.
Paralelismos con TikTok. Hay similitudes, pero también diferencias. Con ByteDance, EE.UU. forzó la creación de una nueva entidad con el 80% en manos de inversores estadounidenses, como condición para operar allí. Pero el problema con Tencent es que no opera en suelo americano, sino que es accionista de empresas ya asentadas allí. Deshacerse de esas participaciones no es lo mismo que cerrar una app, entra más en una reestructuración del capital privado. Las consecuencias en el caso de Tencent irían más allá de Riot y Epic: la empresa china ha sido durante una década el principal inyector de capital en estudios, y una desinversión forzada cambiaría las condiciones de financiación del sector entero, favoreciendo a los grandes publishers.
Cuándo habrá solución. La decisión tiene fecha límite no declarada pero conocida: Trump viaja a China en abril para reunirse con Xi Jinping. Forzar a Tencent a vender enviaría un mensaje de presión máxima antes de sentarse a negociar. En cualquier caso, ni el Tesoro estadounidense, ni Tencent, ni Epic ni Riot han hecho declaraciones públicas. El silencio, en este tipo de situaciones, es más ruidoso que si estuvieran discutiéndolo a gritos.
En Xataka - China ha tomado una decisión drástica: priorizar 'su' tecnología, aunque sea peor
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La noticia
Tencent tiene una participación importante en las herramientas de entrenamiento militar de EE.UU. Trump va a plantarle cara
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John Tones
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Tencent tiene una participación importante en las herramientas de entrenamiento militar de EE.UU. Trump va a plantarle cara
Compraron Riot Games en 2011, Epic en 2012 y Supercell en 2016. Trump acaba de pensar que ya está bien
La administración Trump está debatiendo si obliga al gigante chino Tencent a deshacerse de sus participaciones en las mayores empresas de videojuegos occidentales. En juego están Riot Games, Epic Games y Supercell (más de mil millones de jugadores) y el motor Unreal Engine, usado en simulaciones militares. El fantasma de TikTok vuelve, pero esta vez el mercado afectado es otro.
Por qué Tencent. Tencent no es solo la empresa más grande de videojuegos del mundo. Es también el mayor accionista silencioso de la industria occidental: posee el 100% de Riot Games, el 28% de Epic Games y el control mayoritario de Supercell, la empresa finlandesa detrás de 'Clash of Clans'. A eso hay que sumar participaciones en Larian, Remedy, Ubisoft y Discord, entre decenas de estudios más. Durante años, ese capital ha fluido hacia Occidente: los estudios necesitaban inversión, Tencent tenía liquidez, y nadie le buscaba tres pies al gato.
La Casa Blanca husmea. Washington, sin embargo, tiene dudas desde hace años. El Comité de Inversión Extranjera de Estados Unidos (CFIUS) empezó a revisar estas inversiones durante el primer mandato de Trump, y el caso se convirtió en uno de los más largos de la historia del organismo, atravesando dos administraciones sin que se lograra llegar a una resolución clara. Lo que preocupa a la Casa Blanca es que las plataformas de videojuegos recopilan información financiera, datos personales y registros de chat de cientos de millones de usuarios, muchos de ellos estadounidenses. Estas bases de datos son un caramelo para cualquier agencia de inteligencia.
El caso Epic. El motor Unreal Engine añade una cuestión extra en la que la Casa Blanca tiene un especial interés. El motor no solo da vida a videojuegos como 'Fortnite'; también lo usan contratistas de defensa y el propio ejército estadounidense para simulación y entrenamiento militar. De hecho, las Fuerzas Artmadas del país han trabajado directamente con Epic durante años en ese desarrollo. Que Tencent sea accionista de la empresa que construye esa tecnología es lo que convierte esta cuestión en un problema de seguridad nacional. Tanto, que en enero de 2025, el Pentágono clasificó formalmente a Tencent como empresa vinculada al ejército chino. Tencent rechazó esa clasificación, pero el Pentágono no la retiró.
Hay problemas. Durante la administración Biden el asunto se enquistó por un desacuerdo interno que nadie supo resolver: la fiscal general adjunta Lisa Monaco defendía la desinversión forzosa, pero el Departamento del Tesoro prefería mantener las inversiones bajo protocolos de segregación de datos. Sin consenso, el caso quedó congelado. La reunión de gabinete prevista para el 4 de marzo fue pospuesta por conflictos de agenda. Ese mismo día, las acciones de Tencent cayeron un 1,72%.
Paralelismos con TikTok.Hay similitudes, pero también diferencias. Con ByteDance, EE.UU. forzó la creación de una nueva entidad con el 80% en manos de inversores estadounidenses, como condición para operar allí. Pero el problema con Tencent es que no opera en suelo americano, sino que es accionista de empresas ya asentadas allí. Deshacerse de esas participaciones no es lo mismo que cerrar una app, entra más en una reestructuración del capital privado. Las consecuencias en el caso de Tencent irían más allá de Riot y Epic: la empresa china ha sido durante una década el principal inyector de capital en estudios, y una desinversión forzada cambiaría las condiciones de financiación del sector entero, favoreciendo a los grandes publishers.
Cuándo habrá solución. La decisión tiene fecha límite no declarada pero conocida: Trump viaja a China en abril para reunirse con Xi Jinping. Forzar a Tencent a vender enviaría un mensaje de presión máxima antes de sentarse a negociar. En cualquier caso, ni el Tesoro estadounidense, ni Tencent, ni Epic ni Riot han hecho declaraciones públicas. El silencio, en este tipo de situaciones, es más ruidoso que si estuvieran discutiéndolo a gritos.