Fotografía del fuego propagado en el Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara. EFE
Historias Terror en Hiendelaencina ante el incendio de La Mierla: "Tenemos, al menos, cinco días muy malos por delante"Las altas temperaturas de la nueva ola de calor complican la extinción de un fuego que ya ha arrasado más de 26.000 hectáreas.
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Inés Sánchez-Manjavacas Castaño Publicada 21 julio 2026 02:39h"Está todo devastado, parece una guerra". La frase la pronuncia José Illana, natural de Hiendelaencina, en la provincia de Guadalajara, y uno de los pueblos que ha sido desalojado este lunes por la mañana en la provincia manchega por el enorme incendio forestal que la arrasa desde el pasado jueves.
Casi no había dado tiempo a amanecer y los vecinos de este municipio de poco más de 100 habitantes ya recibían el aviso de que debían abandonar sus casas sin saber cuándo iban a volver.
Su hogar es una de las localidades afectadas por el incendio forestal en La Mierla (Guadalajara), que comenzó el pasado jueves y que, a fecha de publicación de este artículo, ya ha arrasado más de 26.000 hectáreas y ha obligado a desalojar otras 33. Las llamas saltan cortafuegos de 40 metros y ya hay 1.200 personas evacuadas.
El desafío español de gestionar unos montes cada vez más vulnerables: "Los incendios no se apagan solo con más medios"Illana confiesa que está "en shock" por la magnitud de la situación, aunque la evacuación no les ha pillado de sorpresa. Lo que, incluso, les pareció raro fue que no lo hicieran antes."El pueblo está horroroso, lleno de humo y totalmente rodeado por incendios, lamenta en conversación con ENCLAVE ODS.
Isabelle Bancheraud, vicealcaldesa del municipio y dueña de una casa rural, cuenta que hasta el domingo por la noche, el viento les había librado de ello porque no dejaba que el humo se concentrase en Hiendelaencina. "Cuando se paró, el humo nos envolvió".
Fuera de control
La situación es extrema. Desde que comenzó este incendio forestal no ha hecho más que crecer y aumentar de intensidad. Si inicialmente avanzaba a un ritmo de 2 kilómetros por hora, desde el pasado domingo lo hace a 4 kilómetros por hora, como informaba este lunes Radio Televisión Española.
Ya es el mayor incendio forestal de la historia de Castilla-La Mancha. "Está ardiendo todo: la superficie forestal, el cereal sin cosechar y los rastrojos", subraya Miguel Aguilar, decano del Colegio Oficial de Ingenieros De Montes (COIM) de Castilla La Mancha.
El fuego amenaza Castilla y León y las autoridades no descartan que pueda producirse el salto entre territorios, como informaba el lunes por la noche EL ESPAÑOL.
Ante un evento así, no hay ninguna solución fácil ni se dispone todavía de una tecnología que permita frenar el avance del fuego, se queja. Por eso hay que atacar de todas las maneras posibles: "Se implementa de todo", dice Aguilar.
En Hiendelaencina una de las tácticas que están aplicando es la de las quemas controladas. Se trata de realizar pequeños fuegos en algunos puntos para evitar que cuando llegue el incendio se haya hecho un cortafuegos y no tenga nada más que arrasar,
Así lo explica Eduardo Rojas, responsable del Máster Universitario en Incendios Forestales, Ciencia y Gestión Integral en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). Reconoce que puede suponer algunos riesgos, pero a veces es muy necesario. "Es como cuando hay que cortar una pierna gangrenada", ejemplifica.
Imágenes del incendio en el Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara Inés Sánchez-Manjavacas Castaño
Eso sí, no se puede realizar en cualquier situación. Tiene que haber un anclaje seguro y que los equipos de extinción estén protegidos. Es una medida muy típica en crestas de montaña, porque, además, el fuego avanza más lento hacia abajo, agrega el experto.
Un punto positivo es que esta práctica acaba siendo beneficiosa también para el ganado, uno de los principales motores del entorno.
Los pastos y brotes tiernos que nacen tras un incendio controlado tienen una gran calidad para alimentar a los animales, explica Paco Castañares, experto en incendios forestales y exdirector de la Agencia de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura. "Son como chuches para ellos".
Los expertos temen que, lejos de mejorar, la situación pueda llegar a empeorar en los próximos días. Este mismo martes se inicia, de nuevo, una ola de calor en España. Según las previsiones, se espera que sea la peor de este verano hasta el momento y las temperaturas extremas no ayudan en las labores de extinción.
"Vienen al menos cinco días muy malos por delante", advierte Castañares. Teme que sean momentos muy complicados para quienes se enfrentan al fuego y para quienes lo sufren.
El problema, continúa, es que el calor no estará solo en Guadalajara, afectará también a otras zonas del Sistema Ibérico y el tercio oriental de la península, el del Mediterráneo, que puede sufrir un episodio de incendios grave.
El experto advierte de que el de La Mierla no es un caso aislado, sino parte de un "corredor geográfico" imaginario de incendios simultáneos alineados desde el Sistema Central hasta los Pirineos.
Un helicóptero trabajaba el pasado domingo en la extinción del incendio en Hiendelaencina Inés Sánchez-Manjavacas Castaño
En este inmenso pasillo se generan condiciones atmosféricas extremas donde los fuegos conectan sus columnas de humo, multiplican su energía y se convierten en destructivos fenómenos de sexta generación que superan cualquier capacidad de extinción.
No significa que vaya a ocurrir una desgracia inevitable, pero sí que existen las condiciones y hay que estar atentos, manifiesta. "Lo vamos a pasar muy mal. Las tormentas pueden provocar multitud de igniciones por rayos"
Aun así, Aguilar, del COIM Castilla-La Mancha recuerda que ese no es el único factor determinante. Los más importantes en el avance del fuego son el viento, que no da tregua, y la humedad relativa del ambiente.
El problema es que las altas temperaturas influyen en ese segundo agente, creando un ambiente muy seco. Además, Rojas, de la UPV, apunta que el calor extremo "agota a las personas y seca las plantas". El resultado es un cóctel perfecto para hacer imposible el trabajo de los equipos de extinción.
Ahora lo que toca es tener paciencia y centrarse en el objetivo principal: "Que a nadie le pase nada". Eso, defiende, es lo primordial. Asimismo, reconoce con orgullo el esfuerzo que están haciendo todos sus compañeros para gestionar la emergencia. "Están haciendo un trabajo fantástico".
Esta comunidad autónoma, dice, "se ha tomado siempre muy en serio la gestión de este tipo de incendios". El ingeniero de montes recuerda que en la extinción están implicadas más de 600 personas de tres administraciones diferentes: locales, autonómicas y estatales. Esa, dice, es una de las grandes fortalezas del país, trabajar en equipo.
A dónde huir
A las 8 de la mañana del lunes solo quedaban dos personas en Hiendelaencina, una de ellas su alcalde. Algunos de los vecinos han podido alojarse en pueblos cercanos gracias a amigos y familiares, como Illana o Bancheraud, que también ha podido encontrar refugio en casa de unos amigos.
Quienes no tuvieran esa opción, han podido acudir al polideportivo de Humanes, a unos 40 kilómetros de distancia. Allí las autoridades han habilitado un alojamiento para poder dar cobijo a quien lo necesite.
Los incendios forestales amenazan la calidad del agua: la contaminación persiste hasta ocho años después del eventoEllos han salido, pero los animales de granja siguen ahí. La ganadería es uno de los motores económicos principales de este territorio y en Hiendelaencina temen que esté en peligro. Eso sí, de momento no están desatendidos.
A pesar de la evacuación, quienes tienen instalaciones ganaderas pueden acceder al pueblo cada día para alimentarles y darles los cuidados necesarios, explica Illana. Él lo sabe bien porque su padre y su hermano son dos de estas personas.
Bancheraud, que pertenece al sector del turismo, dice que este es otra de las fuentes de ingreso principales de la zona y teme que la destrucción del paisaje les afecte. "Hemos perdido la mitad del Parque Natural Sierra Norte Guadalajara".
Pastores contra incendios forestales: así ayuda el uso tradicional del monte a prevenir los fuegos en EspañaLo mismo le ocurre a Illana, que regenta el mesón del pueblo. Un local que, hasta la evacuación, mantuvo abierto para poder dar avituallamiento al personal que trabajaba en el incendio. Quería ayudar a que pudieran tener algo de descanso y pudiera refrescarse.
Muchos de sus clientes son turistas y cazadores "en una zona que ya de por sí estaba muy deprimida y pobre". Con pesar, el manchego augura que verá reducidos sus beneficios en un corto periodo de tiempo.
Por otro lado, Julia del Mar Cortezón, con raíces en este pueblo manchego confiesa que su mayor temor es que los mayores no puedan volver a sus casas, a sus pueblos, a pisar sus tierras. "Para ellos su pueblo está por encima de todo y ver una catástrofe así les va a marcar".
Lamenta que está muriendo "uno de los pulmones de Guadalajara", fuente de oxígeno y vida para sus poblaciones. La próxima vez que mire a esos montes, barrancos y picos "ya no va a ser lo mismo", reconoce, porque el negro y el gris cubrirán lo que un día fue verde.
Cuando recuerde lo que le contaban sus abuelos y mire a su alrededor, al horizonte, será todo muy diferente, se queja. Por desgracia, para muchos de los vecinos de la zona "el color rojo intenso del cielo y el olor a quemado quedarán grabados en su memoria".
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