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'The Burbs', fisgo luego existo

'The Burbs', fisgo luego existo
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Inspirado por 'No matarás… al vecino', el filme protagonizado por Tom Hanks en los 80, describe otro vecindario delirante que da mucho juego

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Una de las escenas de la serie SkyShowtime 'The Burbs', fisgo luego existo

Estreno ·

Inspirado por 'No matarás… al vecino', el filme protagonizado por Tom Hanks en los 80, describe otro vecindario delirante que da mucho juego

Borja Crespo

Sábado, 7 de marzo 2026, 00:31

... de la nostalgia por el cine de los años ochenta, rescatando una rareza como fuente de inspiración: 'No matarás… al vecino', dirigida por el gran Joe Dante en 1989. Esta comedia negra del director de 'Gremlins', protagonizada por Tom Hanks, Carrie Fisher y Corey Feldman -el bocazas de 'Los Goonies'-, es el punto de partida de 'The Burbs', nueva apuesta de SkyShowtime que también se mira en la exitosa 'Solo asesinatos en el edificio', de cosecha más reciente pero similar fórmula.

Sumidos en un estado de alerta existencial desmesurado, los secretos oscuros de unos y otros no tardan en explotar, generado un clima inquietante de suspense y paranoia. El ser humano es impredecible.

«Con vecinos, no estás solo», comenta uno de los personajes principales de 'The Burbs', que recupera el título original de la película de Tom Hanks. Quizás «mejor solo que mal acompañado», hay que añadir. Un dicho desgastado que define bien el espíritu de esta serie de ocho entregas que también nos recuerda, inevitablemente, al fenómeno 'La que se avecina', con una sofisticación evidente. La sombra de '13 Rúe del Percebe', la mítica creación gráfica de Ibáñez, no es tan alargada, pero no falta la colección de vecinos estrafalarios, cada cual con sus manías, tormentos y fantasmas.

Un sentido del humor, negro por momentos, atraviesa cada capítulo de esta versión expandida de 'Solo asesinatos en el edificio' que sucede en un barrio y no en un bloque. «Esto parece 'Déjame salir'», comenta con sorna la protagonista en el calor de su hogar. Es obvio el guiño al debut de Jordan Peele, cruce entre 'Adivina quién viene esta noche' y un capítulo de 'Tales from the Crypt', como si 'Los padres de ella' fuera invadida por ultracuerpos. Llamó en su día poderosamente la atención, hasta el punto de llevarse un Oscar al Mejor Guion Original en 2017 con un relato de horror doméstico. El realizador de las posteriores 'Nosotros' y 'Nop' es una buena referencia, aunque 'The Burbs' no se atreve a dejarse llevar de verdad por el terror, con todas las consecuencias, pero ofrece una atractiva fusión de géneros.

La comunidad

'No matarás… al vecino' -recuperada por el festival de Sitges en su pasada edición en un pase especial- es una de tantas películas de culto inesperado que forma parte de la memoria emocional de un alto porcentaje de espectadores, marcados generacionalmente. Sin el contexto, no es nada del otro mundo, como la mayoría de los hits de los ochenta, pero es uno de esos títulos de una época dorada del cine de evasión made in USA que atrapa la mirada en mitad de un zapeo, deporte en desuso. Si dándole al botón del mando, cambiando de canal de televisión, aparece alguna imagen de esta propuesta u otras afines, el público talludo queda hipnotizado. Por cierto, en 'The Burbs', la serie, hay un curioso cameo de Tom Hanks.

Todo gira en torno a otro refrán: «La curiosidad mató el gato». El sujeto enigmático que compra a tocateja la mansión victoriana donde tuvo lugar el extraño asesinato de una niña, después de dos décadas abandonada, es el centro de atención del patio de gallinas. La naturaleza chismosa de los habitantes, husmear siempre es tendencia, generan teorías delirantes que enganchan sin remedio. Keke Palmer ('Estafadoras de Wall Street'), Jack Whitehall ('Clifford, el gran perro rojo'), Mark Proksch ('Lo que hacemos en las sombras') y Julia Duffy ('Crueldad intolerable') encabezan el reparto de una propuesta que hace hincapié en el odio a lo diferente, la facilidad con la cual aplaudimos ciertas «conspiranoias» y la necesidad de mantener las apariencias. El espectáculo vibra especialmente cuando reina la desconfianza entre los personajes principales y el sentido de la comunidad se tambalea. La química entre los intérpretes hace el viaje más llevadero, alargado como cabe esperar en un proyecto de estas características. Todo el mundo tiene algo que ocultar… una vez más.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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