Los belgas, que tuvieron que ser separados por sus compañeros en la pausa de hidratación, celebraron eufóricos la remontada en el duelo ante Senegal
Regala esta noticia Añádenos en Google Tielemans y Trossard tuvieron un fuerte encontronazo en el partido de su selección contra Senegal. (REUTERS) 02/07/2026 Actualizado a las 10:16h.El plan de Bélgica y Rudi García para superar a Senegal en los dieciseisavos de final del Mundial no salió según lo esperado. Ante ... una selección europea paciente y dispuesta en bloque bajo para esperar su oportunidad de hacer daño, los africanos no solo se sintieron muy cómodos sino que además llegaron a ponerse con un claro 0-2 a favor al poco de comenzar la segunda parte. Tal castigo, inesperado, desbordó la tensión en el cuadro belga, con caras largas y protestas en alguno de los cambios del seleccionador, e incluso con agrias discusiones entre sus estrellas.
En su camino hacia el banquillo el más expresivo de los dos jugadores relevados fue el delantero del Manchester City que, al modo Vinícius en el último clásico del Bernabéu, reaccionó con gestos y palabras que dejaban claro su malestar. Algo más discreto fue el centrocampista, gran estrella belga en la última década, que no protagonizó gestos evidentes de cara a la galería pero no pudo ocultar su cara de decepción en el banquillo.
La tensión sobre el equipo belga, eterno aspirante a discutirle los títulos internacionales a las grandes selecciones, era evidente. Porque el 0-1 era asumible como un accidente y remontable, pero el 0-2 ponía de manifiesto la superioridad del rival en el partido, y en serio peligro la clasificación.
Más que palabras entre Tielemans y Trossard
En el minuto 70 llegó otra escena que dejó en anécdota lo ocurrido con los cambios de Doku y De Bruyne. En la segunda pausa de hidratación del encuentro, de camino hacia la zona técnica de Rudi García, el capitán Youri Tielemans y el número diez, Leandro Trossard, protagonizaron un agrio enfrentamiento. Su desacuerdo en relación a alguna jugada reciente llegó a subir tanto de temperatura que algún compañero tuvo que interponerse entre ambos para que la cosa no fuera a más.
Lo que comenzó como un reproche del capitán al grupo acabó centrándose en Trossard, quizás el belga más destacado en este Mundial, después de que éste le plantase cara. Primero respondiendo a sus acusaciones y después entrando en el terreno de los insultos y palabras gruesas, al tiempo que ambos se acercaron físicamente de forma peligrosa. Ahí fueron Nicolas Raskin y Romelu Lukaku los que actuaron como bomberos, separándolos antes de que la incendiaria situación desembocase en un fuego incontrolado. La tensión no desapareció, pero durante las indicaciones técnicas de su seleccionador ambos se colocaron lejos el uno del otro, favoreciendo que la situación se enfriase lo suficiente para descartar otro encontronazo.