Nueve bisontes europeos pastan desde hace cuatro meses en el municipio guadalajareño de El Recuenco, en el corazón del Alto Tajo. Y única pregunta realmente relevante es por qué.
Es decir, sabemos por qué. Están ahí porque los han puesto la fundación Rewilding Spain y el propio ayuntamiento de la localidad en lo que se ha convertido el primer caso de bisontes en monte público en España. De hecho, siempre que hagamos caso a lo que dicen sus promotores, no solo es una iniciativa de renaturalización, es "una herramienta contra los incendios forestales".
Lo que ocurre es que nada de eso explica por qué alguien cree que algo de esto tiene sentido.
En Xataka
Llevamos años reintroduciendo al bisonte europeo en la península Ibérica. El problema: quizás nunca la habitó
Nunca (que sepamos) ha habido bisontes europeos en España. Sí, sí. Ya sé que una de las imágenes españolas más icónicas es la del bisonte pintado de Altamira, pero ese animal no era un Bison bonasus, era un Bison priscus. Una especie que se extinguió hace 9.000 años justo cuando lo hizo el hábitat (la estepa de mamut) que lo acogía.
No hay ninguna evidencia paleontológica concluyente que diga que alguna vez hubo un bisonte europeo en la península. De hecho, en 2020, el MITECO encargó un informe que negó por unanimidad que este animal pudiera definirse como "especie extinta en España".
¿Eso quiere decir que está demostrado que no hubo? No, una cosa no implica la otra. En cualquier momento podemos encontrar una prueba remota de que que sí los hubo. De hecho, en febrero d 2026 se anunció que se había encontrado un esqueleto de unos 4.000 años en Navarra que podría ser de un Bison bonasus. Es cuestión de tiempo que una prueba genética lo confirme (o no).
Sea como sea, a nadie parece importarle: los nueve bisontes están en Guadalajara. Y hay hasta dos tesis doctorales que examinarán muestras fecales, niveles de estrés y dieta para estudiar la adaptabilidad de estos animales y su efecto sobre la vegetación.
Esto último es interesante porque, como decía, el segundo objetivo de todo esto tiene que ver con la vegetación. Con su control y gestión. Ahí es, pese al escepticismo de muchos expertos, donde puede haber un futuro.
Pero no es un futuro sencillo. Para empezar, porque la especie no puede ser objeto de un programa oficial de reintroducción. Los nueve ejemplares de El Recuenco (y los otros 160 que hay en el país) no son fauna silvestre protegida, sino que están clasificados como ganado o núcleo zoológico. Esto obliga a tener controlados, geolocalizados y monitorizados.
Pero, sobre todo, eso obliga a plantearnos muchas cosas y "¿tenemos alguna capacidad de control sobre nuestro país?" es quizás la más importante. Desde hace años, hay gente soltando castores por los principales ríos españoles sin que pase absolutamente nada. Es más, en España se han detectado más de 200 especies invasoras.
El debate no es 'bisonte sí o bisonte no'. Sobre todo, porque no es un debate estrictamente español. Reino Unido reintrodujo los bisontes en Kent, Países Bajos lo hizo hace décadas... el 'rewilding' europeo se está haciendo, en buena medida, fuera de los cauces habituales de la conservación. Y El Recuenco es solo la versión local de un debate más profundo: el de qué naturaleza queremos que exista en el futuro.
Imagen | Oskar Jablonski
En Xataka | Estamos reforestando Europa con árboles que no llegarán al 2100. Si no los matan las plagas, lo hará el cambio climático
-
La noticia
Todos los expertos coinciden en que introducir los bisonte en España es una mala idea. Y, aún así, lo estamos haciendo
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
.
Todos los expertos coinciden en que introducir los bisonte en España es una mala idea. Y, aún así, lo estamos haciendo
Guadalajara se ha convertido en el gran laboratorio del 'rewilding' español. Por eso hay nueve bisontes pastando en mitad del monte
Nueve bisontes europeos pastan desde hace cuatro meses en el municipio guadalajareño de El Recuenco, en el corazón del Alto Tajo. Y única pregunta realmente relevante es por qué.
Es decir, sabemos por qué. Están ahí porque los han puesto la fundación Rewilding Spain y el propio ayuntamiento de la localidad en lo que se ha convertido el primer caso de bisontes en monte público en España. De hecho, siempre que hagamos caso a lo que dicen sus promotores, no solo es una iniciativa de renaturalización, es "una herramienta contra los incendios forestales".
Lo que ocurre es que nada de eso explica por qué alguien cree que algo de esto tiene sentido.
Nunca (que sepamos) ha habido bisontes europeos en España. Sí, sí. Ya sé que una de las imágenes españolas más icónicas es la del bisonte pintado de Altamira, pero ese animal no era un Bison bonasus, era un Bison priscus. Una especie que se extinguió hace 9.000 años justo cuando lo hizo el hábitat (la estepa de mamut) que lo acogía.
No hay ninguna evidencia paleontológica concluyente que diga que alguna vez hubo un bisonte europeo en la península. De hecho, en 2020, el MITECO encargó un informe que negó por unanimidad que este animal pudiera definirse como "especie extinta en España".
¿Eso quiere decir que está demostrado que no hubo? No, una cosa no implica la otra. En cualquier momento podemos encontrar una prueba remota de que que sí los hubo. De hecho, en febrero d 2026 se anunció que se había encontrado un esqueleto de unos 4.000 años en Navarra que podría ser de un Bison bonasus. Es cuestión de tiempo que una prueba genética lo confirme (o no).
Sea como sea, a nadie parece importarle: los nueve bisontes están en Guadalajara. Y hay hasta dos tesis doctorales que examinarán muestras fecales, niveles de estrés y dieta para estudiar la adaptabilidad de estos animales y su efecto sobre la vegetación.
Esto último es interesante porque, como decía, el segundo objetivo de todo esto tiene que ver con la vegetación. Con su control y gestión. Ahí es, pese al escepticismo de muchos expertos, donde puede haber un futuro.
Pero no es un futuro sencillo. Para empezar, porque la especie no puede ser objeto de un programa oficial de reintroducción. Los nueve ejemplares de El Recuenco (y los otros 160 que hay en el país) no son fauna silvestre protegida, sino que están clasificados como ganado o núcleo zoológico. Esto obliga a tener controlados, geolocalizados y monitorizados.
Pero, sobre todo, eso obliga a plantearnos muchas cosas y "¿tenemos alguna capacidad de control sobre nuestro país?" es quizás la más importante. Desde hace años, hay gente soltando castores por los principales ríos españoles sin que pase absolutamente nada. Es más, en España se han detectado más de 200 especies invasoras.
El debate no es 'bisonte sí o bisonte no'. Sobre todo, porque no es un debate estrictamente español. Reino Unido reintrodujo los bisontes en Kent, Países Bajos lo hizo hace décadas... el 'rewilding' europeo se está haciendo, en buena medida, fuera de los cauces habituales de la conservación. Y El Recuenco es solo la versión local de un debate más profundo: el de qué naturaleza queremos que exista en el futuro.