Lunes, 27 de julio de 2026 Lun 27/07/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Tres aviadores para tres mujeres malagueñas

Tres aviadores para tres mujeres malagueñas
Artículo Completo 555 palabras
Grandes pilotos como Eugenio Gross Huertas, Joaquín García-Morato Castaño y Carlos de Haya González de Ubieta acabaron vinculados a la ciudad por amor
Tres aviadores para tres mujeres malagueñas

Grandes pilotos como Eugenio Gross Huertas, Joaquín García-Morato Castaño y Carlos de Haya González de Ubieta acabaron vinculados a la ciudad por amor

Regala esta noticia Añádenos en Google Entierro de García-Morato. (Archivo Municipal de Málaga)

Fernando Alonso

27/07/2026 a las 02:00h.

Patrocinado por:

Eugenio Gross Huertas nació en 1910 en Buenos Aires. Su familia malagueña era la propietaria de los terrenos de El Rompedizo, donde se construyó nuestro ... aeropuerto. Eugenio Gross, con nueve años, vio aterrizar el primer avión en la finca familiar y, seguramente, de esta relación le vendría su afición a los aviones.

Los fallecidos siguen enterrados en el cementerio de Gibraltar con nombres falsos. Carmen Gross, la hija del aviador, estaba convencida de que su padre trabajaba como espía para los alemanes, aunque también es posible que defendiera esta tesis con objeto de cobrar una pensión de este gobierno.

Joaquín García-Morato Castaño nació en 1904 en Melilla y está considerado por algunos como el máximo as de la aviación española. En 1929 se casó con María del Carmen Gálvez Moll, hija del famoso ginecólogo malagueño Gálvez Ginachero. Fue el que presentó a su amigo y compañero Carlos de Haya a su cuñada Josefina, y estos contrajeron matrimonio tres años más tarde. Eran muy diferentes: García-Morato, bajito, carismático y extrovertido, mientras que su amigo, de carácter más reservado, sobresalía por su altura, su fuerte complexión y su inteligencia. Joaquín García-Morato falleció a los tres días de terminar la Guerra Civil, mientras realizaba una exhibición aérea en el aeródromo de Griñón (Madrid).

Retrato de Eugenio Gross Huertas.

Doña Carmen

Eugenio Gross se casó, en 1933, con María del Carmen Cuervo Jaén, nieta del arquitecto Gerónimo Cuervo, al que debemos el Teatro Cervantes. Además, con la parte que le correspondió de la herencia de su marido –pues su suegro vendió su finca de Churriana al sobrino del escritor Pío Baroja–, compró un extenso terreno en la urbanización El Cantal, entre la Cala y el Rincón de la Victoria. Allí, con los dineros del autor de Zalacaín, construyó un par de casas y unos apartamentos. La suya, hoy en la calle Goya, número 16, la bautizó con el nombre tan malagueño de La Biznaga.

Recuerdo a doña Carmen, toda una señora, de mis veranos de la infancia. Vivía con su hija y su yerno. Discreta, no acudía a las fiestas de los mayores, no recibía visitas ni apenas salía. Era buena cocinera y se quedaba largo rato en casa de mi tía contemplando el mar.

Las veces que la veíamos paseando, siempre tenía para mí unas palabras cariñosas. Yo entonces no sabía quién era doña Carmen, ni que su abuelo había sido un arquitecto importante, ni que su marido tenía una avenida en Málaga, ni que había invertido allí los ahorros de Baroja, ella que parecía no poder soportar el peso de la Historia.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir