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Trump arenga a los iraníes a derrocar el régimen al grito de «la ayuda está en camino»

Trump arenga a los iraníes a derrocar el régimen al grito de «la ayuda está en camino»
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La república islámica avisa al presidente de EE UU que dará «una lección inolvidable» a su país si lanza nuevos ataques

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Las calles de Teherán recuperaron el martes el tráfico habitual. EFE Trump arenga a los iraníes a derrocar el régimen al grito de «la ayuda está en camino»

La república islámica avisa al presidente de EE UU que dará «una lección inolvidable» a su país si lanza nuevos ataques

Mikel Ayestaran

Estambul

Martes, 13 de enero 2026, 21:48

... impacto directo en el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su círculo más próximo de asesores. Apenas 24 horas después de abrir la puerta a una posible reunión con el régimen persa para retomar las negociaciones nucleares, suspendidas desde el ataque sorpresa de Israel del pasado junio, el inquilino de la Casa Blanca volcó su malestar en su red social, Truth: «Patriotas iraníes, seguid protestando, tomad el control de vuestras instituciones. Guardad los nombres de los asesinos y de quienes cometen abusos. Pagarán un precio muy alto. He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesen las muertes absurdas de manifestantes. La ayuda está en camino. MIGA». La firma es una variación del eslogan clásico trumpista 'Make America Great Again' (MAGA) para convertirlo en 'Make Iran Great Again'.

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El mensaje de Trump llegó a las calles de Irán en el segundo día de luto nacional decretado por las autoridades. El régimen trata de dar una imagen de normalidad y quiere pasar página lo antes posible, pero los muertos se cuentan por miles y no será sencillo que lo consiga, y menos si interviene militarmente Estados Unidos. Una fuente oficial citada por la agencia Reuters elevó a 2.000 el número de fallecidos e indicó que «todos son considerados mártires porque son víctimas del terrorismo». El Gobierno de Teherán considera las protestas una forma de «terrorismo urbano» impulsado desde el exterior para provocar la intervención de Washington.

A la espera de conocer el contenido de esa «ayuda» que anuncia el dirigente republicano, el senador conservador Lindsey Graham adelantó en su cuenta de X que «no habrá tropas sobre el terreno», pero la operación desatará «un infierno contra el régimen que ha pisoteado todas las líneas rojas con una oleada masiva de ataques militares, cibernéticos y psicológicos».

«Una experiencia especial»

La respuesta persa a las amenazas de Washington llegó de boca del general Amir Hatami, alto mando de las fuerzas armadas, quien aseguró que el conflicto de junio con Israel fue «una experiencia única y especial», porque ningún otro Estado se ha enfrentado a los hebreos, un «régimen equipado con tecnología y apoyo occidentales», de la forma en la que lo hizo Irán, según declaraciones recogidas por la agencia Tasnim. En su opinión, «los preparativos realizados en los últimos seis meses tras la guerra impuesta de doce días son plenamente adecuados» para hacer frente a las amenazas que llegan desde el exterior.

El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, se dirigió directamente al presidente estadounidense para decirle que Teherán le enseñará «una lección inolvidable» si lanza nuevos ataques. Palabras fuertes de dirigentes y mandos militares de un país que, aunque conserva un número importante de misiles, está muy lejos de la capacidad militar del enemigo y se ha quedado sin apoyos clave en la región como Hezbolá o el sirio Bashar al Assad. El régimen islámico se ha quedado solo en su pulso con Estados Unidos e Israel.

648 fallecidos

en las protestas contabilizaba hasta el martes la ONG Iran Human Rights aunque se sospecha que la cifra podría ser mucho mayor. El Mossad, por ejemplo, habla de 5.000 muertos.

Después de varios días de pesadilla, Teherán recuperó este martes una imagen de aparente normalidad, los comercios reabrieron sus puertas y el tráfico volvió a colapsar algunas de las arterias principales. Los colegios y universidades permanecen cerrados y se levantó parcialmente el corte de comunicaciones, aunque el internet sigue cortado. Después de más de cuatro días incomunicados, los iraníes pudieron llamar al extranjero, pero era imposible contactar por teléfono con la república islámica. El servicio ha funcionado todo este tiempo a nivel doméstico y también lo ha hecho la red de intranet, la versión interna y controlada de internet dentro del país diseñada por el Gobierno para separar el tráfico nacional del global.

Fuentes consultadas en Teherán relataron que de jueves a domingo la capital vivió bajo una especie de toque de queda oficioso, con todas las tiendas y cafeterías cerradas a partir de las cuatro de la tarde y un enorme despliegue policial y paramilitar en plazas y cruces. Durante las noches se vivieron auténticas batallas campales en las que antidisturbios y agentes de seguridad emplearon fuego real. Los servicios municipales trabajaron sin perder un minuto para intentar borrar las marcas de lo sucedido y tener las calles lo más presentable posible a primera hora de la mañana. Lo que no podían era reparar los daños sufridos por bancos, mezquitas y comisarías, algunos de los objetivos de la ira de unos manifestantes etiquetados de «terroristas» por las autoridades persas.

Matanza en las calles

Sin duda, el gran daño irreparable son las víctimas mortales. Los iraníes vuelven a pagar con sangre su levantamiento contra un sistema blindado por la Guardia Revolucionaria y sus juventudes, los temidos basijíes. Se repiten las escenas de dolor entre las familias de los días de la 'revolución verde', en 2009, y el levantamiento de 2022 por el fallecimiento de la joven Mahsa Amini, aunque esta vez se trata de la represión más sangrienta de la historia de la república islámica.

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Las protestas contra el régimen iraní se extienden por otros países, como Suiza. EFE

A falta de cifras oficiales de manifestantes y miembros de las fuerzas de seguridad muertos, la ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, aseguró haber confirmado 648 fallecidos durante las protestas, entre ellos nueve menores, pero advirtió que la cifra real probablemente sea mucho más alta. «Según algunas estimaciones, superior a las 6.000 personas», apuntó. El Mossad habla, por ejemplo, de unas 5.000 víctimas mortales.

Naciones Unidas también alzó la voz ante la represión y la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos señaló en un comunicado que está «horrorizada» por la violencia desatada en el país durante la actual oleada de protestas. Según la ONU, está recibiendo información creíble desde el interior de Irán que apunta a que «cientos de personas» han muerto en las manifestaciones.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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