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Economía

Trump convierte el chorizo español en un producto de lujo

Trump convierte el chorizo español en un producto de lujo
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El precio del chorizo elaborado en España se dispara un 30% en Estados Unidos, mientras que el jamón serrano cuesta un 10% más. Leer
DESDE NUEVA YORKTrump convierte el chorizo español en un producto de lujo 10 ENE. 2026 - 01:35Palacios figura entre las marcas de chorizo español más extendidas en EEUU.DREAMSTIMEEXPANSION

El precio del chorizo elaborado en España se dispara un 30% en Estados Unidos, mientras que el jamón serrano cuesta un 10% más.

Ni media ristra de cada 100 chorizos que exporta España acaba en Estados Unidos. Europa sigue siendo el mercado principal de este embutido tan nuestro. Y, sin embargo, el chorizo español se ha convertido en el mejor termómetro para calcular el impacto de los aranceles en los productos españoles que llegan al otro lado del Atlántico. Su precio se ha disparado exactamente un 30% y en algunas ciudades, como Nueva York, ya se le puede considerar, sin exagerar, un producto de lujo.

El chorizo de la marca Palacios, el mismo que en España se vende por 4 euros en un Carrefour, cuesta hoy alrededor de 12 euros en EEUU, aunque en algunos supermercados llega a cotizar por encima de los 14,5 euros. Antes de los aranceles, se podía comprar en muchos sitios por debajo del umbral de los 10 euros. No es de extrañar que en los lineales norteamericanos se pueda encontrar el ibérico incluso más barato que uno ramplón de cocina... es tal el desconcierto entre el consumidor, que a esos precios no hay paladar que note la diferencia.

Sobre el papel, el chorizo no tendría que haber subido más de un 15%, que es el tipo oficial acordado por EEUU y Europa para sellar la paz en la guerra comercial. Sobre el terreno, el papel aguanta mejor que el embutido cuando se trata de productos exportados a un mercado que impone un sinfín de requisitos que dispara los costes más allá del impuesto aduanero, sobre todo a costa de las certificaciones sanitarias, que hace especialmente difícil que los productos cárnicos españoles lleguen a las mesas de los norteamericanos. Cierto es que las compañías españolas tampoco lo tienen fácil debido a la fama de los productos italianos, mucho más populares gracias a que fueron pioneros a la hora de apostar por adaptar las recetas patrias y colocarles el sello made in USA.

Los españoles están en ello, pero lo cierto es que de momento el sabor no se acerca ni de lejos a los que se curan en La Rioja, Navarra, Extremadura o Castilla y León, entre otras muchas regiones con siglos de tradición. Mientras, proliferan los imitadores locales, que se aprovechan de los altos precios a los que se vende el producto nacional. En Florida se fabrica chorizo español con ADN americano, aunque adulterado con aceite de maíz y leche entre sus ingredientes. Para poder poner la bandera española en el envase utilizan pimentón español. O eso aseguran en la publicidad. Rojo sí es. Lo llamas Quijote y lo pones a la venta por menos de siete euros, un poco menos de la mitad de lo que cuesta la ristra de Palacios -que sí lo importa desde España-.

¿Qué puede salir mal? A la hora de hacer marca de producto, esta competencia convierte esfuerzos como el de Fermín en una prueba de resistencia. Esta empresa familiar española fue la primera firma de ibéricos que logró desembarcar con producto nacional en EEUU. Luego, llegaron otras, aunque su éxito sigue siendo modesto en comparación con los vecinos italianos y, en muchos casos, termina limitado a campañas estacionales muy concretas.

Un ejemplo. En Nueva York, cada año por Navidad la cadena de distribución Costco pone a la venta un jamón serrano, con cuchillo y soporte, por algo menos de 100 euros. No será ibérico, pero para los estándares que se manejan en el país, la calidad y el sabor son más que aceptables. De la marca Noel, se trata de uno de los momentos más esperados y comentados por la comunidad de expatriados españoles, acostumbrados a pagar el gramo de jamón de bodega más caro que el caviar de beluga.

Este último año, el jamón llegó por partida doble. Lidl, la cadena que más productos españoles acostumbra a tener en sus lineales de descuento, copió la misma idea, aunque tirando de marca blanca para contener el coste: 99,99 dólares (85,5 euros). Y también incluía cuchillo y jamonero. Alrededor de un 10% más barato que el de su competencia, que sí había subido el precio este año a costa de los famosos aranceles.

Aunque no hay cifras oficiales, no ha debido ir muy bien la campaña, ya sea por la saturación de jamones (Walmart también vendía uno, pero en la ciudad de Nueva York no hay supermercados de esta cadena) o por el alza de precios respecto a otros años. Costco, que generalmente suele agotar las unidades en cuestión de días, este año todavía le quedan jamones, que ahora vende en su web con un descuento del 40% respecto a la campaña navideña.

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Fuente original: Leer en Expansión
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