El Capitolio Nacional de Cuba durante un apagón masivo en gran parte del país Reuters
América Trump redobla su presión contra Cuba y se prepara para imputar, capturar y juzgar a su líderes: "Caerán muy pronto"Mientras Trump vuelve a agitar el fantasma de una intervención, vecinos preparan para escenarios de evacuación y una posible escalada en la isla.
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Sandro Herves Garrido Publicada 7 marzo 2026 02:46hLas claves nuevo Generado con IA
El Departamento de Justicia de Estados Unidos estudia presentar cargos federales contra funcionarios o entidades del Gobierno de Cuba, según adelantó este viernes en exclusiva el diario The Washington Post, cuya información no ofrece, sin embargo, el nombre de ningún funcionario cubano bajo el radar de la Casa Blanca.
La política de la Administración Trump en Venezuela, con la captura del presidente Nicolás Maduro, tiene eco en el otro objetivo que se apunta desde el Pentágono: el fin al régimen comunista que gobierna la isla.
Trump pronostica una próxima caída de Cuba tras el fin del apoyo que recibía de Venezuela: "Será la guinda del pastel"La estrategia de Washington busca asfixiar al Gobierno cubano desde el frente económico. El clima de tensión en la isla no surge en el vacío. Es el resultado directo del endurecimiento de la política de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump y el deterioro acelerado de la situación interna en la isla.
Las sanciones económicas, el bloqueo a los envíos de petróleo y la presión diplomática han agravado una crisis que ya golpeaba con fuerza a la población. El país afronta apagones prolongados, escasez de combustible y graves problemas de abastecimiento.
En ese contexto de debilidad económica y creciente malestar social, la posibilidad de una intervención militar estadounidense se ha instalado en el debate público.
Para algunos cubanos, agotados tras años de penurias, la presión de Washington podría precipitar el fin del sistema político vigente. Para otros, el temor es que esa estrategia termine empujando al país a un escenario de conflicto que agravaría aún más la situación de una población ya al límite.
La inquietud crece en algunos barrios de La Habana a medida que Estados Unidos aumenta su presión sobre la isla. Trump deslizó el jueves la posibilidad de una intervención militar en Cuba una vez sus tropas terminen con la guerra en Irán.
Según el New York Times, hace unas semanas, varios agentes de inteligencia cubanos vestidos de civil llamaron a las puertas de líderes comunitarios que viven cerca de una instalación militar.
Una mujer sostiene un cartel y banderas cubanas mientras simpatizantes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participan en una protesta contra el Gobierno de Cuba. Reuters
Al parecer, estos agentes querían establecer una lista con los nombres de todos los vecinos de la zona para, según le explicaron a una persona, elaborar planes de evacuación.
Esta escena refleja el ambiente que se respira actualmente en Cuba. Aunque la vida cotidiana continúa, la intranquilidad ha aumentado entre parte de la población ante el temor de que la isla pueda verse arrastrada a una escalada militar.
El propio Trump realizó su pronóstico al apuntar a la caída del régimen cubano tras el fin del apoyo que estaba recibiendo de Venezuela.
Para el mandatario republicano, el fin del actual Gobierno cubano está cerca, según sus palabras "gracias a la intervención" de Estados Unidos.
La última vez que se pronunció fue este viernes cuando, en una conversación telefónica con la cadena CNN, el mandatario republicano aseguró que el Gobierno de Cuba caerá "muy pronto" y reiteró que La Habana tiene "muchísimas ganas" de negociar con Washington.
Trump insistió en que el régimen comunista de la isla sería el próximo blanco tras una "exitosa" campaña en Oriente Próximo, que este viernes llegó a su séptimo día y en cuyos ataques iniciales murió el ayatolá Alí Jamenei y gran parte de la cúpula del régimen iraní.
"Cuba va a caer muy pronto, por cierto, sin relación alguna, pero Cuba también va a caer. Tienen muchísimas ganas de llegar a un acuerdo", señaló.
Ciudadanos cubanos, residentes en EEUU, se reúnen para pedir la caída del régimen cubano. Reuters
Ese miedo con el que vive la población cubana se ha intensificado tras los últimos acontecimientos internacionales. Además de la captura de Maduro, la operación llevada a cabo en Caracas también supuso la muerte de más de un centenar de personas, entre ellas 32 cubanos que formaban parte del dispositivo de seguridad del mandatario venezolano.
Tan solo dos meses después, Estados Unidos inició una gran ofensiva contra la República Islámica de Irán en la que murió el líder supremo del país.
La sucesión de estos episodios ha alimentado la incertidumbre entre algunos cubanos, que temen que la isla caribeña pueda convertirse en el siguiente objetivo en la política de la Administración Trump.
Ante esta posibilidad, el Times ha hablado con una líder comunitaria de La Habana que pidió no revelar su identidad al no estar autorizada a hablar públicamente de sus contactos con los servicios de seguridad.
Esta mujer, simplemente reflejó el "miedo" que existe en la población de la Isla ante la posibilidad de que el conflicto se intensifique en las próximas fechas.
A pesar de todo, la intervención militar no es la única posibilidad de que sea la salida al problema que se vive en la nación caribeña.
Según Trump, su país podría optar por "tomar Cuba de forma amistosa", alcanzando algún tipo de acuerdo con el régimen, similar al logrado en Venezuela.
Cuba sufre su mayor apagón en cuatro años en pleno asedio petrolero de Estados Unidos: dos tercios de la isla sin luzEn paralelo, ha explicado que "todos querían un cambio" y que su secretario de Estado, Marco Rubio, "lo está gestionando" para que se produzca.
En todo caso, desde el régimen cubano, encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, se apela a la "épica castrista" y señalan que "agotarán hasta la última gota de sangre" antes que claudicar ante Trump.
Cuba atraviesa al mismo tiempo una de las peores crisis económicas y energéticas de las últimas décadas. La escasez de combustible ha provocado apagones prolongados, paralizado parte del transporte público y dificultado el funcionamiento de industrias y servicios básicos.
Buena parte de esta situación se debe a la interrupción del suministro de petróleo procedente de Venezuela, que durante años cubrió aproximadamente un tercio de las necesidades energéticas de la isla.
Tras el ataque estadounidense contra el país sudamericano y la toma de control de su industria petrolera, ese flujo de crudo procedente del país caribeño hacia La Habana se ha detenido, lo que está provocando graves problemas para el régimen comunista.
A esto hay que sumar una orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump que amenaza con imponer aranceles a cualquier país que suministre petróleo a Cuba, una medida que afecta especialmente a México.
Una persona circula en un patinete eléctrico durante un apagón masivo que afecta a gran parte de Cuba Reuters
La combinación de sanciones y escasez ha agravado una crisis humanitaria ya visible en la vida diaria de los cubanos. Los apagones se han vuelto frecuentes, encontrar combustible es cada vez más difícil y los alimentos escasean en los mercados.
En algunos hospitales se han cancelado cirugías por falta de recursos, mientras que alimentos importados permanecen en los puertos sin poder ser transportados al interior del país debido a la falta de combustible.
División de opiniones
En este contexto, el temor a una confrontación militar se mezcla con el cansancio de una población que lleva años enfrentándose a dificultades económicas.
A pesar de que la mayoría de la población no quiere que el conflicto se intensifique, también hay un gran número de personas que aún residen en el país que desean un cambio político que pueda mejorar su calidad de vida.
Así lo expresa Giovanny Fardales, traductor de 53 años residente en Cuba. Fardales asegura que muchos ciudadanos están esperando una intervención militar de Estados Unidos, ya que cree que "puede poner fin a este actual sistema político".
En paralelo, explica que ha escuchado la misma opinión en conversaciones con personas de distintos entornos sociales. Además, también apunta a que otros cubanos creen que el principal problema del país es la crisis económica diaria, debido a las políticas económicas del régimen.
"Todo el mundo dice lo mismo: los estadounidenses tienen que venir para que esto se acabe”, afirmó en un mensaje de texto enviado al Times.
Sus palabras son similares a las de Alina López, historiadora y crítica con el Gobierno, recuerda que cuando estaba en la universidad, en la década de 1980, tuvo que pasar dos semanas construyendo búnkeres a lo largo de un tramo de unos 50 kilómetros de la carretera costera del norte, al este de La Habana.
López, asegura en palabras recogidas por el Times, que "la población tiene más miedo de la guerra que libramos para sobrevivir bajo este régimen que de lo que pueda venir de fuera", en referencia a una posible intervención estadounidense en suelo cubano.
Manifestantes portan banderas de Estados Unidos y Cuba, ante el aumento de la tensión entre ambos países. Reuters
Además, el citado medio ha hablado también con una exprofesora de informática que ahora vende aperitivos en un quiosco.
Para esta mujer, la preocupación de los cubanos es "la situación que vivimos aquí, con sueldos que no alcanzan y ante el miedo a saber si nos cortarán la luz o el gas", señaló.