Donald Trump gesticula mientras escucha el ruido de unas obras durante una ceremonia de la Medalla de Honor en la Casa Blanca. Jonathan Ernst Reuters
Oriente Próximo Trump, sin plan definido en Irán: promete no cometer los errores de Irak pero no descarta poner botas sobre el terrenoMarco Rubio reconoce que EEUU "no está preparado" para enviar soldados a Irán y considera que "el objetivo fijado se puede lograr sin fuerzas terrestres". Pero Trump dice no tener reparos al respecto.
Sus justificaciones para atacar a la República Islámica han sido variadas y contradictorias: desde destruir su programa nuclear hasta derrocar el régimen.
Más información:Trump planea que la guerra en Irán dure "cuatro o cinco semanas" pero dice tener "la capacidad de ir mucho más allá"
Jara AtienzaÁlvaro Escalonilla Publicada 3 marzo 2026 02:51hLas claves nuevo Generado con IA
Donald Trump parece haber planeado mejor el color de las cortinas de la Casa Blanca que su ofensiva contra Irán. Este lunes, durante su primera comparecencia desde que comenzara el conflicto, el presidente de Estados Unidos pasó, en cuestión de minutos, de hablar de guerra a comentar su elección decorativa para el Ala Este: "Elegí esas cortinas en mi primer mandato. Siempre me ha gustado el dorado".
Lo que siguió de su discurso reflejó la cascada de contradicciones que tanto Trump como sus principales colaboradores han mostrado desde la mañana del sábado, cuando lanzaron en estrecha coordinación con las fuerzas israelíes la operación Furia épica. Una campaña militar que, en las primeras 24 horas, terminó con la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y cuya continuidad sigue siendo, cuando menos, incierta.
La ofensiva coordinada de EEUU e Israel contra Irán dispara el riesgo de una crisis energética y logística globalTrump concretó que el plan inicial de la Casa Blanca era prolongar la ofensiva durante "cuatro o cinco semanas", aunque aseguró al mismo tiempo que tenía "la capacidad de ir mucho más allá". "Tenemos las fuerzas armadas más fuertes y poderosas del mundo, con mucha diferencia, y prevaleceremos fácilmente. Ya vamos sustancialmente por delante de nuestras previsiones de tiempo", presumió. "Pero sea cual sea el tiempo, está bien. Lo que haga falta".
Entrevistado por The New York Post, el mandatario estadounidense no quiso descartar la posibilidad de desplegar tropas en Irán, en el caso de que fuera necesario para alcanzar sus objetivos militares. "No tengo reparos respecto a enviar tropas sobre el terreno", deslizó. "Todos los presidentes dicen: 'No habrá botas sobre el terreno'. Yo no lo digo. Yo digo: 'Probablemente no las necesitemos' o 'si fueran necesarias'".
En su declaración posterior desde el Ala Este, Trump contradijo a sus propias agencias de inteligencia al asegurar que "esta era nuestra última y mejor oportunidad de atacar… y eliminar las amenazas intolerables que plantea este régimen enfermo y siniestro".
También afirmó que las negociaciones se rompieron ante la negativa de Irán a la hora de renunciar a su apoyo militar y financiero a sus milicias afines en la región, el Eje de Resistencia, un mosaico de grupos armados que conforman Hezbolá, Hamás o los hutíes de Yemen.
Las justificaciones ofrecidas por Trump han sido igualmente variadas: desde destruir el programa nuclear iraní —cuyas infraestructuras, en teoría, ya habían sido eliminadas en la Guerra de los Doce Días del pasado mes de junio— hasta provocar un cambio de régimen, proteger a los iraníes que protestaban en las calles o, simplemente, vengarse de un "régimen terrorista" que ha derramado "sangre estadounidense".
Para el general retirado y antiguo comandante del Ejército de los Estados Unidos en Europa, Ben Hodges, lo que está claro es que "no hay nada claro" y eso, sostiene, "dificulta que los militares planifiquen sus acciones o que los aliados entiendan".
Más allá de la incertidumbre, explica Hodges a este periódico, eso puede ser un problema a la hora de calcular la munición. "Aunque se trata de información clasificada, hay informes que sostienen que hay una preocupación real por si no hay suficiente munición" para una campaña larga.
Las intervenciones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y del jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Razin Cane, tampoco arrojaron claridad sobre los planes de la Administración Trump para Irán. "No será una guerra interminable. Esto no es Irak", decía el jefe del Pentágono. "Esto no se soluciona de la noche a la mañana" y "se esperan más bajas estadounidenses", sostenía el general. De momento, el Comando Central cuenta seis soldados muertos en el marco de la operación.
Irán cumple su amenaza y bombardea las bases militares de EEUU en Baréin, Catar, Emiratos Árabes y KuwaitEn su intervención del lunes, el secretario de Estado, Marco Rubio, reprodujo las mismas palabras que Hegseth y el general Cane, pero añadió un matiz a tener en cuenta, y es que, en este momento, "Estados Unidos no está preparado para desplegar fuerzas terrestres en Irán". Rubio aclaró, de todos modos, que Trump tiene esa baza a su disposición, aunque dejó claro que "el objetivo fijado se puede lograr sin fuerzas terrestres".
La gran incógnita es saber hasta qué punto los planes de Trump coinciden o no con la agenda propia de Benjamin Netanyahu. Fue el primer ministro israelí quien comenzó el pasado sábado las hostilidades lanzando un ataque "preventivo" contra Israel.
El líder del Likud habla a las claras de derrocar el régimen teocrático, de forzar la caída de la República Islámica. Fueron sus aviones los que bombardearon la residencia de Jamenei. Trump, en cambio, amagaba hasta este mismo lunes con la posibilidad de negociar con los elementos del régimen dispuestos a hacerlo.
De hecho, de últimas declaraciones de Rubio se desprende que fue Netantayu quien empujó a EEUU a iniciar la guerra en Irán. Según el secretario de Estado, Washington sabía que Israel se disponía a atacar a Irán y que Teherán iba a responder con bombardeos contra bases estadounidenses en Oriente Medio.
"El presidente (Trump) tomó una decisión muy sabia: sabíamos que habría una acción israelí, que eso precipitaría un ataque contra las fuerzas estadounidenses, y que si no los perseguíamos preventivamente antes de que lanzaran esos ataques, sufriríamos más bajas", ha expresado.