El presidente de Polonia y el presidente Donald Trump en el Despacho Oval. Imagen de archivo. Brian Snyder. Reuters.
Europa Trump ya intentó retirar un tercio de sus tropas de Europa el pasado mayo y tuvo que recular tras las protestas de PoloniaEn un arranque de cólera, Trump propuso reducir su presencia militar de forma drástica. Las protestas de su aliado Nawrocki le hicieron echarse atrás.
Más información: El caos de los festejos del 4 de julio en EEUU hace temer a los aliados de la OTAN un Trump más frustrado y errático.
Luis Ezcurra de Alburquerque Publicada 8 julio 2026 02:40h Las clavesLas claves Generado con IA
La Cumbre de la OTAN comienza este martes en Ankara. En la agenda, una revisión exhaustiva de los planes de los Estados miembros para llegar al 5 % del PIB en gastos de defensa comprometidos en La Haya en junio de 2025.
El secretario general de la Organización, Mark Rutte, ya ha advertido de que quiere ver planes "claros, concretos y creíbles". Mientras, el presidente Donald Trump sigue amenazando a sus socios europeos con la retirada de sus tropas para que ellos se hagan cargo de la defensa del continente.
El presidente de EEUU ya planteó la ideade recortar un tercio de las fuerzas estadounidenses presentes en Europa el pasado mayo, según publica la CNN. La idea surgió tras un arranque de cólera ante la falta de apoyode los miembros de la Alianza a la guerra de Irán.
Trump da marcha atrás y anuncia el despliegue de 5.000 soldados en Polonia tras las críticas a los países europeosTrump reculó tras las presiones del presidente de Polonia, Karol Nawrocki, uno de los aliados más fieles que Trump tiene en el continente. Nawrocki habló con el mandatario poco después de que el secretario de Defensa Pete Hegseth quisiera anunciar un recorte de efectivos en Polonia.
Dos funcionarios cuya identidad no se ha divulgado, relataron este lunes que en una reunión en la Casa Blanca, el presidente planteó la idea de un recorte drástico de la presencia estadounidense en Europa. "¿Eso les enviaría un mensaje claro a los supuestos aliados?", preguntó.
Según indicaron fuentes oficiales al Wall Street Journal, el secretario de Estado Marco Rubio tumbóla propuesta. Trump no tuvo más remedio que recular en su intención de castigar a la OTAN justo antes de participar en la Cumbre.
Este incidente revela que no hay un consenso claro en la Casa Blanca acerca del ritmo y del enfoque que ha de tener la retirada de Europa. Trump quiere usar ese recurso como castigo contra los Estados que no gastan lo suficiente en su propia defensa. También a los que no han querido apoyar a EEUU durante la guerra de Irán.
La primera vez que Trump habló de retirar unidades militares fue tras las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, a la guerra de Irán. A finales de abril, Merz declaró que EEUU no tenía una "estrategia convincente en las negociaciones". El presidente estadounidense reaccionó en Trump Social acusando al canciller de creer "que está bien que Irán tenga un arma nuclear".
Pocas horas después, el portavoz jefe del Pentágono, Sean Parnell, confirmó a Fox News que se había "ordenado la retirada de aproximadamente 5.000 militares de Alemania". La relación entre el efecto y su causa era evidente.
Los discursos incendiarios de Hegseth y las reacciones personalistas de Trump han alarmado a los aliados, pero también a los propios congresistas estadounidenses. Temen que esta actitud cause daños irreparables a la Alianza y envalentone a Rusia.
El Wall Street Journal preguntó sobre el asunto a la Casa Blanca. La cuestión se derivó al Departamento de Defensa.
Su portavoz declaró que "el secretario Hegseth se asegura de que sus mensajes están alineados con la agenda y los objetivos del presidente". "No pretendía interferir en su ámbito de decisión", añadió Parnell.
La crisis polaca
Tras la abrupta reacción de Trump, el secretario de Defensa Hegseth ordenó cancelar el despliegue de la 2.ª brigada acorazada perteneciente a la 1.ª división de Caballería. Sus 4.700 efectivos estaban destinados a posicionarse en Polonia y otras zonas del flanco oriental de la OTAN, incluyendo los países bálticos y Rumanía.
La orden afectó también al futuro despliegue de los 500 militares del batallón 3.º del 12.º regimiento de Artillería especializada en el lanzamiento de misiles Tomahawk y SM-6. Esa unidad debería rotar por diversos países del flanco oriental para disuadir a Rusia de posibles incursiones en el territorio de la Alianza.
Un importante contingente ya se había desplazado a sus bases polacas y se ordenó el regreso inmediato. La decisión de Hegseth provocó una gran conmoción en Varsovia. Los medios reflejaron también el malestar de los congresistas por no haber sido consultados.
Pocos días después, el presidente polaco Karol Nawrocki participó en una rueda de prensa junto a Mark Rutte. Lejos de criticar la decisión de Washington, declaró: "Si el presidente Trump decide reubicar las tropas estadounidenses de Alemania, Polonia está preparada".
Tropas de Polonia dan la bienvenida a soldados de la OTAN en Orzysz. Imagen de archivo Kacper Pempel. Reuters.
Pero el mandatario estadounidense había comprendido el mensaje. Fuentes del Pentágono confirmaron al medio que Trump llamó a Hegseth para preguntarle por qué trataba tan mal a un aliado tan valioso. Luego, anunció que enviaría 5.000 soldados más a Polonia, aunque todavía no se ha producido ningún nuevo movimiento de efectivos.
Mientras Nawrocki celebraba el anuncio, el ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, matizó que en realidad se trataba de mantener el nivel previo, no de un aumento real. "Quiero agradecer al presidente Trump por anunciar que la rotación, es decir, la presencia de tropas estadounidenses en Polonia, se mantendrá más o menos al nivel actual", declaró.
La política de defensa de EEUU está muy influenciada por la orientación del subsecretario de Defensa para Asuntos Políticos Elbridge Colby hacia el Pacífico. Colby es un firme defensor del desplazamiento de recursos desde Europa hacia el flanco asiático, donde quiere contrarrestar la creciente influencia de Pekín en el Indopacífico.
La guerra de Irán ha proporcionado a Hegseth y a Colby buenos argumentos para convencer a la Casa Blanca del limitado apoyo que recibe EEUU de sus socios de la OTAN.
El subsecretario de Defensa, Elbridge Colby, en la reunión de ministros de Defensa de la OTAN. Imagen de archivo. Tom Nicholson Reuters.
Las constantes llamadas de ayuda de Trump a los aliados fueron desatendidas. España desautorizó el uso de las bases instaladas en su territorio para operaciones militares relacionadas con la guerra y Francia o el Reino Unido declinaron participar en el desbloqueo de Ormuz antes de firmar un acuerdo de paz.
Lo que propone el Pentágono a sus socios europeos es que se hagan cargo de su propia defensa con medios convencionales, mientras EEUU se limitaría a prestar la cobertura nuclear y de inteligencia ante un hipotético conflicto con Rusia.
El impacto de las precipitadas decisiones de Hegseth y su equipo ha alarmado a congresistas demócratas y republicanos. La Ley de Defensa Nacional establece un mínimo de 76.000 efectivos estacionados en Europa.
Las preocupaciones crecieron cuando Hegseth organizó una conferencia con la correspondiente Comisión del Congreso, previa a su reunión con los ministros de Defensa de la OTAN. Los miembros estaban seguros de que el secretario de Defensa pensaba comunicarles los recortes que anunciaría en Bruselas.
Sin embargo, tras las órdenes recibidas desde la Casa Blanca, se limitó a explicar que se revisaría la situación en el plazo de seis meses. El mensaje que trasladó poco después a los representantes de la OTAN tenía un matiz diferente.
"Será una revisión auténtica", declaró. "No se equivoquen: tendrá en cuenta que la OTAN debe avanzar deprisa hacia un escenario en el que Europa da un paso para asumir la responsabilidad de su propia defensa", afirmó ante los altos mandos de la Alianza.
En el proyecto de ley para 2027, los congresistas plantean una nueva exigencia. Piden que el presidente del Estado Mayor, general Alexus Grynkewich, y el jefe del Mando Central Europeo, general Dan Caine, presenten una evaluación conjunta sobre el impacto de cualquier propuesta de reducción.
Sánchez va a la cumbre de la OTAN decidido a no gastar más en Defensa aunque le amenace Trump con cerrar Rota y MorónLas decisiones del Pentágono se mueven entre una estrategia de contención en Asia y las reacciones impulsivas de Donald Trump. Sin embargo, la amenaza sobre el flanco oriental de la OTAN es real.
El viernes pasado, el presidente Karol Nawrocki anunció que Washington le había advertido de que Rusia podría estar preparando un ataque contra Polonia en cuestión de meses. Moscú querría así probar la capacidad de reacción de la Alianza ante una provocación de cierta envergadura.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov calificó la noticia de "cuento de miedo". Añadió que "Polonia debería reflexionar sobre esa cuestión". Argumentó que en su territorio se fabrican drones que Ucrania emplea contra Rusia.