Casi todos los frigoríficos del mercado, al comprarlos, vienen con un accesorio diseñado específicamente para este fin: una huevera que va en las baldas de la puerta del electrodoméstico. Este se ha convertido en el lugar que muchos miramos en un primer momento para coger los huevos, pero la verdad es que es el peor lugar de la nevera para guardar los huevos.
La trampa térmica. La razón no radica en la fragilidad del alimento, sino en un enemigo microscópico que nos rodea y puede ser potencialmente peligroso: la Salmonella. Aquí el principal problema de la puerta del frigorífico es que es la zona más expuesta a los cambios térmicos, ya que cada vez que abrimos la nevera para coger leche, agua o simplemente para pensar qué comer, la temperatura en los estantes de la puerta fluctúa drásticamente.
Aquí los organismos regulatorios de Estados Unidos son bastante claros al apuntar que estas constantes subidas y bajadas de temperatura son el caldo de cultivo ideal para el crecimiento bacteriano. Además, como señalan desde el Ministerio de Alimentación de Corea del Sur, la puerta es propensa a generar condensación, creando un ambiente húmedo que facilita la proliferación de patógenos en la cáscara que acaban en la comida cuando rompemos los huevos en el mismo bol donde los batimos (algo también desaconsejado).
En Xataka
La Unión Europea está pagando a La Rioja para que haga lo único que puede salvar al vino español: arrancar viñas
La temperatura ideal. Para mantener a raya a la salmonela, la temperatura debe ser estable e inferior a los 4 °C - 10 °C, ya que en estas condiciones, el crecimiento de la bacteria se suprime en más de un 99%. Pero esto en las baldas de la nevera es algo que no siempre se consigue.
Lo que dicen los estudios. Aquí la ciencia es bastante clara con diferentes estudios que han apuntado a la supervivencia de cepas como Salmonella Typhimurium y la Salmonella Enteritidis en condiciones muy concretas. Un estudio de 2021 demostró que a temperatura ambiente la carga bacteriana aumenta de forma alarmante tanto en la clara como en la yema. Por el contrario, mantenerlos a 5 ºC limita su multiplicación y reduce la virulencia.
Pero si nos venimos más al presente, un estudio lanzado en 2024 halló que, en condiciones de temperatura alterna, es decir, en ciclos de 25 ºC a 5 ºC, similares a sacar y meter alimentos de la nevera, la salmonela logra migrar a la yema en el 64% de los casos.
Cómo conservarlos. Teniendo todo esto en cuenta, la gran gran pregunta es: ¿qué debemos hacer al llegar del supermercado? En este caso, las autoridades sanitarias apuntan a dos estrategias, siendo la primera de ellas meterlos directamente en las baldas interiores, preferentemente en las inferiores o medias. De esta manera, la temperatura se mantiene estable por debajo de los 4 ºC, y sobre todo si está al fondo de la nevera.
En Xataka
Si Europa vuelve a la guerra, hay un país donde hasta los supermercados están permanentemente preparados: Finlandia
No tirar el cartón. Aunque acostumbramos a sacar los huevos de su caja para ponerlos en hueveras de plástico por comodidad, la verdad es que es un error. Es por ello que la segunda estrategia de conservación pasa por conservarlos en el envase original, puesto que el cartón no solo los protege de posibles golpes, sino que actúa como una barrera crucial contra la pérdida de humedad, previene que la cáscara absorba los olores de otros alimentos y protege la barrera cuticular natural del huevo.
Imágenes | Onur Burak Akın Katie Bernotsky
En Xataka | Internet se ha obsesionado con beber agua caliente por la mañana. La ciencia tiene claro qué hace (y qué no)
-
La noticia
Tu nevera tiene un compartimento diseñado para los huevos en la puerta. Es el peor lugar posible para guardarlos
fue publicada originalmente en
Xataka
por
José A. Lizana
.
Tu nevera tiene un compartimento diseñado para los huevos en la puerta. Es el peor lugar posible para guardarlos
El peligro de la Salmonella nos obliga a tener muy presente la conservación correcta del huevo
Casi todos los frigoríficos del mercado, al comprarlos, vienen con un accesorio diseñado específicamente para este fin: una huevera que va en las baldas de la puerta del electrodoméstico. Este se ha convertido en el lugar que muchos miramos en un primer momento para coger los huevos, pero la verdad es que es el peor lugar de la nevera para guardar los huevos.
La trampa térmica. La razón no radica en la fragilidad del alimento, sino en un enemigo microscópico que nos rodea y puede ser potencialmente peligroso: la Salmonella. Aquí el principal problema de la puerta del frigorífico es que es la zona más expuesta a los cambios térmicos, ya que cada vez que abrimos la nevera para coger leche, agua o simplemente para pensar qué comer, la temperatura en los estantes de la puerta fluctúa drásticamente.
Aquí los organismos regulatorios de Estados Unidos son bastante claros al apuntar que estas constantes subidas y bajadas de temperatura son el caldo de cultivo ideal para el crecimiento bacteriano. Además, como señalan desde el Ministerio de Alimentación de Corea del Sur, la puerta es propensa a generar condensación, creando un ambiente húmedo que facilita la proliferación de patógenos en la cáscara que acaban en la comida cuando rompemos los huevos en el mismo bol donde los batimos (algo también desaconsejado).
La temperatura ideal. Para mantener a raya a la salmonela, la temperatura debe ser estable e inferior a los 4 °C - 10 °C, ya que en estas condiciones, el crecimiento de la bacteria se suprime en más de un 99%. Pero esto en las baldas de la nevera es algo que no siempre se consigue.
Lo que dicen los estudios. Aquí la ciencia es bastante clara con diferentes estudios que han apuntado a la supervivencia de cepas como Salmonella Typhimurium y la Salmonella Enteritidis en condiciones muy concretas. Un estudio de 2021 demostró que a temperatura ambiente la carga bacteriana aumenta de forma alarmante tanto en la clara como en la yema. Por el contrario, mantenerlos a 5 ºC limita su multiplicación y reduce la virulencia.
Pero si nos venimos más al presente, un estudio lanzado en 2024 halló que, en condiciones de temperatura alterna, es decir, en ciclos de 25 ºC a 5 ºC, similares a sacar y meter alimentos de la nevera, la salmonela logra migrar a la yema en el 64% de los casos.
Cómo conservarlos. Teniendo todo esto en cuenta, la gran gran pregunta es: ¿qué debemos hacer al llegar del supermercado? En este caso, las autoridades sanitarias apuntan a dos estrategias, siendo la primera de ellas meterlos directamente en las baldas interiores, preferentemente en las inferiores o medias. De esta manera, la temperatura se mantiene estable por debajo de los 4 ºC, y sobre todo si está al fondo de la nevera.
No tirar el cartón. Aunque acostumbramos a sacar los huevos de su caja para ponerlos en hueveras de plástico por comodidad, la verdad es que es un error. Es por ello que la segunda estrategia de conservación pasa por conservarlos en el envase original, puesto que el cartón no solo los protege de posibles golpes, sino que actúa como una barrera crucial contra la pérdida de humedad, previene que la cáscara absorba los olores de otros alimentos y protege la barrera cuticular natural del huevo.