El nuevo Pixel 10a sale a la palestra para competir una vez más en la gama media, un territorio que con el paso de los años se ha vuelto más ambicioso y también más exigente. Cada nueva generación intenta acercarse un poco más a la experiencia de los modelos superiores, incorporando avances que antes parecían reservados a dispositivos más caros. Sin embargo, en ese proceso hay un equilibrio que no depende solo de la tecnología, sino de la capacidad de mantener intacta la esencia de este segmento. Y es precisamente en ese punto donde parece situarse la nueva propuesta de Google.
Ese equilibrio no surge de forma aislada, sino del propio proceso de desarrollo del producto. Con el objetivo de comprender mejor ese planteamiento, hemos conversado con Toni Urban, Pixel Product Manager en Google, implicada directamente en esta generación. Sus respuestas permiten contextualizar las decisiones adoptadas en el nuevo Pixel 10a y encuadrar su propuesta dentro de la evolución que ha seguido la gama en los últimos años.
Ficha técnica del Pixel 10a
GOOGLE PIXEL 10a
DIMENSIONES Y PESO
153,9 mm x 73,0 mm x 9,0 mm
183 g
PANTALLA
pOLED de 6,3 pulgadas
Resolución: 1080 x 2424
422 píxeles por pulgada
Refresco de hasta 120 Hz
Brillo de hasta 2.000 nits en HDR
Brillo máximo de hasta 3.000 nits en exteriores
Corning Gorilla Glass 7i
PROCESADOR
Google Tensor G4
Coprocesador de seguridad Titan M2
MEMORIA
8 GB
ALMACENAMIENTO
128 GB / 256 GB
BATERÍA y carga
5.100 mAh
Cable: 45 W
Inalámbrica: 10 W
CÁMARAS TRASERAS
Principal: 48 MP con apertura de f/1,7 y campo de visión de 82º
Gran angular: 13 MP con apertura de f/2,2 y ampo de visión de 120º
CÁMARA FRONTAL
13 MP con apertura de f/2,2 y ampo de visión de 96,1º
Sistema operativo
Android 16
SONIDO
Doble altavoz estéreo
Dos micrófonos
CONECTIVIDAD
Wi-Fi 6E
5G sub 6 GHz
Dual SIM (nanoSIM + eSIM)
Bluetooth 6
NFC
USB-C (USB 2.0)
OTROS
Certificación IP68
Lector de huellas en pantalla
PRECIO
549 euros
Pixel 10a, una actualización que apuesta por la coherencia
El Pixel 10a mantiene en gran parte el diseño que tan buena acogida tuvo en la generación anterior: bordes rectos con esquinas suavemente redondeadas, un formato compacto y esa sensación de ligereza que, cuando lo tenemos en la mano, no renuncia a transmitir solidez. Es al girarlo cuando empiezan a aparecer los cambios más visibles. La trasera adopta ahora una superficie completamente plana y desaparece cualquier rastro de relieve en el módulo de cámara, un ajuste discreto en apariencia, pero significativo dentro de la evolución silenciosa con la que Google lleva tiempo afinando la identidad visual de la familia Pixel.
Detrás de esta iteración hay también una reflexión sobre qué espera realmente quien elige la serie A. Según nos cuenta Urban, el desarrollo ha puesto el foco en los aspectos que más valoran estos usuarios, con la fotografía en el centro. “Tener una gran cámara es importante para todo el mundo, tenga el presupuesto que tenga. Y sabemos que en Pixel lo hacemos realmente bien, así que poder llevar muchos de esos aprendizajes desde la gama Pro hasta la serie A es algo que sabemos ejecutar muy bien”.
Esa misma lógica explica la apuesta por una trasera completamente plana: “En esta generación pudimos hacerlo con una superficie completamente plana… porque fuimos capaces de trasladar gran parte de la óptica física a la fotografía computacional en la capa de software y en el procesador. Sigues obteniendo las mismas fotos fantásticas a las que estás acostumbrado en la familia Pixel, pero con ese formato plano tan agradable”.
Hay decisiones que no se explican solo desde la ficha técnica, sino desde la idea de equilibrio que define a un dispositivo. En el Pixel 10a, una de ellas es la continuidad de su plataforma de procesamiento: Google vuelve a apostar por el Tensor G4 presente ya en el Pixel 9a, un detalle que no pasa desapercibido en un teléfono recién presentado. Lejos de ser un gesto aislado, esta elección apunta a una forma concreta de entender la evolución dentro de la gama media, tal y como nos explica nuestra entrevistada.
“Tuvimos que tomar decisiones de ingeniería difíciles para mantener ese precio de 549 euros, que hemos conservado durante cuatro generaciones. El chipset forma parte de esa consideración. Sabíamos que aún podíamos ofrecer lo mejor de la IA de Google y la mejor experiencia de cámara con el chip que teníamos; no sentíamos que estuviéramos sacrificando calidad, y aun así seguimos incorporando mejoras importantes”.
Más allá de esa decisión interna, el Pixel 10a introduce avances perceptibles en el uso cotidiano. Uno de los más evidentes aparece en la pantalla Actua de 6,3 pulgadas, ahora capaz de alcanzar hasta 3.000 nits de brillo pico y ofrecer una mejor legibilidad en exteriores, acompañada por mejoras en conectividad y en la velocidad de carga que refuerzan la sensación de dispositivo actualizado sin alterar su posición dentro de la gama media. Son cambios menos llamativos que un salto de procesador, pero que muchos usuarios pueden agradecer.
Esa evolución progresiva alcanza también a la fotografía y a las funciones apoyadas por inteligencia artificial, dos pilares clásicos de la familia Pixel. El sistema de cámara llega prácticamente sin cambios a nivel de cifras, con un sensor principal de 48 MP acompañado por un ultra gran angular de 13 MP. Para mejorar la experiencia, este se apoya en funciones como Mejor Toma, Inclúyeme o Camera Coach.
En Xataka
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Quedará por ver, eso sí, cómo se traduce todo este equilibrio en el uso real. El rendimiento sostenido, la gestión de la temperatura o el comportamiento del dispositivo en el día a día serán claves para entender hasta dónde llega realmente esta propuesta. Será algo que analizaremos con detalle en Xataka cuando podamos probarlo a fondo. Hasta entonces, y al menos por lo que podemos ver, el Pixel 10a puede ser un opción muy válida para aquellos dispuestos a gastar 549 euros a cambio de la experiencia más directa de Google y Android dentro de la gama media.
Imágenes | Xataka | Google
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La noticia
"Tuvimos que tomar decisiones de ingeniería difíciles para mantener ese precio”: Toni Urban, Pixel Product Manager, sobre el Pixel 10a
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Marquez
.
"Tuvimos que tomar decisiones de ingeniería difíciles para mantener ese precio”: Toni Urban, Pixel Product Manager, sobre el Pixel 10a
Google tiene un nuevo móvil de gama media para este año
El Pixel 10a mantiene el precio de 549 euros y el procesador Tensor G4
Toni Urban nos ayuda a entender qué busca la compañía con este modelo
El nuevo Pixel 10a sale a la palestra para competir una vez más en la gama media, un territorio que con el paso de los años se ha vuelto más ambicioso y también más exigente. Cada nueva generación intenta acercarse un poco más a la experiencia de los modelos superiores, incorporando avances que antes parecían reservados a dispositivos más caros. Sin embargo, en ese proceso hay un equilibrio que no depende solo de la tecnología, sino de la capacidad de mantener intacta la esencia de este segmento. Y es precisamente en ese punto donde parece situarse la nueva propuesta de Google.
Ese equilibrio no surge de forma aislada, sino del propio proceso de desarrollo del producto. Con el objetivo de comprender mejor ese planteamiento, hemos conversado con Toni Urban, Pixel Product Manager en Google, implicada directamente en esta generación. Sus respuestas permiten contextualizar las decisiones adoptadas en el nuevo Pixel 10a y encuadrar su propuesta dentro de la evolución que ha seguido la gama en los últimos años.
Ficha técnica del Pixel 10a
GOOGLE PIXEL 10a
DIMENSIONES Y PESO
153,9 mm x 73,0 mm x 9,0 mm
183 g
PANTALLA
pOLED de 6,3 pulgadas
Resolución: 1080 x 2424
422 píxeles por pulgada
Refresco de hasta 120 Hz
Brillo de hasta 2.000 nits en HDR
Brillo máximo de hasta 3.000 nits en exteriores
Corning Gorilla Glass 7i
PROCESADOR
Google Tensor G4
Coprocesador de seguridad Titan M2
MEMORIA
8 GB
ALMACENAMIENTO
128 GB / 256 GB
BATERÍA y carga
5.100 mAh
Cable: 45 W
Inalámbrica: 10 W
CÁMARAS TRASERAS
Principal: 48 MP con apertura de f/1,7 y campo de visión de 82º
Gran angular: 13 MP con apertura de f/2,2 y ampo de visión de 120º
CÁMARA FRONTAL
13 MP con apertura de f/2,2 y ampo de visión de 96,1º
Sistema operativo
Android 16
SONIDO
Doble altavoz estéreo
Dos micrófonos
CONECTIVIDAD
Wi-Fi 6E
5G sub 6 GHz
Dual SIM (nanoSIM + eSIM)
Bluetooth 6
NFC
USB-C (USB 2.0)
OTROS
Certificación IP68
Lector de huellas en pantalla
PRECIO
549 euros
Pixel 10a, una actualización que apuesta por la coherencia
El Pixel 10a mantiene en gran parte el diseño que tan buena acogida tuvo en la generación anterior: bordes rectos con esquinas suavemente redondeadas, un formato compacto y esa sensación de ligereza que, cuando lo tenemos en la mano, no renuncia a transmitir solidez. Es al girarlo cuando empiezan a aparecer los cambios más visibles. La trasera adopta ahora una superficie completamente plana y desaparece cualquier rastro de relieve en el módulo de cámara, un ajuste discreto en apariencia, pero significativo dentro de la evolución silenciosa con la que Google lleva tiempo afinando la identidad visual de la familia Pixel.
Detrás de esta iteración hay también una reflexión sobre qué espera realmente quien elige la serie A. Según nos cuenta Urban, el desarrollo ha puesto el foco en los aspectos que más valoran estos usuarios, con la fotografía en el centro. “Tener una gran cámara es importante para todo el mundo, tenga el presupuesto que tenga. Y sabemos que en Pixel lo hacemos realmente bien, así que poder llevar muchos de esos aprendizajes desde la gama Pro hasta la serie A es algo que sabemos ejecutar muy bien”.
Esa misma lógica explica la apuesta por una trasera completamente plana: “En esta generación pudimos hacerlo con una superficie completamente plana… porque fuimos capaces de trasladar gran parte de la óptica física a la fotografía computacional en la capa de software y en el procesador. Sigues obteniendo las mismas fotos fantásticas a las que estás acostumbrado en la familia Pixel, pero con ese formato plano tan agradable”.
Hay decisiones que no se explican solo desde la ficha técnica, sino desde la idea de equilibrio que define a un dispositivo. En el Pixel 10a, una de ellas es la continuidad de su plataforma de procesamiento: Google vuelve a apostar por el Tensor G4 presente ya en el Pixel 9a, un detalle que no pasa desapercibido en un teléfono recién presentado. Lejos de ser un gesto aislado, esta elección apunta a una forma concreta de entender la evolución dentro de la gama media, tal y como nos explica nuestra entrevistada.
“Tuvimos que tomar decisiones de ingeniería difíciles para mantener ese precio de 549 euros, que hemos conservado durante cuatro generaciones. El chipset forma parte de esa consideración. Sabíamos que aún podíamos ofrecer lo mejor de la IA de Google y la mejor experiencia de cámara con el chip que teníamos; no sentíamos que estuviéramos sacrificando calidad, y aun así seguimos incorporando mejoras importantes”.
Más allá de esa decisión interna, el Pixel 10a introduce avances perceptibles en el uso cotidiano. Uno de los más evidentes aparece en la pantalla Actua de 6,3 pulgadas, ahora capaz de alcanzar hasta 3.000 nits de brillo pico y ofrecer una mejor legibilidad en exteriores, acompañada por mejoras en conectividad y en la velocidad de carga que refuerzan la sensación de dispositivo actualizado sin alterar su posición dentro de la gama media. Son cambios menos llamativos que un salto de procesador, pero que muchos usuarios pueden agradecer.
Esa evolución progresiva alcanza también a la fotografía y a las funciones apoyadas por inteligencia artificial, dos pilares clásicos de la familia Pixel. El sistema de cámara llega prácticamente sin cambios a nivel de cifras, con un sensor principal de 48 MP acompañado por un ultra gran angular de 13 MP. Para mejorar la experiencia, este se apoya en funciones como Mejor Toma, Inclúyeme o Camera Coach.
Quedará por ver, eso sí, cómo se traduce todo este equilibrio en el uso real. El rendimiento sostenido, la gestión de la temperatura o el comportamiento del dispositivo en el día a día serán claves para entender hasta dónde llega realmente esta propuesta. Será algo que analizaremos con detalle en Xataka cuando podamos probarlo a fondo. Hasta entonces, y al menos por lo que podemos ver, el Pixel 10a puede ser un opción muy válida para aquellos dispuestos a gastar 549 euros a cambio de la experiencia más directa de Google y Android dentro de la gama media.