EDITORIAL
Un adelanto interesado y tardíoEs censurable que Sánchez se escude en el malestar social por la vivienda, que no ha logrado atenuar, para finiquitar una legislatura varada ya sin Presupuestos, sin mayoría en el Congreso y carcomida por la corrupción
Regala esta noticia Añádenos en Google 06/10/2026 a las 02:00h.El presidente del Gobierno ha llamado a las urnas este 29 de noviembre después de haberse concedido un fin de semana para decantar su decisión ... sobre el adelanto electoral, el tercero que protagoniza en otros tantos mandatos desde que llegó al poder en 2018. Pedro Sánchez presenta el anticipo como la supuesta resolución lógica para combatir «la ola ultraderechista» frente a «la peor oposición que ha conocido nuestra historia democrática», en una reedición implícita del 'o yo o el caos' con el que resistió en las generales del 23-J de 2023. Pero él mismo se había comprometido a agotar este cuatrienio hasta que el desahucio de la anciana Maricarmen Abascal y la derrota a manos del PP, Vox y Junts de sus dos decretos de vivienda el viernes en el Congreso le han persuadido de que no va a haber mejor ocasión, o menos mala, para convocar a la ciudadanía a votar. Sánchez ha terminado por hacer así lo que debía, pero no porque la realidad de la crítica situación que atraviesa su Gobierno haya cambiado sustancialmente en las últimas 72 horas.
Es por ello censurable que Sánchez, que no hizo mención alguna a la otra gran crisis de Estado, la de Ceuta, se escude ahora en la angustia ciudadana para poner fin a una legislatura para la que carecía ya de fuelle parlamentario antes del desalojo de Maricarmen Abascal. Que Moncloa tenga intención de llevar a la Diputación Permanente del Congreso los decretos de vivienda que el Consejo de Ministros volverá a aprobar este martes, con la confianza de forjar en ese órgano transitorio la mayoría de la que carece en el pleno de la Cámara baja, apunta a una maniobra electoralista final que, por legal que pueda ser, no haría más que redondear el insoportable deterioro institucional de la legislatura. Una legislatura construida sobre los escaños de las minorías independentistas; a partir de una ley, la de amnistía, muy divisiva más allá del apaciguamiento en Cataluña; y con una catarata de investigaciones judiciales -sobre sus dos últimos secretarios de Organización en el PSOE, sobre el ex fiscal general del Estado, sobre su mujer y su hermano y sobre el expresidente Rodríguez Zapatero- ante las que Sánchez ha respondido abriendo una inquietante brecha con la Magistratura que ha rebasado la crítica admisible entre poderes en democracia.
Es responsabilidad primera del jefe del Gobierno cuidarse de que la campaña no empeore la ya insufrible polarización que soporta la ciudadanía. Una mesura a la que están llamados también, cada uno desde su responsabilidad, el resto de actores concernidos por la convocatoria, evitando sombras sin acreditar sobre una de las grandes conquistas de nuestra democracia: la limpia credibilidad de las urnas que ahora volverán a abrirse para dar voto y voz a los ciudadanos.
comentarios Reportar un error