Brasil acusa de homicidio y encarcela a los operarios responsables de la muerte de Maria Eduarda Rodrigues
Regala esta noticia Añádenos en GoogleJuanma Mallo
16/06/2026 Actualizado a las 10:16h.El vídeo ha corrido por las redes sociales como la pólvora. Una joven brasileña es lanzada al vacío por dos personas -mientras un tercero ... les ayuda a levantarla- sin ningún tipo de protección ni medida de seguridad. De hecho, en la grabación se pueden ver las cuerdas a un lado, tiradas en el suelo. A los 21 años, María Eduarda Rodrigues falleció por el impacto de la caída desde un puente a unos 40 metros de altura, el equivalente a un piso quince. Solo los gritos de los testigos que estaban detrás alertaron de la catástrofe, pero ya era tarde.
Después de tomarles declaración, tres instructores quedaron en libertad por falta de pruebas en su contra, mientras que otros tres siguen siendo investigados. Son Luis Felipe N., Vitor N. y Maicon N. Son los tres que aparecen en el vídeo en el puente del Esqueleto, en la ciudad de Limeira (a 145 kilómetros de Sao Paulo).
Pues bien, dos de ellos, los que la lanzan, han dado una razón surrealista para justificar lo ocurrido. «Dijeron ser los responsables de atar las cuerdas, pero que sufrieron un desmayo, un apagón mental, en ese momento. Afirmaron no recordar dónde ni cuándo ocurrió el fallo, ni quién debería haberlas colocado y no lo hizo. El tercero dijo que solo lo llamaron para ayudar con el lanzamiento», explicó la comisaria de la policía local, Andrea Dantas Levy, a los medios locales.
Las explicaciones de los acusados dan la impresión de que no había un protocolo a seguir para garantizar las condiciones más básicas de seguridad. La modalidad que pretendían practicar se llama rope jump (salto de cuerda) o péndulo humano. Consiste en saltar de un puente atado con una cuerda, no con gomas elásticas.
La víctima, Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, trabajaba como instructora en un gimnasio. Pagó 25 dólares por el salto y 30 dólares más por llevar una cámara en la mano con la que grabar el momento; los investigadores no han logrado localizar el dispositivo. Ella misma bromeó en redes esa misma mañana sobre los riesgos que conlleva el puenting. Decenas de personas estaban inscritas para la jornada.
Cuando los presentes se dieron cuenta del terrible desenlace, corrieron a auxiliar a la víctima. Entre ellos, una enfermera que se preparaba para saltar después. Tuvo que deslizarse por una cuerda para llegar hasta De Freitas. Constató que aún respiraba pese a caer a plomo desde una altura equivalente a unos 15 pisos. «Vi que respiraba con dificultad y le observé las pupilas, que lamentablemente estaban dilatadas. Vi que tenía pulso, muy débil, pero aún tenía pulso», relató a la policía.
Los tres acusados se encuentran en prisión preventiva, dictada por el juez Paulo Henrique Stahlberg Natal. Se enfrentan a cinco posibles cargos: muerte de la víctima en circunstancias evitables, negligencia agravada (por la omisión deliberada de equipos de seguridad indispensables), premeditación implícita en la organización de la actividad, explotación de la vulnerabilidad de la víctima e intento de huir por cambiarse la ropa después del deceso. Los abogados de los acusados sostienen que estos tenían amplia experiencia en deportes de riesgo y que se trata de la primera muerte de sus carreras. Maria Eduarda Rodrigues fue enterrada el domingo en Jandira, Sao Paulo.
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