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Un chip más fino que un pelo

Un chip más fino que un pelo
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IBM presentó una tecnología experimental con estructuras miles de veces más finas que un cabello humano, que promete más potencia y menor consumo para la IA
Un chip más fino que un pelo

IBM presentó una tecnología experimental con estructuras miles de veces más finas que un cabello humano, que promete más potencia y menor consumo para la IA

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José A. González

25/06/2026 a las 12:05h.

Un pelo humano parece poca cosa. Se cae en la ducha, se queda en la chaqueta, aparece en la sopa y arruina cualquier foto de ... cerca. Pero, al lado de lo que acaba de presentar IBM, un pelo es casi una viga.

La novedad se llama nanostack, un nombre que suena a invento de laboratorio porque, básicamente, lo es. La idea consiste en apilar transistores en tres dimensiones. Hasta ahora, la industria ha intentado meter cada vez más componentes en superficies cada vez más pequeñas. Pero llega un punto en el que ya no cabe mucho más. Entonces la solución es mirar hacia arriba: si no hay sitio en el suelo, se construyen pisos.

Eso es lo que propone IBM. En vez de colocar los transistores solo uno junto a otro, los organiza en capas. Así puede aprovechar mejor el espacio y combinar distintos materiales para ganar rendimiento o reducir consumo. La promesa es ambiciosa: hasta 50% más rendimiento o 70% más eficiencia energética frente a su tecnología de 2 nanómetros.

La cifra más llamativa es esta: casi 100.000 millones de transistores en un chip del tamaño de una uña. Y aquí conviene detenerse. No significa que IBM haya fabricado un chip del tamaño de un pelo, ni que vayamos a necesitar pinzas para ponerlo en una computadora. El chip puede tener un tamaño reconocible. Lo que se ha encogido hasta niveles difíciles de imaginar son sus estructuras internas.

¿Por qué importa? Porque el mundo tiene hambre de cálculo. Cada búsqueda, cada video, cada modelo de inteligencia artificial y cada servicio en la nube depende de chips trabajando sin descanso. Y cuanto más potente es la tecnología, más energía suele consumir. Por eso la industria no solo busca velocidad: busca eficiencia. Hacer más, gastando menos.

Este avance todavía no va a llegar mañana al teléfono de nadie. IBM habla de una posible producción en los próximos cinco años. En semiconductores, eso significa que aún falta superar una larga lista de obstáculos: fabricar a gran escala, hacerlo de forma estable y lograr que el coste tenga sentido.

Aun así, el anuncio marca una frontera. Durante años, los chips han avanzado gracias a una regla simple: hacer cada pieza más pequeña para meter más capacidad en el mismo espacio. Ahora que esa carrera se acerca al tamaño de los átomos, IBM intenta cambiar también la forma de construir.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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