La Audiencia Provincial confirma la condena impuesta al agresor, que dijo haber actuado movido por un arrebato, al considerar acreditado el clima de intimidación generado
Regala esta noticia Añádenos en Google Acceso a los juzgados de Málaga. (SUR) 07/07/2026 a las 23:47h.El conflicto llevaba tiempo enquistado en la comunidad de propietarios. Las continuas desavenencias entre dos vecinos de Málaga a cuenta de los ruidos fueron subiendo ... de tono hasta acabar en una agresión a las puertas de la vivienda de uno de ellos. El acusado esperó a su vecino cuando salía de casa, le propinó un cabezazo y varios golpes y le amenazó a él y a su esposa mientras ésta grababa lo ocurrido: «Os voy a quemar la casa», llegó a decirles. La Audiencia Provincial de Málaga ha confirmado ahora la condena impuesta y mantiene la indemnización por el daño moral al considerar acreditado el clima de intimidación generado.
La agresión física conllevó también amenazas dirigidas tanto al vecino como a su esposa, que estaba grabando la escena. Según recoge literalmente la sentencia, consultada por este periódico, el condenado les dijo: «Os voy a quemar la casa, os voy a amargar la vida, vais a tener que vender la casa, os voy a buscar la ruina, os vais a tener que ir de aquí». Unas expresiones que dieron lugar a la condena por dos delitos leves de amenazas, además del delito leve de lesiones.
El Juzgado de Instrucción número 8 de Málaga condenó al acusado a tres meses de multa, con una cuota diaria de 10 euros (900 euros), por un delito leve de lesiones, además de dos multas de 45 días, también con una cuota diaria de 10 euros (450 euros cada una), por los dos delitos leves de amenazas. En total, las sanciones económicas ascienden a 1.800 euros. A ello se suma la prohibición de aproximarse o comunicarse con los perjudicados durante varios meses y la obligación de indemnizar al vecino por las lesiones sufridas, los daños ocasionados en su móvil y los 200 euros a cada uno de los denunciantes por el daño moral.
Reconocimiento de la agresión
Disconforme con esa resolución, el condenado recurrió ante la Audiencia Provincial. Alegó que había reconocido los hechos ante la Guardia Civil antes de iniciarse el procedimiento y que esa circunstancia debía apreciarse como confesión para reducir la multa. También sostuvo que actuó movido por un «estado de arrebato u obcecación» provocado por las continuas quejas de los vecinos por el ruido y aseguró que sus problemas de adicción a sustancias estupefacientes afectaban a su capacidad de autocontrol.
Además, negó haber causado daños en el teléfono móvil y pidió que se eliminara la indemnización por daño moral al entender que no existía relación entre el episodio enjuiciado y la decisión de la familia de vender la vivienda, recordando que entre ambos vecinos ya existían denuncias cruzadas derivadas del conflicto previo.
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