- El aumento de cáncer colorrectal en jóvenes podría deberse a una infección bacteriana en la infancia
- El inexplicable aumento del cáncer entre los millennials
Un estudio realizado con biomarcadores establece un vínculo significativo entre factores ambientales de riesgo de cáncer colorrectal temprano ya conocidos como el tabaco, la dieta y el nivel educativo y establece una asociación muy robusta entre la exposición a un pesticida muy común, el picloram, y cambios genéticos en personas de menos de 50 años expuestas a este herbicida en el pasado.
Un equipo del Hospital Universitario Vall d' Hebron, en Barcelona*, publica un estudio que aborda el impacto de los cambios en el estilo de vida y factores ambientales en el cáncer colorrectal de inicio temprano a través de marcadores epigenéticos. Los investigadores, cuyo estudio se publica en Nature Medicine, analizan marcas de metilación de ADN como indicador de exposiciones pasadas en pacientes y confirman factores de riesgo identificados como la dieta y el alcohol, el nivel educativo o el hábito tabáquico.
También identifican una asociación significativa entre el cáncer colorrectal y el picloram, un herbicida de uso extendido el siglo pasado en los campos de maíz de EEUU, entre otros, que induce alteraciones genéticas en los pacientes estudiados. Además del picloram, también muestran evidencia de asociaciones entre el cáncer colorrectal de inicio temprano y la exposición al glifosato, el esfenvalerato, el nicosulfurón y la atrazina.
Los investigadores han estudiado la metilación del ADN, que son unas marcas químicas que actúan a modo de interruptores moleculares y que determina que unos genes se expresen y otros no, generalmente por factores ambientales para permitir que la célula adapte su funcionamiento a estos cambios.
Estas huellas epigenéticas configuran una especie de registro histórico de la memoria celular, la cual analizan los científicos para desentrañar qué genes se encienden o se apagan cuando han estado influenciados por el entorno, la dieta, el estrés y el estilo de vida. Estas marcas de ADN sirven, por ejemplo, para medir la edad biológica, detectar cáncer en etapas tempranas o diseñar terapias farmacológicas o bien basadas en la modificación de los hábitos de vida.
"Los hallazgos resaltan el papel fundamental del exposoma (el conjunto de factores externos específicos para el riesgo de cáncer colorrectal de inicio temprano), lo que subraya la urgencia de implementar intervenciones dirigidas tanto a nivel personal como político", concluyen los autores en el estudio, coordinado por Silvana Christina Elizabeth Maas, del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO).
"La incidencia del cáncer colorrectal (CCR) está aumentando rápidamente en personas menores de 50 años, especialmente en países de ingresos altos. Este aumento es paralelo a los cambios en el estilo de vida y los factores ambientales, denominados colectivamente exposoma; sin embargo, no se ha investigado si estos están causalmente vinculados al desarrollo del CCR de aparición temprana (CCR-E)", explican los investigadores.
"Nuestro análisis confirma factores de riesgo previamente identificados, como el nivel educativo, la dieta y el tabaquismo. Además, identificamos la exposición al herbicida picloram como un nuevo factor de riesgo, un resultado que replicamos en un metaanálisis (...) con pacientes diagnosticados a partir de los 70 años. Posteriormente, utilizamos datos poblacionales de 81 condados de EE. UU. durante 20 años y validamos la asociación entre el uso de picloram y la incidencia de cáncer colorrectal de inicio temprano". Los investigadores sugieren que este herbicida puede influir en el desarrollo tumoral al promover vías oncogénicas.
En relación con el tabaco, los hallazgos indican que "una vez que la firma de metilación relacionada con el tabaquismo se incorpora al tejido tumoral, permanece persistente e irreversible, incluso después de un abandono prolongado del hábito de fumar (>15 años). Esto pone de relieve la huella epigenética duradera de la exposición al tabaco en el ADN tumoral", señalan los autores.
José Antonio Seoane, jefe del Grupo de Biología Computacional del Cáncer del Instituto de Oncología Vall d'Hebron, señala en 3Cat que "no existe ningún factor biológico que explique el crecimiento" de este tipo de cáncer en los últimos años y resalta la hipótesis de los factores ambientales.
El investigador explica en este medio catalán que "han visto el efecto en los tumores de algunos elementos que ya sospechaban, como la dieta o el tabaco, pero lo que les ha llamado la atención es ver este nuevo pesticida. Los tumores que tenían mayor afectación de este factor eran los de pacientes más jóvenes, en contraste con los de pacientes mayores, y coincidiendo con el período en el que se ha extendido el uso de este pesticida. No obstante, es un estudio observacional y, por tanto, no podemos demostrar causalidad".
Los investigadores en el estudio de Nature que "el picloram se registró por primera vez como herbicida en los EE. UU. en 1964, y tanto el herbicida como sus derivados han demostrado tener una toxicidad aguda de moderada a baja en animales de laboratorio. Sin embargo, es plausible la exposición dietética a residuos de picloram, ya que se ha encontrado en cereales y subproductos cárnicos, y hasta el momento no se han descrito los efectos del uso prolongado en la salud humana", explican
"Si el uso de picloram en cultivos comenzó a mediados y finales del siglo XX, entonces los pacientes actuales con cáncer colorrectal de inicio tardío (CCRIT) no estuvieron expuestos durante su infancia, mientras que los casos de cáncer colorrectal de inicio temprano sí lo estuvieron y lo han estado durante una parte más prolongada de sus vidas, lo que podría explicar nuestros resultados. La asociación entre la exposición a pesticidas y el CCRIT, utilizando datos poblacionales, valida aún más la asociación con el picloram".
Por ello, "sada la escasez de estudios que investigan el impacto del picloram, en particular sobre la metilación del ADN y los resultados de salud en humanos, destacamos la necesidad urgente de realizar investigaciones longitudinales y experimentales", justifican.
"Creemos que determinar la reversibilidad de los cambios epigenéticos inducidos por el picloram en tejidos normales y tumores, establecer un vínculo causal entre la exposición al picloram y la carcinogénesis colorrectal, y comprender su riesgo dependiente de la dosis son pasos cruciales para desentrañar la epidemia de cáncer colorrectal de inicio temprano".
Relación, no causa, y contaminación
Robin Mesnage, investigador visitante del King's College de Londres, si bien describe el estudio como "brillante", advierte que los resultados no tienen peso suficiente como para cambiar la evaluación de riesgos de los plaguicidas.
Coincide con los autores del estudio en que este estudio muestra asociaciones, no causalidad. ·Esto es clave", apunta este experto en SMC Reino Unido. "La señal para el picloram es interesante, pero la exposición no se midió directamente en los sujetos. Por lo tanto, no podemos concluir que el picloram cause estos cánceres", subraya Mesnage.
Además, debemos tener en cuenta la naturaleza de la propia sustancia. "No se ha encontrado que el picloram tenga propiedades carcinógenas en las pruebas regulatorias. Sin embargo, históricamente solía estar contaminado con sustancias carcinógenas como el hexaclorobenceno". Por ello, aduce, "es posible que cualquier efecto se deba a esta contaminación y no al picloram en sí, un problema que debería haberse resuelto en gran medida en la fabricación moderna. Siempre es importante recordar que las exposiciones en el mundo real no solo implican el ingrediente activo, sino también los coformulantes y los posibles contaminantes".
"En general, se trata de un estudio fascinante y bien realizado que plantea una hipótesis plausible. No obstante, se necesita más trabajo, concretamente con datos de exposición directa y diseños longitudinales, antes de establecer afirmaciones causales".
*Participan el Hospital Universitario Vall d'Hebron, el Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) y el Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona.
Nature Medicine https://doi.org/10.1038/s41591-026-04342-5
¿Llegará este verano un Superniño a España?El vínculo entre dieta y sueño: lo que se elige para cenar influye en cómo se duerme y condiciona el día despuésLa semaglutida del Ozempic muestra eficacia contra el hígado graso en estudios con ratones Comentar ÚLTIMA HORA-
12:27
Las exportaciones catalanas caen un 5% hasta febrero
-
12:21
El laboratorio de IA de Jeff Bezos se acerca a una valoración de 38.000 millones de dólares
-
12:18
Madrid da luz verde esta semana a una nueva ley para construir 18.000 viviendas protegidas en cuatro años
-
12:10
Euríbor hoy, 21 de abril: Nueva rebaja del Euríbor diario, se sitúa hoy en 2,655%,
-
12:04
Las exportaciones de España a EEUU caen un 12,1% en los dos primeros meses, hasta los 2.426 millones