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Drake Maye y Sam Darnold, protagonistas de los New England Patriots y los Seattle Seahawks. R. C. Super Bowl Un hombre de Marlboro, la universidad de Jordan y otras curiosidades de la Super BowlPatriots y Seahawks pelearán este domingo en California por un trofeo que puede coronar a Drake Maye como heredero de Tom Brady o rubricar el imprevisto ascenso de Sam Darnold, nieto de un icono publicitario
Madrid
Domingo, 8 de febrero 2026, 00:00
Hammer, que había formado parte del equipo de baloncesto de la Universidad del Sur de California que alcanzó la 'Final Four' de la NCAA en 1954 y representó a Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 formando parte del combinado de voleibol, hizo después carrera en el cine y la televisión, apareció en la serie 'Emergency!' y llegó a ser capitán del Departamento de Bomberos del Condado de Los Ángeles, pero su imagen quedó inmortalizada principalmente cuando tomó el relevo, en los años setenta, de Robert Norris, el primer hombre de Marlboro.
Norris, que pasó su vida sin fumar un solo cigarrillo pese a que incitó a millones de personas a hacerlo, escapó a la maldición que persiguió a al menos cinco de sus sucesores, todos ellos muertos a consecuencia de enfermedades pulmonares. Entre ellos estaba Dick Hammer, quien transmitió su pasión por el deporte a sus descendientes pero no pudo imaginar la epopeya que completaría uno de sus nietos rumbo a la Super Bowl de este domingo.
Aunque parecía predestinado a surfear las olas que atraparon a muchos de sus amigos, practicó el baloncesto, el béisbol y el taekwondo, Sam Darnold acabó decantándose por el fútbol americano mientras escuchaba los relatos que su madre, Chris, le contaba sobre su abuelo Dick. «Mi mamá siempre me dice cuánto le recuerdo a él», contó cuando llegó a la NFL.
Graduado en la Universidad del Sur de California, Darnold fue escogido por los New York Jets en el tercer puesto del draft de 2018, pero su paso por la Gran Manzana fue desafortunado. Allí comenzó un periplo que le llevó a pasar por los Carolina Panthers, los San Francisco 49ers y los Minnesota Vikings, adonde llegó en 2024. Una lesión de J.J. McCarthy le abrió las puertas de la titularidad con los Vikings, con los que completó una gran campaña antes de mudarse a Seattle. Con él a los mandos, los Seahawks pasaron de quedarse fuera de la postemporada a citarse en la Super Bowl con unos Patriots que vuelven a volar a lomos de otro elegido seis años después de que Tom Brady abandonara Foxborough, abocando con ello a los de Nueva Inglaterra a una larga travesía por el desierto.
Otro elegido
La reconstrucción de los Patriots tras la salida de The GOAT en 2020 fue tan caótica que incluso se llevó por delante a Bill Belichick, el arquitecto de la mayor dinastía de la NFL. Cam Newton, Brian Hoyer, Jarrett Stidham, Mac Jones, Bailey Zappe y Jacoby Brissett. Todos ellos aspiraron a recoger el legado de Brady. Todos fracasaron con estrépito. Brissett era el titular cuando los Patriots escogieron con el número 3 del draft de 2024 a Drake Maye, un joven procedente de la Universidad de North Carolina, la misma desde la que Michael Jordan se impulsó hasta la cima del baloncesto.
Hijo de un antiguo quarterback que pasó, como él, por los Tar Heels de North Carolina y que formó parte de la plantilla de los Tampa Bay Buccaneers en 1988 antes de que las lesiones pusiesen fin a su carrera en la NFL, Drake Maye se ha consagrado en su segundo año como profesional y lo ha hecho de la mano de un viejo compinche de Brady, el mito al que aspira a suceder.
Mike Vrabel ganó tres de los seis trofeos Vince Lombardi que convierten a los Patriots en la franquicia con más Super Bowls en sus vitrinas, las mismas que los Pittsburgh Steelers. En 2025, tras cinco años como entrenador jefe de los Tennessee Titans y uno como consultor de los Cleveland Browns, recibió la llamada de Robert Kraft, dueño de los Patriots, para hacerse cargo del banquillo.
Una campaña le ha bastado al antiguo linebacker para situarse a un solo paso de convertirse en el primer hombre que gana el trofeo Vince Lombardi tanto como jugador como 'head coach' para la misma franquicia. De imponerse en solo cuatro partidos en la campaña anterior, los Patriots han pasado a sumar catorce triunfos en la temporada regular este curso, erigirse en campeones de la AFC y alcanzar su duodécima Super Bowl, la primera sin Brady y Belichick.
A sus 23 años y 162 días, Drake Maye se convertirá este domingo en el segundo quarterback más joven en ser titular en una Super Bowl, un registro solo superado por los 23 años y 127 días con los que el legendario Dan Marino defendió la candidatura de los Miami Dolphins en 1984, y puede ser el más precoz en levantar el trofeo si los Patriots doblegan a los Seahawks, ya que Marino cayó ante los 49ers de Joe Montana. Hasta ahora el récord pertenece a Ben Roethlisberger, que fue campeón a los 23 años y once meses con los Pittsburgh Steelers en 2006. Brady ganó el primero de sus seis anillos con los Patriots (luego se enfundó otro con los Buccaneers) con 24 años y seis meses.
Maye, quien a diferencia de su rival Darnold no tiene entre sus pasatiempos favoritos usar una aplicación para identificar el canto de los ruiseñores del norte, confía en tener este domingo en Santa Clara el temple que caracterizaba a Brady para devolver a lo más alto a los Patriots en una Super Bowl que confrontará a dos franquicias cuya valoración conjunta alcanza los 15.250 millones de dólares, según Forbes.
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