Los vecinos de Lancha del Genil bajaron al escuchar sus gritos y permanecieron junto a él hasta que los servicios de emergencia pudieron liberarlo
Regala esta noticia Añádenos en Google Zona en la que tuvieron lugar los hechos. En las imágenes de la izquierda, el herido junto a su novia y el atacante. (IDEAL)Laura Velasco
Granada
04/09/2026 a las 08:03h.Algunos veían la tele en el salón, otros apuraban una de las últimas cenas veraniegas, otros se preparaban para ir a dormir. Y, de repente, ... escucharon unos gritos desconsolados. Los vecinos de la calle Doñana de Granada, ubicada en la zona Lancha del Genil —próxima a la carretera de la Sierra—, salieron a sus ventanas y encontraron una escena dantesca. A un joven le habían atravesado el brazo con un gancho y lo habían dejado atado a una barandilla con la propia herramienta. Muchos de esos vecinos bajaron a auxiliarlo: «Nos alertaron sus gritos y solo pudimos acompañarlo hasta que llegó la ambulancia».
Este periódico se ha desplazado hasta la zona en la que ocurrió el ataque, donde los residentes siguen conmocionados por lo ocurrido, especialmente porque viven en un barrio que describen como «muy tranquilo». Hablan sin decir su nombre por miedo a represalias. En el aire se respira cierta sensación de miedo por la violencia que presenciaron el pasado lunes. Una de estas vecinas cuenta que su hermana lo vio todo por el balcón. Cuando ambas bajaron, otro residente del bloque estaba ya acompañando al herido. Todos se quedaron junto a él y su novia intentando calmarlos hasta la llegada de los Bomberos -quienes tuvieron que utilizar una cizalla para cortar el gancho metálico y liberarlo- y los servicios sanitarios del 061. «No podíamos hacer nada aparte de identificar al agresor, pero ya había quedado grabada la matrícula de su coche», detalla.
Otro vecino actuó de la misma forma. Escuchó los gritos y bajó apurado. «Nos daba miedo que le hubiera pillado alguna arteria y se desangrara allí mismo, pero afortunadamente parece que no», relata. Se sintió impotente al no poder ayudarlo, pero no había auxilio posible. La situación era demasiado complicada y nadie se atrevía a intentar liberarlo. «Tuvieron que hacerlo los Bomberos, sentimos angustia por el dolor que pasó el muchacho», lamenta.
Otra mujer del barrio pone el foco en la «sangre fría» con la que actuó el atacante. «Fue horroroso, nadie se explica cómo alguien puede atacar así a una persona y, además, dejarlo enganchado», cuenta la vecina. Critica también a la novia del presunto agresor por no intentar parar a su pareja y, además, por «darle un par de patadas al pobre muchacho antes de irse».
El agresor se entrega ante la Policía Nacional
Finalmente, el agresor se entregó este miércoles ante la Policía Nacional, después de la negociación llevada a cabo por el cuerpo para que acabara rindiendo cuentas ante la justicia. Actualmente se encuentra en la Jefatura a la espera de que se concluyan las diligencias y sea llevado ante la autoridad judicial.
- Temas
- Policía Nacional
- Granada