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Un modelo de agujero negro en siete dimensiones demuestra que, para no variar, Stephen Hawking tenía razón

Un modelo de agujero negro en siete dimensiones demuestra que, para no variar, Stephen Hawking tenía razón
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Durante mucho tiempo se pensó que los agujeros negros solo podían crecer, ya que nada escapa de ellos. Más tarde, Stephen Hawking desmontó esta teoría, señalando que sí que puede salir radiación de su interior y que, de hecho, con este proceso el agujero negro se va esfumando poco a poco. Esta hipótesis generó una nueva paradoja; ya que, según la mecánica cuántica, la información no puede ser creada ni destruida en un sistema cuántico. Si la información no puede destruirse, cuando el agujero negro desaparece, ¿a dónde va toda la información que almacenó? Esta cuestión ha sido un misterio hasta que a un equipo de científicos de la Academia Eslovaca de Ciencias se le ocurrió hacer simulaciones en un sistema de 7 dimensiones. Un recordatorio sobre agujeros negros. Un agujero negro es un objeto astronómico tan masivo que su atracción gravitatoria no permite que nada escape de él. Ni siquiera la luz. A cierta distancia del agujero negro se encuentra el horizonte de sucesos, que es ese punto de no retorno a partir del cual todo es atraído hacia su interior. Radiación de Hawking. En la década de 1970, Stephen Hawking lanzó una hipótesis que daba al traste con la idea de que nada puede escapar de un agujero negro. Según él, si tenemos en cuenta la física cuántica, hay algo que sí puede hacerlo.  El principio de incertidumbre de Heisenberg establece que el vacío no está vacío como tal. Continuamente se forman pares de partícula-antipartícula que aparecen y desaparecen. Si esto ocurre en las inmediaciones del horizonte de sucesos, podría ser que una de estas partículas sea atraída hacia el agujero negro, mientras que otra logre escapar de él, al estar ligeramente más allá del punto de no retorno. Ese escape extrae energía del agujero negro. Es lo que se bautizó como radiación de Hawking. Agujeros negros que desaparecen. Todos hemos escuchado alguna vez la famosa fórmula de la teoría de la relatividad de Einstein: E = mc². Dado que la c es una constante, si hay energía, también debe haber masa y, por lo tanto, si se pierde energía, para que se mantenga la constante también se debe perder masa. Eso significa que cada vez que un agujero negro pierde energía también está perdiendo masa. Son objetos muy masivos, tardarían muchísimo en apagarse, pero finalmente lo hacen. Llega la paradoja. Inicialmente, muchos colegas vieron la hipótesis de Hawking como un disparate. Sin embargo, hoy en día está mucho más aceptada. Sin embargo, es innegable que supone problemas, como la paradoja de la información de los agujeros negros. ¿A dónde va la información?  Retorciendo el espacio-tiempo. La solución del misterio ha sido posible al dejar a un lado la teoría de la relatividad general y analizar el problema con una algo más compleja: la teoría Einstein-Cartan. La primera, señala que la masa y la energía pueden curvar el espacio tiempo. En cambio, la segunda señala que también puede retorcerse. Para escalas que no sean excesivamente pequeñas no hay diferencia. Sin embargo, al pasar a escalas minúsculas y, por lo tanto, densidades muy altas, esta torsión cobra un papel importante.  En Xataka 70 años después de su muerte, Einstein sigue ayudándonos: en esta ocasión con el "cerebro" de los microrrobots Un modelo 7D. Los modelos de física cuántica a menudo se hacen en 4 dimensiones: las tres que todos conocemos y el tiempo. Sin embargo, los autores del estudio que se ha publicado recientemente tuvieron en cuenta tres más, de tal manera que se pudieran analizar los efectos de la torsión de Einstein-Cartan. Así, vieron que cuando la materia de un agujero negro colapsa aumenta mucho su densidad y, por lo tanto, se detecta la torsión del espacio-tiempo.  Esto da lugar a un efecto repulsivo, que contrarresta la atracción gravitatoria que tendría lugar normalmente en el agujero engro. Como resultado, se detiene la evaporación del agujero negro, que se mantiene en un estado estable, generando un remanente con una masa de 9×10⁻⁴¹ kg. Un remanente con mucha información. Ese remanente minúsculo es capaz de almacenar toda la información de la materia que contuvo el agujero negro. Concretamente, los modelos de estos científicos apuntan a que el remanente de un agujero negro del tamaño del Sol podría almacenar hasta 1,515 × 10⁷⁷ cúbits de información. Por lo tanto, las hipótesis de Hawking siguen estando vigentes y ni siquiera hay una paradoja que las desmonte. Al menos no esta de la información perdida.  Imagen | ESO (Wikimedia Commons) | ASA/Paul Alers (Wikimedia Commons) En Xataka | En 2009 Stephen Hawking organizó "la fiesta del siglo". No acudió nadie precisamente porque Stephen Hawking la organizó - La noticia Un modelo de agujero negro en siete dimensiones demuestra que, para no variar, Stephen Hawking tenía razón fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .
Un modelo de agujero negro en siete dimensiones demuestra que, para no variar, Stephen Hawking tenía razón

Si los agujeros negros se apagan, su información debería quedarse en algún sitio. Ahora, unos científicos han descubierto lo que pasa con ella

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Azucena Martín

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Durante mucho tiempo se pensó que los agujeros negros solo podían crecer, ya que nada escapa de ellos. Más tarde, Stephen Hawking desmontó esta teoría, señalando que sí que puede salir radiación de su interior y que, de hecho, con este proceso el agujero negro se va esfumando poco a poco. Esta hipótesis generó una nueva paradoja; ya que, según la mecánica cuántica, la información no puede ser creada ni destruida en un sistema cuántico.

Si la información no puede destruirse, cuando el agujero negro desaparece, ¿a dónde va toda la información que almacenó? Esta cuestión ha sido un misterio hasta que a un equipo de científicos de la Academia Eslovaca de Ciencias se le ocurrió hacer simulaciones en un sistema de 7 dimensiones.

Un recordatorio sobre agujeros negros. Un agujero negro es un objeto astronómico tan masivo que su atracción gravitatoria no permite que nada escape de él. Ni siquiera la luz. A cierta distancia del agujero negro se encuentra el horizonte de sucesos, que es ese punto de no retorno a partir del cual todo es atraído hacia su interior.

Radiación de Hawking. En la década de 1970, Stephen Hawking lanzó una hipótesis que daba al traste con la idea de que nada puede escapar de un agujero negro. Según él, si tenemos en cuenta la física cuántica, hay algo que sí puede hacerlo. 

El principio de incertidumbre de Heisenberg establece que el vacío no está vacío como tal. Continuamente se forman pares de partícula-antipartícula que aparecen y desaparecen. Si esto ocurre en las inmediaciones del horizonte de sucesos, podría ser que una de estas partículas sea atraída hacia el agujero negro, mientras que otra logre escapar de él, al estar ligeramente más allá del punto de no retorno. Ese escape extrae energía del agujero negro. Es lo que se bautizó como radiación de Hawking.

Agujeros negros que desaparecen. Todos hemos escuchado alguna vez la famosa fórmula de la teoría de la relatividad de Einstein: E = mc². Dado que la c es una constante, si hay energía, también debe haber masa y, por lo tanto, si se pierde energía, para que se mantenga la constante también se debe perder masa. Eso significa que cada vez que un agujero negro pierde energía también está perdiendo masa. Son objetos muy masivos, tardarían muchísimo en apagarse, pero finalmente lo hacen.

Llega la paradoja. Inicialmente, muchos colegas vieron la hipótesis de Hawking como un disparate. Sin embargo, hoy en día está mucho más aceptada. Sin embargo, es innegable que supone problemas, como la paradoja de la información de los agujeros negros. ¿A dónde va la información? 

Retorciendo el espacio-tiempo. La solución del misterio ha sido posible al dejar a un lado la teoría de la relatividad general y analizar el problema con una algo más compleja: la teoría Einstein-Cartan. La primera, señala que la masa y la energía pueden curvar el espacio tiempo. En cambio, la segunda señala que también puede retorcerse. Para escalas que no sean excesivamente pequeñas no hay diferencia. Sin embargo, al pasar a escalas minúsculas y, por lo tanto, densidades muy altas, esta torsión cobra un papel importante

En Xataka70 años después de su muerte, Einstein sigue ayudándonos: en esta ocasión con el "cerebro" de los microrrobots

Un modelo 7D. Los modelos de física cuántica a menudo se hacen en 4 dimensiones: las tres que todos conocemos y el tiempo. Sin embargo, los autores del estudio que se ha publicado recientemente tuvieron en cuenta tres más, de tal manera que se pudieran analizar los efectos de la torsión de Einstein-Cartan. Así, vieron que cuando la materia de un agujero negro colapsa aumenta mucho su densidad y, por lo tanto, se detecta la torsión del espacio-tiempo. 

Esto da lugar a un efecto repulsivo, que contrarresta la atracción gravitatoria que tendría lugar normalmente en el agujero engro. Como resultado, se detiene la evaporación del agujero negro, que se mantiene en un estado estable, generando un remanente con una masa de 9×10⁻⁴¹ kg.

Un remanente con mucha información. Ese remanente minúsculo es capaz de almacenar toda la información de la materia que contuvo el agujero negro. Concretamente, los modelos de estos científicos apuntan a que el remanente de un agujero negro del tamaño del Sol podría almacenar hasta 1,515 × 10⁷⁷ cúbits de información. Por lo tanto, las hipótesis de Hawking siguen estando vigentes y ni siquiera hay una paradoja que las desmonte. Al menos no esta de la información perdida. 

Imagen | ESO (Wikimedia Commons) | ASA/Paul Alers (Wikimedia Commons)

En Xataka | En 2009 Stephen Hawking organizó "la fiesta del siglo". No acudió nadie precisamente porque Stephen Hawking la organizó

Fuente original: Leer en Xataka
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