El majestuoso Salón de Plenos del Tribunal Supremo acoge desde hoy el primer juicio del denominado caso Koldo, donde el principal protagonista del banquillo de los acusados es el ex ministro de Transportes y ex secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos. En el banquillo se sentarán, junto a quien fuera mano derecha de Pedro Sánchez, su ex asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
Serán juzgados por integrar una presunta organización criminal que comenzó a operar cuando el PSOE llegó al poder en el año 2018. Los encausados aprovecharon la influencia de Ábalos, como miembro del Gobierno de España y hombre fuerte del Partido Socialista, para enriquecerse con contratos en la Administración pública. En palabras del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, «cada uno de los acusados asumió un papel diverso y complementario» en la trama criminal con «un preciso reparto de funciones que se reveló muy eficaz». La Fiscalía sostiene que «la organización criminal nació, además, con innegable vocación de permanencia en el tiempo» y estuvo operando «durante varios años», proyectando su «actuación delictiva en distintas esferas» de la vida pública.
Desde el pasado 27 de noviembre, el ex ministro Ábalos y su «alter ego» Koldo García se encuentran internos en la prisión de Soto del Real (Madrid). El Supremo ha considerado que, debido al elevado riesgo de fuga existente y a las altas penas de prisión reclamadas por las acusaciones, deben permanecer encarcelados.
El ex secretario de Organización del PSOE se encuentra encausado por delitos de organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, uso de información privilegiada y malversación de caudales públicos. Anticorrupción solicita 24 años de cárcel para Ábalos (la horquilla menor de los cinco delitos que le atribuye el fiscal es de 12 años y medio de prisión). Para Koldo García, el Ministerio Público pide 19 años y medio. Además, Anticorrupción solicita que Aldama sea condenado a siete años de cárcel por cohecho y pertenencia a organización criminal. El comisionista también se enfrenta a una pena de multa por un delito de aprovechamiento de información privilegiada. Por su parte, las acusaciones populares -PP, Vox, Manos Limpias, Hazte Oír, Liberum, Adade y Iustitia Europa- reclaman que Ábalos sea condenado a 30 años de prisión.
El tribunal que juzgará a Ábalos, Koldo y Aldama está compuesto por magistrados de distintas sensibilidades. El presidente, Andrés Martínez Arrieta, es un juez experimentado (número 1 del escalafón) y de perfil moderado. La Sala también estará integrada por los magistrados Manuel Marchena, Eduardo de Porres, Julián Sánchez Melgar (estos tres jueces de perfil conservador) y Andrés Palomo, Susana Polo y Javier Hernández (magistrados de sensibilidad progresista).
En la vista oral se valorará el abundante material probatorio incautado en las entradas y registros a Koldo García, así como los testimonios que se practicarán en las 23 sesiones del juicio. Es clave la colaboración del empresario Víctor de Aldama, que ha reconocido los hechos y aceptado el escrito de acusación del fiscal con la esperanza de que se le aplique la atenuante muy cualificada de la confesión. Son múltiples los hechos delictivos que se juzgarán en el Alto Tribunal:
PELOTAZO DE LAS MASCARILLAS.
En el peor momento de la pandemia del Covid, cuando escaseaba el material sanitario, Ábalos favoreció supuestamente al empresario Víctor de Aldama para la obtención de equipos de protección. Este obtuvo información privilegiada acerca de la necesidad que tenía el Ministerio de Transportes para adquirir las mascarillas pero, como carecía de los medios necesarios para abastecer al Gobierno, contactó con Soluciones de Gestión y con el Grupo Cueto, que resultó beneficiado por Transportes. El ex ministro, aceptando la exigencia de Aldama, logró que el contrato de las mascarillas se duplicara hasta los ocho millones de euros. Además, la contratación con el Ministerio de Transportes facilitó a Aldama que Soluciones de Gestión resultara después adjudicataria de diferentes contratos de material de protección sanitario de otras Administraciones públicas: Baleares y Canarias.
De hecho, en la sesión de hoy, se leerán las declaraciones por escrito como testigos que han aportado la presidenta del Congreso y ex presidenta de Baleares, Francina Armengol, y el ministro de Política Territorial y ex presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, según indican fuentes jurídicas a EL MUNDO.
ENCHUFES A LAS AMANTES.
En el juicio testificarán dos de las ex amigas íntimas del ex ministro, Jessica Rodríguez y Claudia Montes. La primera de ellas fue contratada en dos empresas públicas, Tragsa e Ineco, y declaró en fase de instrucción que «nunca» realizó trabajo alguno en las mismas. Además, la trama corrupta destinó 88.101 euros a pagarle una vivienda ubicada en la céntrica Plaza de España de la capital. Jessica confesó que eligió ese piso porque «estaba cerca de Ferraz». Por su parte, Claudia Montes, amiga de Ábalos y miss Asturias en 2017, también fue contratada de forma arbitraria en la empresa pública LogiRail, una filial de Renfe, gracias al ex dirigente socialista. El 8 de octubre de 2019 Ábalos escribió un mensaje a Koldo sugiriéndole la contratación de Montes «en Renfe, ADIF o alguna de sus subcontratas», a lo que el ex asesor contestó categórico: «Sí. Lo arreglo». Poco después, la amiga del ex ministro fue contratada.
TRAMA DE HIDROCARBUROS
La investigación judicial ha puesto de relieve que Koldo García, en nombre de Ábalos y con su anuencia, realizaba múltiples gestiones de intermediación con los niveles más altos de la Administración para favorecer a Aldama. Entre estas gestiones, Koldo promovió la concertación de una entrevista entre Juan Ignacio Díaz Bidart, ex jefe de gabinete de la ex ministra de Industria Reyes Maroto, y el empresario del sector de hidrocarburos Claudio Rivas, interesado en la consecución de una licencia de operador de productos petrolíferos para la mercantil Villafuel. La entrevista con el jefe del gabinete de la ministra fue organizada por Koldo y se celebró el día 14 de enero de 2021 en la sede de Industria. Tras la reunión, Rivas quedó muy satisfecho y esperanzado en que las gestiones para la obtención de la licencia tras la que llevaba tiempo interesado iban por fin a dar su fruto.
EL CHALÉ
Como contraprestación a esa reunión, y también a las adjudicaciones de las mascarillas, Aldama pagó varias dádivas al ex ministro y a su ex asesor. Según las pesquisas, el empresario habría entregado a Koldo García 10.000 euros mensuales en efectivo -al menos desde octubre de 2019 y hasta 2022- para ser repartidos entre ambos. También Aldama comprometió la compra de un chalé en la urbanización La Alcaidesa (La Línea de la Concepción, Cádiz) para uso y disfrute de Ábalos. Además, la trama sufragó la estancia del ex ministro de un chalé vacacional en Marbella (Málaga) por las gestiones realizadas por el ex dirigente socialista para favorecer a la compañía Air Europa. Asimismo, como pago de una comisión al ex ministro a cambio de «contratos preadjudicados» a empresas constructoras, Aldama ofreció a Ábalos un piso de lujo en el Paseo de la Castellana número 164, de Madrid. El ex ministro no llegó a ocupar la vivienda.
SESIONES
MARTES 7. Están citados a declarar el hijo de José Luis Ábalos, Víctor Ábalos; Jessica Rodríguez, una de las amigas del ex ministro, y el hermano de Koldo García Izaguirre, Joseba García Izaguirre.
MIÉRCOLES 8. Será el turno de la ex Miss Asturias Claudia Montes, otra de las mujeres a las que Ábalos ayudó a encontrar trabajo en empresas públicas.
JUEVES 9. Acude a comparecer Carmen Pano, la empresaria que afirmó haber llevado bolsas «con dinero» a la sede central del PSOE.
LUNES 13. El juez tomará declaración a la ex mujer de Koldo Patricia Uriz y a Javier Herrero, ex director general de Carreteras en el Ministerio de Ábalos.