Chupete tuvo en sus manos el triunfo del equipo blanquiazul, que mereció claramente ganar ante un Levante defensivo y sin apenas opciones en ataque
Regala esta noticia Añádenos en Google Chupete, en una acción del partido de este domingo en La Rosaleda ante el Levante. (ÑITO SALAS) 06/09/2026 Actualizado a las 21:55h.Segundo empate en La Rosaleda. El Málaga no pierde, pero tampoco gana, aunque hiciera méritos para conseguirlo. Otra vez, una auténtica pena para una afición ... espectacular. Lo tuvo en sus manos gracias a un penalti al comienzo del choque que falló Chupete y también en otras oportunidades o aproximaciones que pudieran acabar en gol. Tras la igualada con el Deportivo, el equipo blanquiazul se volcó en busca de la primera victoria contra el Levante, pero no fue posible sólo por no contar con el acierto necesario o quizás una pizca de suerte.
Málaga
0 - 0
Levante
Alfonso Herrero; Rafita (Puga, minuto 67), Recio, Galilea, Salinas; Pablo Martínez (Izan Merino, minuto 59); Larrubia, Dotor (Cajuste, minuto 85), Dani Lorenzo (Ramón, minuto 67), Juan Cruz (Joaquín, minuto 59), y Chupete.
Ryan; Nacho Pérez (Toljan, minuto 78), Dela, Mandi, Manu Sánchez; Oriol Rey; Brugue, Bardeli (Sotelo, minuto 76), Olasagasti (Requena, minuto 85), Thiago Fernández (Cortés, minuto 78), e Iván Romero (Musuayi, minuto 60).
Árbitro: Luis Bestard (balear), ayudando en el VAR por Valentín Pizarro (madrileño). Amonestó al entrenador visitante Luis Castro, Pablo Martínez, Dani Lorenzo, Rafita, Puga y Dela.
Campo: La Rosaleda. 29.264 espectadores acudieron al estadio de Martiricos, con una pequeña representación de seguidores visitantes. Esta asistencia supone una nuevo récord ante la mínima ausencia de abonados blanquiazules.
El choque de La Rosaleda, además, sirvió para que el Málaga probara más opciones con los recién llegados, que ofrecieron buenas sensaciones y acusaron al final el cansancio por la inactividad. El equipo blanquiazul, sin duda, sigue en plena construcción, con variaciones y rotaciones de jugadores para encontrar lo antes posible el once que ofrezca el mejor rendimiento. Sería importante que este momento ideal lo alcanzara pronto, que no pasaran demasiadas jornadas. En cualquier caso, el Málaga ya no es el colista de Primera. Sus dos puntos le permiten dejar esa plaza, pese a que se mantenga al final en la zona de descenso.
Funes no quedó contento, como es normal, con el partido del Bernabéu e hizo varios cambios, concretamente presentó cuatro novedades. Volvió Dani Lorenzo, mientras que el técnico también apostó por Salinas, Pablo Martínez y Juan Cruz para el arranque del encuentro, dejando en el banquillo a Puga (Rafita pasó a la derecha), Izan Merino, Rafa y Joaquín. Una pequeña revolución en busca de la reacción, del comienzo de una nueva etapa de la competición después de las tres primeras jornadas del campeonato. Y el arranque del choque en una Rosaleda repleta fue como otras veces, con un conjunto blanquiazul que llevaba la iniciativa y que pretendía desde el primer instante hacerse con el control del juego en busca del triunfo. Sin complejos.
Pronto llegaron los primeros frutos de ese gran trabajo, pues en un centro de Salinas, Nacho Pérez golpeó el balón con la mano dentro del área. El árbitro señaló el correspondiente penalti y nadie le dijo lo contrario (fue muy claro). Pero la fortuna no siempre está de cara. Después del habitual protocolo de partidos anteriores, Chupete recibió el balón en el último momento. Disparó fuerte y al centro, de un modo diferente a otras veces. Rayan aguantó y rechazó el balón. Pero hubo una segunda parte, pues el propio delantero buscó otra opción, golpeó y la pelota entró en la portería, si bien el colegiado señaló falta en ese intento del canterano por recuperar el esférico. Todo quedó como estaba cuando parecía que iba a abrir una puerta nueva para los pupilos de Funes.
Después mantuvo el dominio el Málaga, que comenzaba su tarea nuevamente. Diez minutos más adelante, con una gran lucha en el centro del campo, Larrubia pudo abrir el marcador en una espectacular acción individual que concluyó con un lanzamiento junto al palo, pero fuera. Era la segunda opción más clara del choque, pero no llegaba el gol. El Levante inquietó en una transición con peligro, aunque el juego estaba volcado sobre la meta visitante. Los blanquiazules mostraban más empaque que en anteriores compromisos, con un paso más hacia la urgente adaptación a la élite.