Los animales de un pastor local están protegidos y a resguardo bajo los paneles; a cambio, se comen los pastos para prevenir incendios
Regala esta noticia Añádenos en GoogleMálaga
20/06/2026 a las 23:15h.En el mundo de la energía, pocas estampas son tan sorprendentes como observar un rebaño de ovejas pululando entre los grandes paneles solares de una ... planta fotovoltaica. Su función ecológica es muy precisa y de eficacia probada, en una simbiosis de mutuo provecho entre la ganadería tradicional y la tecnología punta.
El rebaño, a la sombra de los paneles solares. (Ñito Salas)El destino principal de su cabaña ovina y la mayoría de las que subsisten en la provincia es la cría de corderos, para producir carne. «Últimamente, no está mal de precio, se paga más o menos lo que tiene que valer, porque estos años atrás eran muy baratos y no sé cómo podíamos tirar para adelante... Pero ahora han subido un poco y la cosa no está mal», admite.
«El rebaño es una desbrozadora natural que trabaja las 24 horas, se cierra la puerta de la planta y las dejas aquí pastando»
Manuel Moreno
Ganadero
Endesa propuso a la familia esta colaboración y al ganadero le pareció una buena iniciativa. «Sobre todo pensando en el bienestar de los animales, en un espacio que es una maravilla y donde vamos de la mano de las energías renovables», comenta Sofía. La aportación de las ovejas es hacer de «desbrozadora natural, pues sin ellas tendrían que meter máquinas. Y nosotros tenemos comida con el pasto, y se mantiene el espacio de una manera sostenible». A lo que el padre añade: «El rebaño trabaja las 24 horas, se cierra la puerta de la planta y las dejas aquí pastando». Allí estarán mientras haya hierba, desde diciembre hasta el principio del verano. «Mientras que haya pasto, están aquí comiendo».
A cambio, los paneles le aportan a las ovejas sombra cuando el calor aprieta, y resguardo frente a la lluvia. «Cuando llueve mucho como este año, se meten debajo de las placas y no se mojan, es una cubierta». «Las ovejas están muy cómodas, porque ellas quieren tranquilidad y que haya comida, y por eso aquí están estupendamente. Y a la vez, hacen una buena labor, porque si no, ¿cuánto costaría desbrozar todo esto, con lo grande que es?»
«El mejor bombero de España son las ovejas, que limpian los montes de matorrales, pero por desgracia cada vez hay menos ganado»
Manuel Moreno
Ganadero
En cuanto a la seguridad, realmente es un beneficio mutuo. De una parte, al estar dentro de un recinto cerrado, los animales están menos expuestos a posibles ataques y robos. Pero, al mismo tiempo, los pastores también actúan como vigilantes, que dan la voz de alarma en casi de observar alguna amenaza, especialmente frente a los incendios.
Precisamente, el ganadero pone de relieve el servicio que estos animales prestan frente al fuego. «El mejor bombero de España son las ovejas. Los bosques están a tope de matorrales con todo lo ha llovido y los animales lo pueden limpiar, pero, por desgracia, cada vez hay menos ganado, porque la juventud sólo quiere ordenadores, pero no trabajar en el campo», bromea.
«El Materno infantil»
Los ganaderos y los responsables de la planta solar llaman de broma «el Materno Infantil» a una parte del parque La Vega I. Es una zona más pequeña y recogida, de fácil acceso, despejada y con todo a mano, que está equipada con abrevaderos para que los animales tengan agua. Esta zona es la que está reservada para las madres con sus corderos.
«Lo utilizamos todos como guardería: los ganaderos para las crías, y nosotros traemos a los niños que vienen de visita de los colegios porque lo que más les gusta son los corderos», añade el director de la planta. Como todo el recinto, está controlado por videovigilancia, además de que cada sector está vallado y dispone de sensores de movimiento, conectados con una central de seguridad.
«Los animales mantienen la hierba baja, lo que evita las sombras en los paneles solares y reduce mucho el riesgo de incendios»
Juan Francisco Crespo
Responsable de los parques solares
Endesa mantiene acuerdos con ganaderos y apicultores en casi todas sus plantas del país. Como anécdota, los primeros años se probó con cabras, «pero saltaban encima de las placas y se comían los cables. Así que esta opción quedó descartada», bromean los responsables. «El pastoreo de rebaños de ovejas aporta un beneficio mutuo con los ganaderos locales. Los animales mantienen la hierba baja, lo que ayuda a evitar sombras en los paneles y reduce drásticamente el riesgo de incendios», afirma Juan Francisco Crespo.
De hecho, en verano los pocos incendios que ha habido han sido muy rastreros y fáciles de controlar con los mínimos medios, gracias precisamente a esta labor. A cambio, el ganadero dispone de una zona cerrada y donde los animales están alimentados y protegidos de robos y de algunos depredadores... Aunque no todos. De hecho, el recinto está preparado para que la fauna salvaje la pueda cruzar, y a veces es inevitable que los meloncillos cacen algún cordero.
Intercambio de roles
«Para nosotros, el beneficio es también tener a una persona que conoce muy bien las plantas solares, y que si ve cualquier cosa nos avisa. Y nosotros a ellos, porque a veces nos damos cuenta del nacimiento de corderitos y llamamos al pastor... Así que nosotros nos convertimos un poco en ganaderos, y ellos, en productores de energía limpia, es una simbiosis», se felicitan desde Endesa.
La experiencia empezó con varios proyectos piloto hace una década y se ha convertido en algo generalizado en casi todas las plantas. Junto a las ovejas, en algunas instalaciones también emplean burros, que son muy útiles para el desbroce. También se están instalando colmenas de abejas para producir miel. Y en zonas como Extremadura, es habitual que las perdices y otras especies cinegéticas aniden entre los paneles, porque están más protegidas que en el exterior, sobre todo frente a la amenaza de las máquinas cosechadoras.
«Estar en una planta solar nos aporta seguridad frente a los robos de colmenas, y a cambio los apicultores ayudamos a vigilar»
Agustín Romero
Apicultor
En algunas plantas se está probando la llamada «agrivoltaica», que es el cultivo bajo las placas y en los carriles amplios que quedan entre ellas. Lo más habitual es plantar plantas aromáticas, que a su vez se benefician mutuamente con las abejas y generan un nuevo ecosistema entre la fauna, la flora y la tecnología. «Al estar sombreados, sobre todo en Andalucía se ha comprobado que mantienen más la humedad y crecen mejor». En otros proyectos se trabaja con el lino, incluso con pequeños tractores para recolectarlo porque la anchura de las calles lo permite. «Al final, hay que convivir con el entorno que te presta el terreno; el sector primario y las energías tienen que ir de la mano, porque las renovables han venido para quedarse».
Abejas entre las placas solares
Pero el proyecto no queda ahí, y en Málaga ya se están explorando otros usos compartidos del espacio. Así, el siguiente 'inquilino' que va a ocupar una parcela dentro de otro de los parques solares que hay en Teba vuela y es vital para mantener un ecosistema equilibrado. Agustín Romero, apicultor de 37 años, proyecta instalar parte de sus colmenas en uno de estos recintos. Actualmente, es propietario de unas 600, aunque en el negocio familiar gestiona hasta 1.500, según la época, entre los municipios de Teba, Álora, Vélez, Almargen, Cañete y Ardales. La empresa comercializa directamente bajo su propia marca, Miel Agustín.
comentarios Reportar un error