Imagen de archivo de una UVI móvil.
Sucesos Un trabajador de 57 años muere aplastado por una paca de heno en una finca de Calera y Chozas (Toledo)El accidente laboral ha tenido lugar en una explotación situada en el kilómetro 21 de la CM-4101.
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Alberto Molero Publicada 19 junio 2026 12:21h Actualizada 19 junio 2026 13:01hUn hombre de 57 años ha fallecido en la mañana de este viernes al quedar atrapado bajo una paca de heno cuando trabajaba en una finca de Calera y Chozas (Toledo).
El accidente laboral ha tenido lugar a las 10:51 horas en una explotación situada a la altura del kilómetro 21 de la CM-4101.
Al parecer, el hombre se encontraba manipulando la bala cuando se le ha precipitado encima y le ha aplastado.
Muere un hombre de 78 años al caer del tejado de una nave en una finca agrícola de un pueblo de ToledoHasta el lugar han acudido una ambulancia y médico de urgencias, que solo han podido certificar la muerte del trabajador, y una UVI móvil que no ha llegado a actuar.
También han sido movilizados bomberos del parque de Talavera de la Reina que han procedido al rescate del cadáver del fallecido.
El dispositivo lo han completado agentes de la Guardia Civil.
Alta siniestralidad en el sector primario
Una de las primeras reacciones a este fallecimiento ha venido de UGT Castilla-La Mancha. En una nota de prensa, su coordinadora regional de Prevención de Riesgos Laborales, Irene Ortega, ha alertado sobre el "preocupante incremento de las muertes y de los accidentes graves que se están registrando en la región en lo que va de año 2026".
En este sentido, ha subrayado la altísima siniestralidad laboral que está castigando al sector primario, una actividad caracterizada estructuralmente por una baja presencia sindical y por graves problemas de obsolescencia y falta de mantenimiento en su maquinaria y vehículos de trabajo.
Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Trabajo y Economía Social (MITES), correspondientes al periodo entre enero y abril de 2026, Castilla-La Mancha se sitúa como la cuarta comunidad autónoma con mayor número de accidentes de trabajo con baja en jornada dentro del sector agrario. Además, la región arrastra cifras dramáticas en el cómputo global de siniestralidad: en lo que va de año, un total de 15 personas trabajadoras han fallecido en sus puestos de trabajo, lo que posiciona a la comunidad autónoma como la quinta con mayor tasa de mortalidad laboral y la sexta en términos de gravedad de los accidentes.
“Estamos hablando de un sector con una siniestralidad alarmante y donde la presencia de los sindicatos es muy baja. La agricultura y la ganadería presentan una enorme dispersión y deslocalización de los centros de trabajo; a veces operan en entornos inaccesibles o casi ilocalizables, lo que provoca el aislamiento de los trabajadores y una mayor vulnerabilidad y desprotección ante los riesgos laborales. La falta o ausencia de representación sindical repercute directamente en las cifras, ya que se ha demostrado en múltiples ocasiones que allí donde están los sindicatos, los accidentes laborales se reducen de forma drástica”, ha explicado Ortega.
Asimismo, la coordinadora regional ha puesto el foco sobre el estado de los equipos técnicos en el campo: “Las herramientas, la maquinaria y los vehículos carecen en muchos casos del mantenimiento adecuado, estando obsoletos y sin pasar los controles necesarios. Muchos de los accidentes producidos en el sector de la agricultura y la ganadería se podrían evitar adoptando las medidas preventivas básicas y normativas, tales como el uso de estructuras de protección antivuelco y el cinturón de seguridad”.
Ante esta preocupante radiografía, UGT Castilla-La Mancha ha hecho un llamamiento urgente para que se refuerce de manera inmediata la Inspección de Trabajo. El sindicato considera imprescindible aumentar los recursos de este organismo para que pueda llegar con eficacia a sectores tan dispersos como el agrícola, y exige el diseño y ejecución de más campañas específicas de vigilancia y control en las explotaciones de la región.
Por otro lado, Irene Ortega ha incidido en la necesidad inaplazable de sacar adelante una nueva normativa de prevención de riesgos laborales acorde a las realidades del siglo XXI, así como incorporar la figura del delegado territorial de prevención. “Esa figura es vital para que en este tipo de centros de trabajo al aire libre y de difícil acceso para la comunidad preventiva, pueda haber una representación sindical que proteja la salud y la seguridad de todos los trabajadores y trabajadoras de las pequeñas empresas”, ha señalado.
Finalmente, Ortega ha trasladado el más sentido pésame del sindicato y se ha puesto a entera disposición de la familia de la víctima, al tiempo que ha demandado una investigación exhaustiva de las causas del siniestro y una actuación contundente por parte de la Inspección de Trabajo.
“La salud laboral es una de las prioridades absolutas de nuestro sindicato. Sigue siendo completamente necesario reforzar la sensibilización y la formación para erradicar, o al menos disminuir, esta lacra social que se está cebando de forma inaceptable con nuestra región en este comienzo de año”, ha concluido.