Paciente en un hospital. EE
Valencia Un valenciano denuncia haberse sometido a una castración química tras esperar durante 514 días a ser atendidoEl paciente se presentó varias veces en el centro de salud tras padecer molestias urinarias. Denuncia que hubo "negligencia" y "descoordinación".
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Raquel Granell Valencia Publicada 28 abril 2026 19:57h514 días. Es el tiempo que tuvo que esperar un valenciano para ser atendido por el urólogo en un hospital público de la Comunitat Valenciana, lo que le llevó a someterse a una castración química tras diagnosticarle un cáncer de próstata.
Los hechos se remontan al 24 de enero de 2022, momento en el que el paciente D. A. acude a un centro de atención primaria con "molestias de origen prostático". La facultativa le derivó a una interconsulta al Servicio de Urología, que debía ponerse en contacto con él para concertar una cita.
Según consta en el dictamen del Consell Jurídic Consultiu de la Comunitat, avanzado este martes por Las Provincias, la demora le provocó un cáncer de próstata de alto riesgo, "adenocarcinoma de próstata de gravedad 3/4 - máxima gravedad 4/4 y con un Gleason 8 avanzado de alto riesgo - Gleason máxima gravedad (9-10)".
La Guardia Civil detiene a un profesor por agredir sexualmente a una alumna de 5 años en Cullera (Valencia)Los servicios sanitarios le recomendaron "radioterapia y castración química", que se efectuó finalmente en el hospital IVO. "El tratamiento finalizó el día 12 de enero de 2024", casi dos años después de la primera consulta en el centro de salud.
El Pleno del Consell Jurídic Consultiu de la Comunitat Valenciana ha estimado parcialmente la reclamación de responsabilidad patrimonial presentada por el demandante y ha fijado una indemnización de 3.000 euros por los daños morales causados a D. A., que había solicitado 36.237 euros por el mismo concepto a la Conselleria de Sanidad.
El denunciante alega que "hubo un retraso en el inicio del tratamiento de 564 días, si se compara con los tiempos promedio normales de tratamiento y asistencia".
Afirma que la demora se debió a "motivos injustificados", como la desorganización, falta de compromiso, negligencia, descoordinación entre servicios, falta de control de tiempos en la gestión de las citas, errores y fallos.
Todo ello, argumenta, le generó "depresión, angustia, ansiedad, insomnio, molestias urinarias y riesgo acumulado por la falta de prevención, que determinaron un diagnóstico más grave de lo debido".
Cronología
Trascurridos 257 días desde que la médico de familia propuso una interconsulta al Servicio de Urología, el paciente solicitó una nueva visita con la facultativa, quien le reiteró su propuesta de interconsulta.
Pasaron 98 días más y siguió sin ser citado, por lo que, de nuevo, el paciente repitió el mismo proceso.
"Ante la inacción de los servicios sanitarios y las evidentes molestias urinarias que padecía, se presentó en el hospital, donde le dieron cita para el día 23 de mayo de 2023. Esto es, como afirma el reclamante, 514 días después de la primera propuesta de la facultativa", recoge el dictamen del Consell Jurídic.
En la consulta del 23 de mayo de 2023, el urólogo solicitó una ecografía y un análisis con PSA y le citó para el día 27 de junio de 2023, 34 días después.
Posteriormente, le programaron una biopsia para el 19 de julio de 2023, pero no se realizó. Entonces, le concertaron una cita para el 25 de octubre. Ante la tardanza y el malestar urinario, el afectado decidió presentar una queja al Servicio de Atención al Paciente.
Informes médicos
Según el informe de la Inspección de Servicios Sanitarios, la demora desde la toma de biopsia de próstata hasta el inicio del tratamiento se produce "por causas ajenas al servicio" y lo achacan a la "falta de recursos de personal".
Estos hechos, señala, "no le han perjudicado en cuanto a pérdida de oportunidad en la atención a su problema de salud, pues no se ha visto afectado el pronóstico de su enfermedad".
"La apreciación de los tiempos en cuanto al diagnóstico que efectúa en su escrito de reclamación no se ajustan a la realidad. Desde la primera visita con el urólogo, el día 23/05/2023, hasta que le solicita una biopsia, 27/06/2023, para descartar o confirmar el diagnóstico, transcurren 35 días. Hasta ese día, el urólogo no tenía datos para emitir un diagnóstico de sospecha", defiende el escrito.
Tras apreciar estos documentos, el Órgano consultivo diferencia entre "dos intervalos de tiempo distintos".
Por un lado, el que abarca desde que el paciente acude al centro de atención primaria para conocer los resultado de la analítica (14 de febrero de 2022) y el día que acude a la primera visita del urólogo (23 de mayo de 2023).
Por otro, el periodo que abarca desde la primera visita al urólogo (23 de mayo de 2023) y la finalización del tratamiento en el IVO (12 de enero de 2024).
Respecto al primero, indica, "resulta evidente que hubo un retraso en la asistencia y tratamiento del paciente". "Consta acreditado que este último no fue citado como estaba programado por el Servicio de Urología".
Esta demora es reconocida tanto por PROMEDE como por la Inspección de los Servicios Sanitarios en sus respectivos informes.
"La Administración no puede ampararse en un presunto desconocimiento de las causas de la demora para justificar su retraso. El retraso ocasionado al paciente podría haber sido perfectamente evitable con una mayor diligencia y coordinación por parte del centro hospitalario", determina el Consell Jurídic.
Respecto al segundo periodo, el Órgano indica que "la actuación sanitaria se ajustó a la lex artis ad hoc". En este sentido, entiende que el reclamante no aportó suficientes pruebas que acrediten su malestar y considera que la actuación médica se ajustó a los protocolos y guías médicas.
Se concluye, así, que "hubo una demora injustificable en el tratamiento del paciente que resulta plenamente imputable a los servicios sanitarios". Y, junto
Junto a lo que dicta la jurisprudencia y, a la vista de las circunstancias del caso, el Consell Jurídic Consultiu fija finalmente una indemnización de 3.000 euros al paciente.