El grupo MegaMAR cierra una expedición de un mes con 561 identificaciones de la especie, junto a calderones comunes, delfines, tortugas y rorcuales entre Nerja y Almería
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen del equipo de científicos y en pequeño dos de las especies avistadas, calderón común y tortuga marina. (IEO-CSIC) 09/07/2026 a las 14:44h.El mar de Alborán ha vuelto a confirmar su enorme valor como uno de los grandes corredores de biodiversidad marina del Mediterráneo occidental. La campaña ... científica CETALBORAN0526, desarrollada durante casi un mes entre Nerja, en Málaga, y el Cabo de Gata, en la provincia de Almería, ha finalizado con un balance de 561 avistamientos de tortugas marinas y cetáceos, entre ellos 66 encuentros con zifio común, una de las ballenas más esquivas y difíciles de observar por sus prolongadas inmersiones.
Durante la campaña, los investigadores han combinado el seguimiento visual desde embarcación con técnicas de acústica pasiva, una metodología clave para estudiar especies que pasan gran parte del tiempo bajo el agua y que, por tanto, pueden escapar fácilmente a la observación directa. El trabajo abre ahora una nueva fase de análisis en laboratorio para cruzar los datos obtenidos en superficie con los registros sonoros captados bajo el mar.
El balance suma 561 avistamientos, con 127 tortugas, 70 calderones comunes y 66 encuentros con zifios comunes en Alborán este año
El recuento final difundido por MegaMAR incluye 127 tortugas marinas, 70 calderones comunes, 66 zifios comunes, 65 delfines listados, 64 delfines comunes, 107 registros de delfines comunes o listados, 29 calderones grises, siete delfines mulares y dos rorcuales comunes. El equipo destaca especialmente los datos del zifio común, especie central de la campaña, junto a los registros de calderón común y calderón gris.
El zifio común, también conocido como zifio de Cuvier, es un cetáceo de buceo profundo que puede permanecer largos periodos sumergido. Esa característica dificulta su seguimiento desde la superficie y convierte los 66 encuentros registrados en un resultado de especial interés científico. Con todo, los investigadores precisan que estos encuentros no equivalen necesariamente a 66 ejemplares distintos, ya que un mismo animal podría haber sido observado en más de una ocasión.
969 millas naúticas
La campaña se ha desarrollado en una extensa franja marina comprendida entre la costa oriental de Málaga y el litoral almeriense. Según los datos facilitados, la expedición recorrió 969 millas náuticas y acumuló 146 horas de observación efectiva, una intensidad de trabajo que ha permitido reunir una base de datos especialmente valiosa para estudiar la presencia de grandes vertebrados marinos en el mar de Alborán.
El investigador del Centro Oceanográfico de Málaga y jefe de campaña, Joan Giménez, ha señalado que los resultados suponen un «salto cualitativo» en el conocimiento del zifio común y del calderón común en esta zona. Según ha destacado este experto, los registros visuales obtenidos permitirán generar estimaciones actualizadas de abundancia para especies cuya conservación exige datos robustos y actuales.
La importancia del mar de Alborán se explica por su elevada productividad y por su complejidad oceanográfica, factores que favorecen la presencia de especies de gran valor ecológico. Entre ellas figuran delfines, calderones, rorcuales, tortugas marinas y cetáceos de buceo profundo, cuya detección requiere metodologías cada vez más precisas y combinadas.
Los registros acústicos se analizarán ahora en laboratorio para mejorar el seguimiento de cetáceos de buceo profundo en Alborán
La acústica pasiva ha sido una de las piezas centrales de la campaña. Esta técnica permite registrar sonidos bajo el agua sin depender exclusivamente de que los animales emerjan a la superficie. En el caso de especies como el zifio común, que pueden pasar buena parte de su vida fuera de la vista humana, escuchar el mar resulta tan importante como observarlo.
El investigador Manuel Bou-Cabo, de la Unidad Mixta IEO-CSIC-UPV y responsable del equipo de acústica submarina del Centro Oceanográfico de Murcia, ha subrayado que las 146 horas registradas permitirán cruzar información visual y acústica, mejorar el etiquetado de señales y generar resultados útiles para el seguimiento a largo plazo de estas especies.
Fuentes acústicas
La conexión entre los zifios y los episodios de varamientos atípicos registrados en las costas de Málaga, Almería y Murcia añade relevancia al estudio. La información difundida apunta a que algunos de esos episodios fueron compatibles con los efectos de fuentes acústicas intensas, aunque no establece una relación causal directa. Precisamente por ello, los científicos insisten en la necesidad de disponer de información actualizada que ayude a evaluar el estado de conservación de la especie y a orientar futuras medidas de gestión.
La campaña se enmarca en el proyecto BIODIV, dedicado al asesoramiento científico y técnico sobre biodiversidad marina, con financiación de la Unión Europea a través de los fondos NextGeneration e impulso del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico junto al CSIC. Finalizada la navegación, el trabajo continúa ahora en laboratorio: analizar lo que se vio desde el barco y lo que se escuchó bajo el agua para conocer mejor a unas ballenas que habitan el mar de Alborán, aunque durante gran parte del tiempo nadie pueda verlas.
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