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Economía

Una 'casa' argentina en pleno Chamberí

Una 'casa' argentina en pleno Chamberí
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Unos amigos argentinos deciden emprender en Madrid y abrir un concepto innovador que contibuye al movimiento hostelero en la ciudad Leer
Comidas de negociosUna 'casa' argentina en pleno Chamberí
  • MARTA FERNÁNDEZ GUADAÑO
Actualizado 2 JUL. 2026 - 01:31Federico Morano, Juan Manuel Pons Lezica y Leandro Eiroa, dueños de Querido Martínez, proyecto que toma el nombre de su barrio en Buenos Aires.EXPANSION

Unos amigos argentinos deciden emprender en Madrid y abrir un concepto innovador que contibuye al movimiento hostelero en la ciudad

Si esta afirmación se remontara a hace dos décadas, cualquier aficionado a la gastronomía no podría evitar recordar enseguida a Sudestada. Querido Martínez no tiene nada que ver con aquel proyecto -por desgracia, desaparecido en 2017-, ni en concepto ni en oferta, pero también es el resultado de la alianza de unos amigos argentinos afincados en la capital.

Martínez es un barrio situado en la zona norte del Área metropolitana de Buenos Aires. Allí crecieron Federico Morano, Juan Manuel Pons Lezica y Leandro Eiroa y a este lugar homenajean tras tres décadas de amistad con este espacio ubicado en esa zona de Chamberí que se asoma al entorno de Almagro, es decir, el área de Alonso Martínez -apellido que, de paso, añade justificación extra al nombre de su negocio-.

La carta

En su local de la calle Caracas, Querido Martínez asume un formato que combina rasgos propios de un bistro y, a la vez, de un wine bar. Por el lado de la cocina, su propuesta está claramente ligada a las raíces del trío propietario. Así, funciona una carta con Milanesa con puré, Entraña con papas provenzal, Ensalada de burrata y aceitunas con pepinillos y tomates secos, una versión del Pulpo a la gallega o Patatas brasiáticas; de postre, Tarta de queso sobre base de galleta. Precio medio de unos 45-55 euros.

El lado líquido es particularmente relevante en Querido Martínez, ya que la idea inicial de los amigos cuando se plantearon emprender algo propio era montar una distribuidora de vino, proyecto que después dio pie a abrir un wine bar, que, a su vez, evolucionó a ser un restaurante. Así, la oferta enológica suma más de cuarenta referencias, con peso de vinos especiales de pequeños productores de Argentina y España, pero también de Francia, Italia, Chile, Alemania o Australia.

Rodeado de ventanales, plasma en todo caso un espacio con el que sus dueños quieren emular el salón de una casa donde se reúnen amigos y familias, bajo un proyecto de interiorismo del estudio Bienal, fundado por Florencia Arzura, arquitecta argentina afincada desde hace más de una década en España. La barra con taburetes convive con el comedor con mesas y zona de sillones con mesas bajas.

Hay un tercer pilar en el restaurante Querido Martínez: funcionar como punto de reunión para músicos y escritores o para acoger talleres culturales.

QUERIDO MARTÍNEZ

Comedor de Querido Martínez, en Madrid.
  • Dónde: Caracas, 1. Madrid.
  • Precio medio: 45-55 euros.
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Fuente original: Leer en Expansión
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