Viernes, 25 de septiembre de 2026 Vie 25/09/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Una casa okupada, una hija de tres años y un cambio de planes: el calvario de una madre de Benalmádena para recuperar su hogar

Una casa okupada, una hija de tres años y un cambio de planes: el calvario de una madre de Benalmádena para recuperar su hogar
Artículo Completo 803 palabras
Un contrato de alquiler temporal ha puesto patas arriba su vida, con la niña sin escolarizar y pagando hasta la luz y el agua de la vivienda que no tiene
Una casa okupada, una hija de tres años y un cambio de planes: el calvario de una madre de Benalmádena para recuperar su hogar

Un contrato de alquiler temporal ha puesto patas arriba su vida, con la niña sin escolarizar y pagando hasta la luz y el agua de la vivienda que no tiene

Regala esta noticia Añádenos en Google La mujer pasea junto a su hija de 3 años. (SUR)

José Carlos García

Benalmádena

24/09/2026 a las 19:31h.

Era solo un alquiler temporal para ganar algo de dinero, y ha acabado poniendo su vida patas arriba. Es la historia de una ciudadana canadiense ... de 35 años que lleva cinco residiendo en la provincia. Hace tres años nació su hija en el Hospital Materno Infantil de Málaga y este mes de septiembre estaba marcado en rojo: su niña empezaría a ir al colegio y lo haría en un centro situado cerca de su casa en Benalmádena. Todo era perfecto, incluso el centro escolar, que era bilingüe, un aspecto importante porque la pequeña a día de hoy únicamente habla inglés. Pero los arrendatarios han acabado convirtiéndose en unos okupas y la niña está aún sin escolarizar. «Ahora pienso que era la víctima perfecta: mujer, extranjera y familia monoparental», expone Emily, que prefiere ocultar su verdadero nombre.

«Ahora pienso que era la víctima perfecta: mujer, extranjera y familia monoparental»

El contrato —«de alquiler temporal, no de larga temporada», precisa Emily— comenzó en octubre de 2025 y finalizaba este mes de septiembre: pero la familia solo abonó el alquiler de los tres primeros meses. En enero dejaron de pagar y no lo han vuelto a hacer desde entonces. Mientras tanto, Emily hace frente a todos los gastos, no solo el IBI o la tasa de basura, sino también la luz y el agua, de modo que los arrendatarios disfrutan ahora mismo de una casa gratis en el sentido más amplio del término. «Parecía una familia normal, ella, española, y él, portugués, de unos 55 años y con un niño que tendrá unos 16 años, y les parecía bien que fuera un contrato temporal porque decían que por su trabajo podían vivir en cualquier lugar de la costa e incluso que pensaban irse a Portugal», relata.

A la espera del juez

Los gastos que tiene que afrontar Emily por su vivienda, son también los que le está costando recuperarla con el proceso judicial iniciado para conseguir el lanzamiento de la familia que okupa su hogar, lidiando con una legislación que no conoce. Cuando en enero dejaron de pagar, les reclamó el alquiler, pero ahora mismo «no tengo relación con ellos, llegaron a decirme que no les podía molestar y que si contacta con ellos afectaba a su trabajo». En ningún momento —cuenta— la familia le pidió una rebaja del alquiler o le dijo que estaba sufriendo algún problema económico por el que no pudieran hacer frente al alquiler; simplemente dejaron de pagar, lo que refuerza su idea de que en realidad no fue más que una víctima desde el principio.

«No sé si voy a poder recuperar la casa en un mes, dentro de seis o dentro de un año. Y por eso mi hija está sin escolarizar, a qué colegio la llevo»

El procedimiento de desahucio ha seguido su curso en un juzgado de Torremolinos, que fijó para las 10.30 horas de este jueves 24 de septiembre el momento del lanzamiento. Pero las maniobras de la familia okupa han continuado ante lo que parece un maniobra para dilatar el proceso. «Alegaron que no tenían representación legal y este lunes se presentaron en el juzgado con abogado y procurador», explica. Ahora el lanzamiento se ha paralizado «y estamos esperando a ver qué decide el juez».

El avance de ese proceso judicial explica también la situación en la que se encuentra. «No sé si voy a poder recuperar la casa en un mes, dentro de seis o dentro de un año. Y por eso mi hija está sin escolarizar. ¿Qué hago? ¿Conduzco 80 minutos todos los días para llevarla y traerla del colegio? ¿O la escolarizo en Alhaurín de la Torre para acabar llevándola desde Benalmádena si recuperamos pronto la casa?», razona desde la casa de sus tíos. Su plan perfecto está ahora en manos de un juez, aunque, en realidad, ya no será perfecto porque ni, por supuesto, tiene el dinero que planeó tener ni la plaza en el colegio bilingüe al lado de casa espera ya a su hija.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir