Ampliar
Muestras en las que se ha detectado el componente sexual del trabajo. UGR Una dentadura de hace 4.000 años hallada en Andalucía demuestra la división sexual del trabajoUn estudio revela que solo la población femenina utilizaba su boca como herramienta para elaborar hilos y cordajes
María Paredes Moya
Almería
Sábado, 25 de abril 2026, 15:24
... los milenios. Una reciente investigación liderada por el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES), en estrecha colaboración con el Laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada, ha arrojado luz sobre la organización social de la cultura de El Argar (Almería), que floreció en el sudeste de la Península Ibérica entre el 2200 y el 1550 antes de nuestra era. Los hallazgos, publicados por la prestigiosa revista Journal of Archaeological Science, confirman que hace casi cuatro milenios ya existía una especialización laboral férrea basada en el género, situando a las mujeres como las únicas responsables de la producción artesanal de hilos, cuerdas y cestería.Según recoge Ideal, esta cultura argárica se caracterizaba por ser una sociedad compleja, con una clara diferenciación social basada tanto en la edad como en el género. Si bien se conocía la existencia de una rica producción material en cerámica, metalurgia y lítica, hasta este momento no se había podido identificar con tal precisión a los artesanos detrás de los restos de fibras y tejidos hallados en los yacimientos. El estudio dental permite concluir que existía una doble especialización: por un lado, solo un grupo reducido de la población se dedicaba a estas tareas manuales de alta precisión y, por otro, dicha ocupación estaba vetada o no era practicada por los varones. Este descubrimiento rompe con visiones simplistas del pasado y otorga a la mujer un papel protagonista y especializado en la economía argárica.
Ángel Rubio Salvador, Sylvia Alejandra Jiménez Brobeil y Lydia P. Sánchez-Barba, investigadores todos ellos de la UGR. UGROtro de los aspectos más reveladores de la investigación es la precocidad con la que se iniciaba esta formación técnica. Al analizar individuos de distintas franjas de edad, los científicos han observado que las muescas y los surcos oclusales ya están presentes en adolescentes, incrementándose la severidad del desgaste a medida que el individuo envejecía. Esto permite inferir que la especialización profesional comenzaba en las etapas tempranas de la vida y se mantenía como una actividad constante durante toda la existencia de la mujer. La producción de hilos no era, por tanto, una tarea ocasional, sino un oficio de por vida que requería un aprendizaje desde la juventud y que dejaba una huella indeleble en la fisonomía de las trabajadoras.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión