La Policía localiza el cadáver con numerosas puñaladas dentro de un aljibe tapado con cemento en una casa donde vivían dos de las cuatro personas detenidas
Regala esta noticia Varios policías inspeccionan el aljibe donde ocultaron el cadáver. (PN)Alejandro Hernández/Javier Martínez
Alicante
29/04/2026 Actualizado a las 16:57h.Al empresario alicantino Jesús Tavira lo asesinaron por una deuda de entre 3.000 y 5.000 euros, según las investigaciones policiales. La Policía Nacional ... halló su cadáver este martes sepultado bajo dos metros de hormigón en una casa de la pedanía alicantina del Bacarot. El cuerpo se encontraba envuelto y enterrado a más dos metros de profundidad dentro de un aljibe tapado con cemento, y presentaba numerosas puñaladas.
Aunque la identificación oficial a través de cauces científicos no se completó hasta la mañana de este miércoles, los indicios hallados en el lugar ya apuntaban con una probabilidad casi total a que se trataba de Tavira. La operación dio un giro definitivo con la detención de cuatro personas por su presunta implicación en la muerte del empresario.
Los arrestados son un ciudadano argelino que trabajaba como mecánico para la víctima (quien se perfila como el principal sospechoso del crimen), su pareja y otros dos hombres. La investigación sugiere que el móvil del crimen podría estar relacionado con las actividades profesionales o económicas de Tavira, quien además de su negocios de desguace y compraventa de vehículos, había operado en el sector de las subastas y también había sido prestamista.
Jesús Tavira desapareció sin dejar rastro a mediados de marzo. La alarma saltó días después cuando su vehículo, un Audi Q5, fue localizado en llamas en el barrio alicantino de Virgen del Remedio. Este hecho reforzó la hipótesis de una muerte violenta con intervención de terceros y llevó a los agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Alicante a centrar el cerco sobre su entorno más cercano.
En una primera fase de la investigación, las sospechas se centraron en uno de los trabajadores del empresario. Tras prestar declaración en dependencias policiales, el individuo manifestó haber visto a la víctima el día de su desaparición abandonar el negocio acompañado de dos personas. No obstante, esta pista fue descartada por los investigadores tras realizar una serie de comprobaciones.
En el operativo de búsqueda del cadáver participaron varias unidades policiales. El exhaustivo registro se prolongó durante más de diez horas con la intervención del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT), cuyos agentes inspeccionaron todas las dependencias de la casa hasta la localización del cadáver en el aljibe.
Debido al avanzado estado de descomposición en el que se encontraba el cuerpo tras permanecer semanas bajo el hormigón, las labores de identificación fueron complejas. No obstante, el cadáver portaba una cadena de oro y otros objetos de alto valor que fueron reconocidos por sus familiares, y que han servido para ratificar de forma preliminar la identidad de la víctima.
La víctima presentaba numerosas heridas de arma blanca, se encontraba envuelta en plásticos y fue enterrada a más de dos metros de profundidad en un aljibe de la vivienda. El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Alicante, donde se realizarán los cotejos de ADN y los análisis de huellas dactilares para aportar la confirmación científica definitiva. La investigación continúa abierta para esclarecer las circunstancias exactas y el grado de participación de cada uno de los detenidos en el asesinato.
Tras el hallazgo del cadáver, la Policía detuvo en un primer momento a tres personas, dos varones y una mujer, por los delitos de asesinato, daños por el incendio del vehículo y robo con violencia, ya que en el momento de los hechos la víctima portaba diversos efectos de valor. Poco después, los investigadores arrestaron a un cuarto individuo por su presunta participación en los delitos de encubrimiento y daños.
Según informó la Policía este miércoles, una vez realizadas las correspondientes pruebas al cadáver y cotejos lofoscópicos (estudio comparativo de huellas de dedos, palmas o pies), la Brigada Provincial de Policía Científica determinó que el cuerpo corresponde al del empresario Jesús Tavira.
Testigo de un juicio mediático
La desaparición de Tavira y el hallazgo de su cadáver ha tenido gran repercusión mediática por su vinculación con uno de los episodios más oscuros de la crónica negra alicantina: el asesinato de María del Carmen Martínez, viuda del expresidente de Caja Mediterráneo, Vicente Sala.
El empresario alicantino era el propietario de un desguace situado en las proximidades del concesionario de coches Novocar, el lugar exacto donde María del Carmen Martínez fue asesinada de dos tiros en la cabeza a quemarropa. Su nombre cobró relevancia debido a su estrecha vinculación con el único acusado del crimen, Miguel López, yerno de la víctima y gerente de Novocar.
En su día, la Policía investigó si Tavira pudo haber mediado para poner en contacto a López con un presunto sicario. Sin embargo, esta hipótesis no prosperó y fue finalmente descartada al no hallarse ninguna evidencia.
El 'Falcon Crest alicantino'
El caso de la familia Sala-Martínez -recuerda Las Provincias- fue bautizado como el 'Falcon Crest alicantino' (emblemática serie de televisión estadounidense) por sus luchas de poder dentro de la acaudalada familia, disputas de herencias y gestión empresarial con una acción de oro.
Tras la absolución de Miguel López en 2019, el caso entró en una espiral de recursos y decisiones judiciales que mantuvieron la tensión entre las dos facciones de la familia: el hijo mayor, Vicente Sala, como acusación particular, frente a sus hermanas y su cuñado.
Una vez agotada la vía judicial en España con la firmeza de la absolución dictada por el Tribunal Constitucional, el hijo mayor de la víctima llevó el caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en Estrasburgo, como última y desesperada baza legal.
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