Una enfermera del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) ha terminado renunciando a su puesto de trabajo después de haber denunciado a un médico por una agresión sexual que tuvo lugar fuera del trabajo y por la que le impusieron una orden de alejamiento dentro de un proceso judicial que está pendiente de juicio.
La agresión sexual denunciada por la víctima tuvo lugar durante la celebración de una boda en agosto de 2025. La mujer estuvo varios meses de baja hasta que a principios de año volvió a su puesto de trabajo con una orden de protección en vigor, según ha informado Diario de Burgos y han confirmado fuentes sindicales.
Desde el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) han indicado que, en cuanto supieron de los hechos, "se tomaron las medidas oportunas indicadas por el juez", y "se adaptaron los horarios de ambas partes tras la decisión de mantenerse en el mismo servicio de la persona que interpuso la denuncia".
Han explicado que ofrecieron a la enfermera diferentes opciones laborales, en distintos servicios del mismo complejo asistencial, que incluye no solo el Hospital Universitario sino un total de tres centros hospitalarios en la capital, pero "finalmente ella optó por aceptar otra opción fuera del Complejo Asistencial".
Por su parte, el Sindicato de Enfermería SATSE ha señalado que "desde el momento cero" han estado dando apoyo, amparo y guía a la enfermera, y que han trabajado además para que se cumpliera la orden de alejamiento", ha afirmado Silva López, la secretaria general de SASTE Burgos.
"Nuestro objetivo es proteger a la enfermera y, de momento, no vamos a hacer ninguna declaración oficial hasta que finalice el procedimiento", ha insistido, porque la situación es "delicada", y ha admitido que si bien la salida del HUBU ha sido voluntaria se ha visto influida por cómo se ha gestionado la situación en el hospital.
López sí ha avanzado que preguntarán en el hospital burgalés por los protocolos ante agresiones sexuales y si no existe un protocolo específico solicitarán que se elabore. Mientras tanto, SASTE pide dejar actuar a la justicia, pues tras la denuncia y la orden de alejamiento el caso está judicializado y pendiente de juicio.