Ampliar
Rafa, Izan Merino, Dani Lorenzo, Chupete, Larrubia y Galilea celebran la victoria con la grada de animación tras el partido de este domingo. SALVADOR SALAS Una primera vuelta de sobresalientePese a las muchas bajas y a ceder ocho puntos en los añadidos, la llegada de Funes ha llevado al Málaga a sumar más, 32, que hace un año a estas alturas
Málaga
Domingo, 11 de enero 2026, 22:38 | Actualizado 22:45h.
... a tenor de cómo se fue desarrollando todo en las primeras jornadas. Tras la octava (un 3-0 en Santander), incluso, entró en la zona de de descenso, donde no se había visto en toda la campaña anterior ni se ha vuelto a ver más en esta. Esta mitad del campeonato ha tenido otro evidente punto de inflexión, tras el 1-0 en León de la decimocuarta fecha, que precipitó el cese de Sergio Pellicer, al que sustituyó Juan Francisco Funes. El resultado, que el equipo marcha séptimo, a sólo dos puntos de la zona de 'play-off', cumpliendo con ese salto deportivo que se pretendía dar este curso. Ahora queda mantenerse ahí y, por qué no, soñar con unas eliminatorias de ascenso.Noticia relacionada
La etapa de Funes ha relanzado la confianza de la plantilla, que juega con más ambición y alterna la variante del 4-4-2 con el 4-1-4-1, con un 'pivote' bien escalonado respecto al resto de volantes. El lojeño insiste en la importancia de la salida limpia del balón desde atrás, atrayendo la presión rival y tratando de superar una primera línea de oposición, y defiende con balón en ventaja en el marcador, y los resultados han mejorado especialmente a domicilio, porque hasta la salida de Pellicer se perdieron todos los partidos menos uno (el 0-1 en Las Palmas).
En una primera vuelta en Segunda División marcada por los cambios de entrenador (doce relevos en diez equipos, exceptuando esa interinidad de Ansotegi en el primer equipo de la Real Sociedad abandonando unos días el filial para volver después), lo sucedido con Pellicer y Funes en el Málaga no se ha salido de la norma. Lo que sí ha sido excepcional es el alto número de ausencias con que se ha debido manejar hasta ahora el equipo, lastrado sobre todo por dos lesiones de gravedad entre la primera jornada y el final de la segunda, las de Luismi (múltiples fracturas maxilofaciales) y Álex Pastor rotura de ligamentos de una rodilla), que seguramente no jugarán ya este curso.
Ampliar
El 'selfie' de la plantilla malaguista en el vestuario henchida de felicidad al término de la primera vuelta liguera. MALAGACF Por eso se fichó a Brasanac y Dorrio y se han vuelto a ocupar las 25 fichas profesionales y a recurrir constantemente al filial, porque a estos problemas se le han sumado otro buen número de lesiones musculares, ligamentosas (como el episodio prolongado con el tobillo de Niño) y traumatismos. Pocos efectivos se han librado y, sumado a las operaciones de rodilla sufridas en marzo de Ramón y Moussa, este ya con el alta, han sido en torno a ocho las ausencias habituales por partido. En definitiva, el potencial real del Málaga apenas se ha podido comprobar en todo su esplendor.
Ampliar
Funes marca intensidad en un gesto desde el área técnica este domingo. SALVADOR SALAS Además, este Málaga es como un filial. El segundo grupo más joven de la categoría, con una media de edad por debajo de los 25 años en el campo en más de un partido. Eso le ha llevado a gestionar mal los finales de los partidos, saldados con un bagaje deficitario que llegó a ser un récord negativo entre la primera y segunda categoría de las grandes ligas europeas. El equipo se ha dejado la friolera de ocho puntos en los añadidos: del 0-0 al 1-0 en Huesca, del 0-1 al 2-1 en Castellón, del 2-1 al 2-2 ante el Córdoba, y del 1-0 al 1-1 ante el Zaragoza. Sólo lo compensó con dos puntos sumados de la misma manera, cuando marcó el 3-2 ante el Huesca en el alambre.
Esta primera vuelta liguera del Málaga ha constatado también otro equilibrio goleador del equipo en relación al de la pasada campaña o, en general, el de todo el ciclo de Pellicer. Este equipo ahora ve más puerta y encaja algunos tantos más, pero de una forma compensada. Buena parte de la culpa la tiene un tridente goleador formado por Chupete (nueve dianas), Niño y Rafa (cinco cada uno, los del primero todos al primer toque), pese a que no han jugado ni la mitad de minutos posibles.
Ampliar
La chilena que intentó Larrubia al comienzo del duelo ante el Ceuta. ÑITO SALAS Entre los rendimientos individuales, la etapa de Funes ha cimentado un once más definido, en el que se ha recuperado la mejor versión de Alfonso Herrero (tras algunas actuaciones más discretas en el arranque de curso) y siguen creciendo jugadores como Puga y Dani Lorenzo, cada vez un futbolista más completo. Aunque a Larrubia le siguen faltando más goles y asistencias, es también un elemento clave, titular en todos los partidos (el único jugador de campo que lo ha logrado) y el que más minutos acumula después de Herrero.
Con Funes se han relanzado Izan Merino y Ochoa y, varios de los fichajes no se acaban de asentar por problemas físicos (los que ha aquejado a Brasanac y Dorrio) o errores puntuales, como varios de un Montero ahora relegado en la rotación en beneficio de Murillo y Galilea. Dos canteranos más, Recio y el polivalente Rafita, han sido los últimos en irrumpir con fuerza en la primera plantilla. Los enésimos.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión