La psicóloga Cristina Muñoz analiza cómo afecta a las parejas los distintos tipos de apego
Regala esta noticia Añádenos en GoogleMálaga
26/09/2026 a las 19:50h.En una relación de pareja, es indudable que el amor está por encima de todo, pero no hay que confundirse. Estar enamorado no puede significar ... tener que estar en todo momento al lado de nuestro ser querido, sino darse espacio mutuamente.
Sin embargo, en «el apego evitativo suele ocurrir lo contrario: la cercanía emocional muy intensa suele resultar incómoda e incluso ser percibida como una amenaza. Ante un conflicto o una demanda afectiva, la persona puede tomar distancia, cerrarse e incluso pedir espacio. ¿Y qué pasa cuando estos dos patrones se encuentran? Pues puede aparecer una dinámica bastante frecuente: cuanto más busca uno, más se aleja el otro y cuanto más se aleja uno, más persigue el otro... o la otra. Así, ambas reacciones terminan reforzándose, lo que conlleva un aumento del malestar en la pareja», incide.
Para Muñoz, «lo más importante de todo es que los estilos de apego no son diagnósticos ni condenas de por vida: son patrones de relación que en la mayoría de ocasiones aprendimos en la infancia, que se pueden cambiar mediante experiencia segura, mayor consciencia y, cuando es necesario, terapia». Y sentencia: «una relación segura no consiste en no necesitar a nadie ni en exigir garantías constantemente. Consiste en poder acercarnos sin miedo y también poder tomar distancia sin miedo a perder al otro».
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