Estudiantes preuniversitarios en el campus de la UCLM en el Casco Histórico de Toledo. Javier Longobardo
Política Universidad gratis… si te quedas en tu región: el nuevo gancho electoral que ya tienen Page, Barbón y Gonzalo CapellánLo que comenzó como una política de reducción de tasas se ha transformado en una carrera entre CCAA por ofrecer universidad gratis.
Mañueco y Azcón anunciaron en campaña el coste cero de la matrícula el primer año.
Más información: Mañueco anuncia su primera gran medida para el 15-M: primera matrícula gratis en las universidades de Castilla y León.
I. P. Nova Publicada 30 marzo 2026 02:05hLas claves nuevo Generado con IA
La educación obligatoria en España —Infantil, Primaria y Secundaria— está garantizada de forma gratuita como uno de los pilares del Estado del bienestar.
A partir de ahí, la universidad siempre ha quedado fuera de ese coste cero para las familias, con un sistema de precios públicos más o menos elevados, según la comunidad autónoma, y complementado con becas.
Pero ese equilibrio empieza a romperse. Varias regiones han dado un paso y han convertido la gratuidad universitaria —total o parcial— en una nueva bandera política. Una promesa electoral que, en algunos casos, ya es una realidad.
El primer año de universidad será totalmente gratuito en Castilla-La Mancha desde el próximo cursoEl cambio no es casual. En un contexto de competencia entre territorios por atraer estudiantes —especialmente en aquellas comunidades con universidades menos tensionadas que las de grandes capitales—, la matrícula gratuita se ha convertido en una herramienta para fijar población joven.
El punto de partida lo fija el Estado, pero sin entrar al detalle. El Real Decreto 201/2024, de 27 de febrero, establece el sistema general de precios públicos universitarios y el mecanismo de compensación a las universidades. Es decir, marca los límites, pero deja en manos de las comunidades la política real de precios.
Y ahí es donde empieza la divergencia. Algunas regiones como Andalucía optan por premiar a los alumnos brillantes (aquellos que aprueban todas sus asignaturas el primer año), otros quieren dar beneficios a estudiantes extranjeros, como es el caso de Madrid con los latinos; y, por último, están los que pagan el primer año si te quedas en casa.
Andalucía, Galicia y Extremadura
A las puertas de las elecciones en Andalucía el próximo 17 de mayo, destaca el modelo andaluz, que ofrece una especie de beca de excelencia.
La Junta gobernada por Juanma Moreno mantiene la bonificación del 99% de los créditos aprobados en primera matrícula, recogida en decretos anuales como el Decreto 98/2023, de 2 de mayo.
En la práctica, el estudiante paga el primer año, pero si aprueba, el coste del siguiente curso se reduce casi a cero. No es una beca ni depende de la renta: se aplica automáticamente en función del rendimiento académico y tampoco tiene en cuenta de dónde sea el estudiante.
Matrícula universitaria gratis en Galicia: plazos, requisitos y condicionesEste modelo también se aplica en Galicia. Allí, la Xunta bonifica el 99% de la matrícula universitaria (primera matrícula) para estudiantes de grado y enseñanzas artísticas superiores en centros públicos desde el curso 2024-25.
Como en el caso andaluz, es necesario aprobar un mínimo de créditos (65% en la mayoría de casos, o aprobar el 90% en el curso anterior para continuidades) y es independiente de la renta.
Tanto Andalucía como Galicia aplican un modelo que lleva vigente en Extremadura desde el curso 2019-2020. La última actualización, publicada en el portal de transparencia de la Junta para este año académico, mantiene la bonificación del 99% en el precio de los créditos aprobados en primera matrícula para estudiantes de la Universidad de Extremadura.
Esta bonificación se aplica a los estudiantes de grado y máster en títulos oficiales de la UEx y sus centros adscritos. La bonificación cubre los créditos aprobados en primera matrícula durante el curso académico, y en el caso de máster, también en los dos cursos inmediatamente anteriores.
Es la Junta quien se hace cargo de los 3,6 millones de euros al año que se ahorran los estudiantes extremeños.
100% gratis en tres regiones
Pero el debate está en la gratuidad del primer curso. Un proyecto hacia el que miran más de una comunidad autónoma después de que Castilla-La Mancha, Asturias y La Rioja lo hayan puesto en marcha.
En la región socialista gobernada por Emiliano García Page, la orden de precios públicos del curso 2025-2026, publicada en el Diario Oficial autonómico, establece la gratuidad de la primera matrícula del primer curso en grados y dobles grados.
La medida afecta a la Universidad de Castilla-La Mancha y al campus de Guadalajara de la Universidad de Alcalá, y se financia a través de los contratos-programa firmados con ambas instituciones.
Asturias sigue el mismo camino. El Gobierno de Adrián Barbón ha anunciado que, a partir del curso 2025-2026, el primer año será completamente gratuito en la Universidad de Oviedo.
Además, introduce un elemento diferencial: si el estudiante mantiene el rendimiento académico, podrá extender esa gratuidad al resto de la carrera, avanzando hacia un modelo de coste cero progresivo.
Unidas Podemos promete la gratuidad de las matrículas de la UCLM todos los añosEl Principado de Asturias es una de las comunidades con las matrículas más bajas, pero, aun así, no obtiene los resultados esperados. Ahora, con esta medida que no tendrá en cuenta la renta, se pretende incrementar los matriculados.
En La Rioja es similar. El modelo de primer año gratis en la Universidad de La Rioja y la UNED lleva ya un curso implantado y ha beneficiado a cerca de 700 estudiantes, según datos del Ejecutivo de Gonzalo Capellán.
Ahora, el presidente ha anunciado que esta subvención se ampliará también al segundo curso universitario e incluirá, además, a la Escuela Superior de Diseño de La Rioja, un centro dedicado a enseñanzas artísticas superiores.
Promesas electorales
Así las cosas, las regiones tienen dos fórmulas para luchar contra la movilidad estudiantil que suele migrar a grandes ciudades: pagar al alumno la matrícula si ha aprobado todas las asignaturas o que el coste del primer año sea cero euros.
Bajo ambas premisas, otras regiones estudian unirse a esa dinámica. Es el caso de la Comunidad Valenciana, que ya ha anunciado que implantará la gratuidad en el próximo curso. En su caso, opta por copiar el modelo andaluz y devolver la matrícula a los alumnos que aprueben todas las materias.
Eso sí, la propuesta del Gobierno valenciano va un paso más allá: incluirá compensaciones también para estudiantes de universidades privadas equivalentes al coste de la pública, aunque todavía está pendiente de su desarrollo normativo.
La barra libre universitaria de Díaz: becas con un aprobado y el máster gratisPor todo esto, no es de extrañar que, en las recientes elecciones celebradas, tanto Alfonso Fernández Mañueco como Jorge Azcón prometieran la primera matrícula gratis en las universidades de Castilla y León y Aragón.
En el caso de Mañueco, fue su primer anuncio de la campaña. El 10 de febrero anunció que la primera matrícula en las universidades públicas de la región será gratuita para los empadronados en Castilla y León a partir del curso 2026-2027.
"Es una medida contundente para facilitar las oportunidades a todos los jóvenes y un ahorro para las familias, una medida para retener el talento en nuestra tierra y ponerlo al alcance de nuestros sectores productivos", explicó.
Algo similar a lo que ocurrió en la campaña aragonesa. El segundo día de campaña, Jorge Azcón prometió que en el caso de ser reelegido promovería la matrícula gratuita para todos los jóvenes que entren en la Universidad de Zaragoza tras aprobar la PAU.
Azcón también abrió la puerta a la gratuidad de más cursos bajo méritos de "excelencia, trabajo y sacrificio". Aunque no concretó más.
El resultado de esta nueva oferta educativa es un mapa desigual, en el que el acceso a la universidad puede ser prácticamente gratuito o seguir teniendo un coste relevante, dependiendo del lugar de residencia.
Lo que comenzó como una política de reducción de tasas tras la crisis se ha transformado en algo distinto: una carrera entre comunidades por ofrecer universidad gratis —al menos en parte— como reclamo electoral y herramienta de cohesión territorial.
"Que el talento se quede en la región y no emigre a las grandes ciudades". "Que los jóvenes se queden en casa". Esos son los eslóganes que defienden las regiones que, año a año, cada vez desembolsan más en esta educación superior.