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Universitarios radicales activan una campaña de acoso contra los 40 profesores que denunciaron su violencia en el campus de Vitoria

Universitarios radicales activan una campaña de acoso contra los 40 profesores que denunciaron su violencia en el campus de Vitoria
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Alumnos vinculados con GKS señalan a los ex vicerrrectores y docentes por su "autoritarismo y odio" contra los grupos violentos. "El fascismo que niega derechos de las mayorías tiene que estar fuera de la universidad", advierten en una campaña de recogida de firmas en correos universitarios Leer

Estudiantes matriculados en la Universidad vasca están utilizando sus correos corporativos para recabar apoyos en un manifiesto que señala a los cuatro ex vicerrectores y una cuarentena de docentes que denunciaron sus comportamientos violentos en el campus universitario de Vitoria. La campaña de recogida de apoyos contra estos docentes les señala como responsables del "autoritarismo y odio" por haber constatado que en las facultades alavesas "los grupos ultranacionalistas campan a sus anchas". Los alumnos que han remitido los correos están vinculados a Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), el grupo que convocó la protesta contra el acto de Vox en Vitoria el pasado 23 de febrero y que también formó parte de los incidentes contra la Ertzaintza por una concentración de la Falange el 12 de octubre en la capital alavesa. "El fascismo que se basa en negar los derechos de las mayorías tiene que estar fuera de la universidad", proclaman en su movilización.

"En nombre de la libertad de expresión, [los cuarenta ex vicerrectores y profesores] defendieron la difusión en la universidad de ideas fascistas, opresivas; contra el totalismo, justificaron que el campus se llenara de policías y exigieron en nombre de la convivencia la expulsión de cientos de estudiantes", advierte el manifiesto con el que los estudiantes pretenden movilizar a la comunidad universitaria vasca. Un documento que remiten alumnos desde sus cuentas de correo universitarias y que dirigen a profesores y personal administrativo a través del listado de direcciones de la propia Universidad vasca. La recogida de firmas tiene como presuntos objetivos "acabar con la criminalización del movimiento estudiantil" y "apoyar el pensamiento crítico y los derechos políticos".

Pero el señalamiento de docentes que cada día dan clase a estos alumnos y que sufren la "impunidad" con la que actúan han elevado la preocupación en un campus universitario convertido en campo de batalla entre los simpatizantes de GKS y los de Ernai (las juventudes de la izquierda abertzale oficial). De hecho, los impulsores de la iniciativa anuncian su intención de "pasar por las oficinas" de los destinatarios de sus mensajes para recabar directamente su firma.

En el manifiesto para recabar apoyos, los estudiantes radicales acusan a "medios de comunicación de derechas" de activar "una gran campaña de criminalización contra el movimiento estudiantil" pero también cuestionan "el marco que está creando el PNV" por la posición crítica manifestada tanto por el consejero de Universidades José Ignacio Pérez Iglesias como por el diputado general de Álava Ramiro González.

"La campaña de criminalización comenzó con motivo de la comparecencia de VOX, ya que medios de comunicación y políticos dijeron que habría incidentes, pero que los únicos que les interesaban eran ellos. Por el contrario, cientos de estudiantes se movilizaron sin problemas superando cualquier provocación", defienden alumnos que forman parte de los colectivos que convocaron una contramanifestación en el campus de Vitoria el pasado 23 de febrero. La Ertzaintza desplegó un enorme dispositivo en el sur de Vitoria con decenas de furgones policiales que garantizó a Vox realizar su acto encapsulado junto a la Facultad de Farmacia mientras medio millar de jóvenes protestaban a un centenar de metros separados por vallas y agentes antidisturbios.

El rector Joxerramon Bengoetxea decidió un día antes cerrar a cal y canto todas las facultades y suspender las clases presenciales con el doble objetivo de visualizar un "cordón universitario" contra Vox y de minimizar los posibles disturbios que pudieran generar los colectivos radicales, a los que obvió en sus explicaciones públicas.

Esa decisión unilateral de Bengoetxea provocó la reacción de los ex cargos universitarios y docentes ahora en la diana de la campaña de los jóvenes radicales. Los ex vicerrectores Iván Igartua, Antonio Rivera, Manoli Igartua y José Ramón Díaz de Durana mostraron su "profundo desacuerdo" por la decisión adoptara por Bengoetxea del que denunciaron su "profunda hipocresía" al adoptar medidas excepcionales contra una rueda de prensa de Vox frente a la permisividad con los estudiantes radicales. Los ex cargos acusaron a Bengoetxea de permitir que "grupos ultranacionalistas campen a sus anchas en nuestros centros, los llenen de pintadas y carteles agresivos, lancen botes de humos en sus pasillos e interrumpan el normal desarrollo de las clases cuando así lo deciden".

Una "impunidad" que, casi un mes después de los incidentes de febrero, se mantiene y que explica la utilización de correos corporativos para esta campaña. El sindicato UGT ha solicitado a la dirección de la Universidad vasca que bloquee el envío de este manifiesto por los correos corporativos de los estudiantes al vulnerar los reglamentos internos. En su petición, UGT reconoce que el contenido del mismo "ha generado temor, sobre todo tras los ataques recibidos en la sede de este sindicato en Álava, porque recoge una serie de afirmaciones que son peligrosas". Desconocidos han saboteado reiteradamente con pintadas amenazantes la oficina de UGT en el campus de Álava y, en los últimos días, han aparecido pintadas contra el sindicato CCOO dentro de una campaña de "apartheid social" por defender los derechos de los aspirantes que no saben euskera a plazas en la administración pública vasca.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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