Uno de los dos hermanos acusados del homicidio de Francisca Cadenas ha confesado a los agentes de la UCO ser el responsable de la muerte de su vecina de 59 años en mayo de 2017. Juli González, de 50 años, ha exculpado además a su hermano, Lolo, de 55, de haber participado en el crimen, confirmando así la coartada de éste, que siempre ha defendido que a la hora de producirse el suceso (sobre las 23.00 horas) se encontraba saliendo del hospital de Mérida, donde estaba ingresado un familiar.
De hecho, ayer jueves, una vez que fueron detenidos, el propio Lolo señaló a uno de los hijos de la asesinada, José Antonio, en la calle donde se encuentran las dos viviendas próximas (la de la víctima y la de los hermanos), que él desconocía los hechos: "Yo no sabía nada", le dijo cuando eran conducidos a la inspección ocular de un solar que tienen en Hornachos (Badajoz).
La confesión llega después de que el pasado lunes y martes ambos hermanos fueran interrogados como investigados por la Guardia Civil en el acuartelamiento de Zafra y negaran cualquier tipo de relación con el caso: "Somos inocentes, están buscando un cabeza de turco", dijo Lolo ante los micrófonos de los informadores. Su abogado, José Duarte, también ha defendido estos días su inocencia al "400%", incluso después de haber aparecidos los restos que estaban ocultos bajo el suelo en el patio de la vivienda de los detenidos.
De todas formas, anoche, al finalizar los registros de la UCO en la vivienda y en la parcela que tenían en el pueblo, el letrado ya señaló: "No puedes forzar a nadie, pero es mejor colaborar desde el principio. Si vas a pedir unas pruebas y esas pruebas les van a perjudicar, es mejor colaborar". Duarte destacó la importancia de la presunción de inocencia: "Culpable es un término jurídico que lo establece un juez. Ellos pueden colaborar narrando concretamente lo que pasó ese día, el día anterior y el día después, y esa valoración la hará un juez. El tratamiento que deben tener es el de presuntos inocentes. Rectifico: al 300% no, al 400%".
Por el momento, los dos hermanos siguen detenidos en el acuartelamiento de Zafra, a la espera de pasar este sábado a disposición judicial. Mientras, los agentes de la Guardia Civil continúan este viernes, por tercer día consecutivo, con el registro de la vivienda de los dos detenidos, ya sin la presencia de éstos.
Por otra parte, el periodista Paco Lobatón, vicepresidente de Quién Sabe Dónde Global, ha visitado hoy la localidad de Hornachos y ha señalado ante los medios que la familia de Francisca Cadenas "tenía muy claro dónde había que buscar, y sin embargo se tardó lo que se tardó", en referencia a poner el foco y encontrar las pruebas en el domicilio de los hermanos detenidos. Así, ha señalado que los hijos de la víctima tenían "más que una intuición" sobre lo que había pasado con esta mujer. De todas formas, Lobatón ha tenido unas palabras de reconocimiento "a la UCO, a los investigadores que con tesón han ido desbrozando una historia tan complicada y tan tremenda en el fondo y en la forma".
Así, ha explicado que la desaparición de la mujer tiene "nueve años detrás de lucha, de perseverancia, con muchos momentos en los que parecía que se daba un paso, pero no se daba", en este caso, en que se tuvo "la intuición que existió desde el primer momento, algo más que intuición, es decir, la familia, los hijos de Francisca tenían muy claro dónde había que buscar y sin embargo se tardó lo que se tardó", ha lamentado. "Ahora es el momento del abrazo, de rodear a toda la familia", y a todo el pueblo de Hornachos, que "ha demostrado ser una población solidaria" y ha pedido que "se haga justicia realmente" con los "presuntos autores de este crimen horrendo", ha añadido.
Paco Lobatón se ha dirigido a los abogados defensores de los detenidos, sobre los que ha entendido que "tienen que cumplir su papel", pero a la vez les ha pedido que "cumplan con su papel con profesionalidad, que procuren hacerlo también salvando la dignidad de la víctima y de su familia". Finalmente, Lobatón ha señalado que en este caso "solo una acción criminal podía explicar una desaparición como la de Francis", ya que según ha apuntado, "a las personas no se las traga la tierra".