Arnaud Albouhair, fundador de Nao Pool, invertirá quince millones de euros en la reforma del complejo hotelero situado en Marbella, que podría reabrir sus puertas dentro de dos años
Regala esta noticia El hotel lleva cerrado desde agosto de 2020, cuando sufrió un devastador incendio. (Josele)Juan Soto y José Carlos García
Málaga
28/04/2026 a las 23:57h.Marbella está a punto de pasar página y recuperar uno de los edificios que han marcado la crónica negra de la localidad. El polémico Sisu Hotel Boutique, quemado y abandonado desde hace casi seis años en la zona de Puerto Banús, reabrirá sus puertas de la mano de una nueva propiedad que espera dejar atrás toda la historia de altercados y sucesos que le han rodeado desde sus inicios hace 30 años.
El empresario que quiere darle un nuevo impulso es Arnaud Albouhair, fundador de Nao Club en Marbella y uno de los hijos de la empresaria Olivia Vàlere, que ha proyectado la construcción de un nuevo hotel de cinco estrellas en la localidad. El establecimiento se encuentra al filo de la autovía A-7, entre el puerto deportivo y la zona de Nueva Andalucía.
El futuro complejo hotelero se encuentra en fase de diseño, aunque la nueva propiedad ya ha colocado unas enormes lonas sobre el esqueleto del edificio anunciando el nuevo proyecto. «¿Alguna vez has soñado con el paraíso? Bienvenido, estás en él», anuncian. Tendrá 50 habitaciones y supondrá una inversión de quince millones de euros.
El propio Arnaud Albouhair avanza que actualmente se encuentran en fase de diseño con el arquitecto y que las obras deberían comenzar en los próximos meses para ser una realidad en 2028. Será un hotel boutique con la presencia de marcas reconocidas, dos restaurantes, un enorme spa y una discoteca. Las habitaciones serán mucho más amplias que la de su predecesor, ya que se pasará de las 75 actuales a las 50.
Pese al incendio que sufrió el inmueble durante el verano de 2020, el empresario avanza que no habrá que echarlo abajo, ya que la estructura se encuentra en buen estado. No ocurre lo mismo con las canalizaciones y servicios, que no funcionan y habrá que sustituir por completo antes de su reapertura.
De momento no han decidido el nombre del hotel, que previsiblemente será diferente al del club para separar los conceptos. De hecho, Nao Pool sólo funcionará durante las dos próxima temporadas, ya que ha sido vendido a unos nuevos empresarios.
Un hotel que siempre fue noticia
El establecimiento abrió hace 30 años como un hotel de tres estrellas y luego fue uno de cuatro, aunque nunca perdió su capacidad para ser noticia. Y nunca por nada bueno. Fue un tres estrellas cuando se llamaba Lorcrimar, y su dueño fue Manuel Lores, uno de los cinco empresarios detenidos en la tercera fase de la 'operación Malaya'.
Lores, originario de la localidad gaditana de El Puerto de Santa María, construyó el hotel al amparo de ese PGOU propuesto por el GIL que nunca llegó a tener una validez legal, alcanzó acuerdos urbanísticos con Jesús Gil, firmó convenios con Julián Muñoz y en un registro en las oficinas del exasesor Juan Antonio Roca en la empresa Mara Asesores acabó apareciendo pruebas de un pago de 50.000 euros la semana antes de que el Ayuntamiento le permitiera construir el establecimiento hotelero en una parcela que en parte estaba destinada a uso comercial y en parte a chalés unifamiliares.
El establecimiento del empresario portuense y expresidente del club de fútbol de la localidad, que fue condenado por el 'caso Malaya' y por la firma del convenio con Julián Muñoz, cambió de propietarios para convertirse en el cuatro estrellas Sisu Hotel Boutique, que siempre estuvo rodeado por la polémica. Cuando en 2010 sus nuevos propietarios, el irlandés Neil Acland y el británico Gary Sanders, preparaban la reforma para la reapertura del establecimiento este último fue detenido en la misma puerta del hotel y extraditado a Reino Unido acusado de delitos fiscales.
A una supuesta guerra desatada a su salida de la cárcel se atribuyó un suceso que fue aún más sonado ocurrido el 2 de marzo de 2017: el lanzamiento de una granada de mano incendió el restaurante que había junto a la piscina, que estaba cerrado y se saldó sin víctimas. Para entonces ya se acumulaban decenas de denuncias de los vecinos de las urbanizaciones cercanas El Rodeíto y Lorcrimar por el ruido que generaban las fiestas que se organizaban en torno a la piscina del hotel, y el Ayuntamiento acabó retirando el permiso para actividades musicales en septiembre de 2017.
Pero el hotel, convertido en paradigma del 'turismo de desfase', siguió siendo noticia por una pugna judicial entre la propiedad y la empresa que lo explotaba y, sobre todo, por lo que ocurrió en la madrugada del 21 de agosto de 2020: un incendio que dejó un fallecido y nueve heridos. Ahora, de la mano de la familia Valère, espera cambiar su fama.
comentarios Reportar un error