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Marbella Vía libre a un nuevo residencial premium en Marbella: avanza el desarrollo de Las Monjas, junto a Sierra BlancaLa Junta de Andalucía da luz verde al plan parcial, aunque incluye una batería de medidas ambientales. El proyecto rebaja el techo final a 88 viviendas.
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Publicada 18 junio 2026 06:50h Las clavesLas claves Generado con IA
La Junta de Andalucía ha dado luz verde ambiental al plan parcial del sector URP-NG-8 Las Monjas, en Marbella, un ámbito residencial de alto valor situado en Nagüeles, al noroeste del casco urbano y en un entorno muy próximo a Sierra Blanca y a la autovía A-7.
El informe concluye que el desarrollo no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente siempre que se cumpla un condicionado muy exigente, en un sector con una sensibilidad ecológica excepcional.
Las Monjas se ubica en una de las áreas más cotizadas del municipio, en la franja de transición entre la ciudad consolidada y la ladera de montaña, junto al arroyo de Nagüeles y con la urbanización de Arroyo de las Piedras y la finca El Batatal como referencias inmediatas.
El plan parcial reduce el máximo de viviendas de 142 a 88 y ordena un sector de 98.554 metros cuadrados de superficie bruta, que se queda en 94.494 metros cuadrados netos tras descontar el dominio público del cauce, la vía pecuaria y otros sobrantes. El proyecto reserva además 18.968 metros cuadrados para zonas verdes públicas, 11.417 para viario, 1.000 para equipamiento educativo, 176 para equipamiento social y cultural y 473 para infraestructuras a ceder al Ayuntamiento.
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La principal dificultad del expediente es ambiental. El informe identifica en el ámbito tres hábitats de interés comunitario y señala que ocupan 9,5797 hectáreas, es decir, el 97,63% del sector. El más extenso es el HIC 6220, de pastizales subestépicos, que representa el 75,60% de la superficie y concentra buena parte de las restricciones impuestas por la Junta.
Por eso, la Administración prohíbe implantar edificaciones, construcciones o infraestructuras sobre las superficies afectadas por esos hábitats, salvo afecciones mínimas y plenamente justificadas. En caso de impacto, la compensación deberá hacerse en otros suelos de características similares o equivalentes, preferentemente dentro del propio municipio, y con una superficie mayor que la afectada.
El documento también recoge la presencia de varias especies vegetales protegidas, como Galium viridiflorum, Digitalis obscura subsp. laciniata, Genista haenseleri, Halimium atriplicifolium subsp. atriplicifolium y Juniperus phoenicea. En fauna, el sector se solapa con corredores de vuelo de especies como el quebrantahuesos, el milano real, la cigüeña negra y el águila perdicera, además de albergar registros de camaleón común, gato montés, murciélagos y otros taxones sensibles.
Antes de cualquier desbroce o movimiento de tierras, el promotor deberá realizar una prospección previa con agentes de medio ambiente. Si aparecen ejemplares protegidos, nidos, pollos o madrigueras ocupadas, las obras deberán detenerse y la administración decidirá las medidas a aplicar.
Condicionado técnico
La resolución incorpora un paquete de obligaciones ambientales muy detallado. Entre ellas figuran la señalización de las pantallas acústicas para evitar colisiones de aves, la colocación de nidales para quirópteros y otras aves insectívoras, la plantación de especies autóctonas que sirvan de alimento a la avifauna, la erradicación de especies exóticas invasoras y la instalación de rampas en zanjas o fosos para impedir que actúen como trampas para la fauna.
También se limita el calendario de obra para evitar la época reproductiva de la fauna, primavera y verano, y se prohíben las labores nocturnas entre las 20:00 y las 08:00, tanto durante la ejecución como en el funcionamiento posterior, con el objetivo de reducir molestias y contaminación lumínica.
En materia hidráulica, el plan deberá respetar el dominio público hidráulico, las zonas de servidumbre y policía, y garantizar la continuidad ecológica del arroyo de Nagüeles. La Junta fija además unos mínimos de permeabilidad del suelo en los espacios urbanizados: 20% en aceras anchas, 50% en bulevares y medianas, y 35% en plazas y zonas verdes urbanas.
El informe también exige mediciones acústicasin situ para determinar el aislamiento necesario frente al ruido, especialmente por la cercanía de la A-7. En paralelo, Cultura obliga a un control arqueológico de todos los movimientos de tierra durante la urbanización, dado el riesgo de hallazgos en un entorno con antecedentes arqueológicos en las proximidades.