El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, visita Hungría. Reuters
Europa Vance ofrece a Orbán ayudarle "lo máximo que pueda" en las elecciones y acusa de injerencia a "los burócratas de la UE"El vicepresidente de EEUU ha visitado Hungría para respaldar al primer ministro ultranacionalista que este domingo enfrenta sus elecciones más difíciles.
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Jara Atienza Publicada 7 abril 2026 14:39h Actualizada 7 abril 2026 14:51hLas claves nuevo Generado con IA
"Espero que gane, espero que gane a lo grande". Ese deseo lo pronunció hace un mes Donald Trump en referencia al primer ministro húngaro (y amigo), Viktor Orbán, que este fin de semana se enfrenta a unas de sus elecciones más difíciles desde que regresó al poder hace ya 16 años. Ese espaldarazo del presidente estadounidense al líder ultranacionalista húngaro, considerado una maniobra de injerencia, se ha repetido durante toda la campaña a través de distintos miembros de su Administración.
Este martes le ha tocado el turno al vicepresidente JD Vance, que ha visitado Budapest, la capital húngara, para respaldar una vez más al líder del Gobierno magiar en un momento especialmente delicado. A cinco días de los comicios, su principal rival, el conservador Péter Magyar, lidera los sondeos de intención de voto con una clara ventaja.
"La relación y la amistad entre Hungría y Estados Unidos son muy importantes", ha señalado Vance durante la rueda de prensa conjunta, en la que ha elogiado a Orbán, estrechamente vinculado al movimiento MAGA en Estados Unidos, y le ha prometido "apoyarle lo máximo que pueda".
El gran rival de Orbán denuncia un intento de chantaje con un vídeo íntimo: "Sí, soy un hombre de 45 años, tengo vida sexual"Durante su comparecencia, el vicepresidente ha abrazado algunos de los argumentos que el líder húngaro ha espoleado durante toda la campaña, como el enfrentamiento con la Unión Europea por diversos asuntos, entre ellos el envío de armas a Ucrania. "Hungría se ha convertido en uno de los peores ejemplos de injerencia electoral extranjera", ha dicho Vance. "La cantidad de interferencias por parte de la burocracia de Bruselas ha sido verdaderamente vergonzosa", ha añadido.
Posteriormente, ha acusado a esos "burócratas de la UE en Bruselas" de intentar "destruir la economía y la independencia energética"de Hungría, en oposición a Orbán. "Han intentado reducir la independencia energética del país. Han intentado encarecer la energía para los consumidores húngaros. Y todo esto lo han hecho porque odian a este tipo", ha subrayado Vance.
Esta es una muestra más de la importancia que Trump concede a apoyar a dirigentes ideológicamente afines. La última vez que Orbán y Trump se reunieron fue en noviembre de 2025, en la Casa Blanca, en Washington, donde inauguraron la "era dorada" de las relaciones entre ambos países.
La visita de Vance a Budapest tiene lugar dos meses después de la del secretario de Estado, Marco Rubio, durante la cual se firmó un acuerdo de cooperación en materia de energía nuclear civil. En esa ocasión, Rubio trasladó directamente el apoyo de Trump a Orbán. "Está muy comprometido con su éxito, ya que su éxito es nuestro éxito, porque esta relación que tenemos aquí en Europa Central a través de usted es esencial y vital para nuestros intereses nacionales en los próximos años", señaló entonces.
Los funcionarios estadounidenses no son los únicos que han viajado a Hungría durante la campaña electoral para respaldar a Orbán, que en las últimas semanas ha recibido a numerosos colegas ultranacionalistas y dirigentes de la extrema derecha. Entre ellos figuran el presidente argentino, Javier Milei; la líder de la Agrupación Nacional francesa, Marine Le Pen; y el líder de Vox, Santiago Abascal.