Lo vecinos que han tumbado la EDAR Norte hablan de su futuro y de la batalla legal que mantienen, desde 2020, contra un proyecto «en zona inundable»
Regala esta noticia Añádenos en Google Vecinos y defensores de la Vega de Mestanza, con Mari Carmen Mestanza en el centro y con el pulgar en alto. (J. R. C.)Alhaurín de la Torre
08/06/2026 a las 00:50h.La estación de tratamiento de aguas residuales (EDAR) Norte, una obra de 104 millones, proyectada por la Junta en la Vega de Mestanza, entre Málaga ... y Alhaurín de la Torre, no se construirá, al menos, en ese lugar.
Tribunales
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el 26 de junio de 2025, atendió un recurso de la asociación de Mestanza y Lomas de Cantarranas que tumbaba el anteproyecto de la obra. Este pasado mayo, también anuló las expropiaciones.
El Supremo, al que recurrió el Gobierno andaluz en casación tras la decisión del TSJA, certificó que el intento de auxilio judicial de la Administración regional no tenía razón de ser.
Pero la batalla judicial, que comenzó en 2020, no ha terminado. «Hay contenciosos y acciones penales en marcha y está todo pagado», explica Juan Santos Mestanza, presidente de la asociación vecinal litigante. Y es que, aunque puntualiza que, en realidad, el que marcará los pasos legales es el abogado del colectivo, reconoce: «Hasta que no veamos la depuradora lejos no estaremos tranquilos. Vamos a estar vigilantes».
El argumento principal contra la EDAR es que se levantaría en terreno inundable, por lo que, como sostienen, directamente, contraviene cualquier legislación. A ello se une la cercanía a las viviendas, entre otras cuestiones.
A trazo grueso, la estrategia en los tribunales de los vecinos ha consistido en ir contra cualquier paso del procedimiento; afirman que, desde el origen, está viciado.
La líder de la resistencia
El Supremo habló sobre la depuradora este 28 de mayo de 2026. «Ese día hizo 45 años que se murió mi padre, me estaba acordando y me enteré», relata Mari Carmen Mestanza.
Si en la vega del Guadalhorce hay resistencia contra una obra pública, la líder es esta maestra jubilada de dones innatos para la comunicación, también a través de las redes sociales; hace más de una década que dice no a la depuradora y promete: «No me iré de mi casa».
Repercusión
«Esos árboles no merecen morir solos. Voy a estar acompañándolos». La frase la pronunció Mari Carmen, en un vídeo que colgó en YouTube, el 30 de mayo de 2025.
Reavivó un reivindicación, de escasa repercusión, con una llamada de ayuda. Se acababa de enterar, de casualidad, cuando iba con su madre al super y «por boca de un ingeniero al que siempre le estaré agradecida por salvar la vega», de que, solo para arrancar la construcción de la EDAR, se iban a talar unos 400 cítricos.
Este momento, reconoce, fue crucial para atraer voluntarios que acamparon en la ribera del río, día y noche, para «protestar de forma pacífica» e impedir la entrada de las excavadoras.
Ya no era cosa de «cuatro gatos», la cuestión cogía bríos mediáticos, traspasaba los límites locales y atraía defensores de causas medioambientales «de toda España».
Eso sí, en la vigilia a pie de limonero no había más de 50 personas, los mismos, en algunos momentos, que unos antidisturbios que no llegaron a intervenir; el combate, no pasó de dialéctico.
Las empresas paran
Unas dos semanas después de la petición de auxilio, en ese verano de 2025, las propias empresas adjudicatarias decidieron parar.
No hay que obviar el contexto, la tensión generada por «derivadas del conflicto», como la quema de maquinaria de una de las subcontratas del proyecto, cuya autoría está sin resolver, y las amenazas denunciadas por trabajadores. «Nuestra lucha siempre ha sido impecable, aquello nos hizo mucho daño», sostiene, tajante, Juan Santos Mestanza que defiende: «No hemos dado ni un empujón».
«Mari Carmen me animó: 'Vente a ver la vega, que la vega habla mejor que yo'. Le dije que me parecía una barbaridad lo que iban a hacer»
Una de las ganadas para esta orilla del río es Cathy Gross. «Conocí a Mari Carmen cuando estaba presentando alegaciones a la obra, me llamó la atención la historia y ella me animó: 'Vente a ver la vega, que la vega habla mejor que yo'. Le dije que quería aportar, que me parecía una barbaridad lo que iban a hacer».
Gross, a su vez, captó a su madre, Catherine Germann, que razona: «Los que gozamos de fortuna, por lugar en la vida, por formación académica, por donde vivimos..., tenemos cierta obligación a devolverlo a la sociedad. Defender la vega es un ejemplo de lo que yo más valoro, sobre todo, en Málaga, de la que me siento hija adoptiva desde 1970».
«Un político me recomendó: 'búsquese un buen abogado', otro me dijo que esto solo lo paraba un juez y un alto cargo de Justicia sugirió que el letrado fuera de Despeñaperros para arriba»
Pero, por llamativas que hayan sido las concentraciones; por mucho que los vecinos, hayan invitado en persona a conocer estos campos, para pedirles que los dejen tranquilos, a alcaldes, ministros o al mismo presidente de la Junta, cuyas raíces familiares, precisamente, están en Alhaurín el Grande; para comprender el éxito de esta demanda hay que pensar con la toga puesta, en concreto, con la de, como lo llaman sus clientes, «don Marcelino Abraira Piñeiro», con despacho en Gijón.
«Un político me dijo: 'búsquese un buen abogado' y otro que esto solo lo paraba un juez», reconstruye Mestanza. Un detalle importantísimo más, puro azar: «La madre de una antigua alumna de Mari Carmen, alto cargo en Justicia, le sugirió que el abogado fuera de Despeñaperros para arriba».
Una búsqueda a través de internet les llevó a Abraira, representante de los vecinos de la urbanización gijonesa de El Pisón en una larga batalla legal contra otra depuradora.
«Envió a unos técnicos y supo que el proyecto era una locura. Le dijimos que era el abogado que necesitamos, pero que no podíamos pagarle lo que merecía; al final, se avino», se alegran.
Desde aquello, hace 6 años, hasta 400 personas han contribuido para hacer frente a las costas.
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