Los que viven en Ceuta y conocen el fenómeno de la migración intuían desde hace días que esto iba a pasar. "Pero esta vez lo hemos provocado nosotros", asegura lleno de rabia un coronel del Ejército de Tierra sobre el terreno. Según él, tras pasar varias mañanas acercándose a la playa por donde entran, "este jueves sólo había una patrulla de la Guardia Civil, y sin hacer nada", asegura. Además, explica que los migrantes tienen un modus operandi muy organizado.
"Llegan con un neopreno y al tocar tierra se lo quitan. Debajo, tienen el teléfono móvil protegido en una funda estanca", describe tras verlo él mismo a lo largo de ayer y hoy. Según explica, lo primero que hacen los migrantes al llegar es encender el dispositivo, ponerse a sacar fotos y llamar a otros para que acudan. "Venid", explica que les dicen para que, acto seguido, unos se lo transmitan a otros y provoque el 'efecto llamada'.
Los sindicatos policiales y de la Guardia Civil alertan de una situación "insostenible", en palabras de Jupol. "Los policías nacionales destinados en Ceuta continúan trabajando al límite de sus capacidades, con una evidente falta de efectivos y de recursos materiales para hacer frente a una situación de estas dimensiones", recoge el sindicato en un mensaje publicado este jueves en sus redes sociales. Desde Jucil, la asociación mayoritaria de guardias civiles, han denunciado también "la falta de efectivos y medios": "¿Por qué no se han desplegado más recursos humanos y materiales?".
Ambas organizaciones exigen al Gobierno "una respuesta inmediata, firme y contundente ante la gravísima situación que está viviendo Ceuta", en palabras de Jupol. Piden un "refuerzo inmediato" de medios humanos y materiales. Fuentes gubernamentales aseguran que el Ejecutivo central "está trabajando con más recursos, medios y efectivos, que se han reforzado en la última semana".
Por su parte, David Gutiérrez, portavoz de la Confederación Española de Policía, ha reaccionado a este cruce masivo de personas migrantes exigiendo "que el Gobierno active de manera inmediata todos los recursos disponibles de la Policía Nacional para frenar el gravísimo asalto que está sufriendo la frontera española en Ceuta en la que miles de migrantes intentan acceder de forma ilegal en nuestro país". El policía nacional ha asegurado que quieren "ayudar a nuestros compañeros" además de pedir la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, "de manera inmediata", por no atender a "los informes que avisaban de esta situación".
Según ha sabido EL MUNDO a través de la Asociación de Tropa y Marinería Española, "varias unidades de Ceuta han sido puesta en alerta en caso de tener que intervenir en los actos masivos que se están produciendo". Según los datos recabados, al menos las unidades de Caballería, Regulares y la Legión han sido movilizadas por si tuvieran que ayudar a la Guardia Civil ante la falta de efectivos.
¿Por qué el aluvión de llegadas?
Los sindicatos policiales y de guardias civiles ponen de manifiesto distintas cuestiones que pueden haber desencadenado el aluvión de llegadas. "Marruecos ha aprovechado una ventana de oportunidad dentro de su estrategia de guerra híbrida, utilizando una vez más la presión migratoria sobre Ceuta como un instrumento de chantaje político", recoge Jupol en el mensaje que ha publicado en redes sociales.
La Asociación Unificada de Guardia Civil (AUGC), por su parte, atribuye la llegada masiva a un "efecto llamada" derivado de la reciente sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe el rechazo en frontera -comúnmente conocido como devoluciones en caliente- si la persona ha tratado de entrar en España a nado, como está sucediendo ahora en Ceuta.
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha recalcado que este aluvión de llegadas se produce "días después de que el Supremo denegara el rechazo en frontera, complicando las devoluciones". "Exigimos al Gobierno refuerzo inmediato de las plantillas de Policía Nacional y Guardia Civil en la frontera con Marruecos", añade la organización en un mensaje en redes sociales.
Desde el Gobierno también aluden a la sentencia del Supremo como causa principal del aluvión de personas que ya ha entrado en Ceuta y señala a las redes de tráfico de personas como responsables directos. Asimismo, se exime a las autoridades marroquíes de cualquier tipo de responsabilidad y, según indica el Ejecutivo en un comunidad, "Grande-Marlaska agradece los esfuerzos realizados en los últimos días por sus fuerzas de seguridad, que han impedido miles de intentos de migración irregular".
El ministro del Interior ha permanecido en contacto permanente con su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit, y, como resultado, "mbos países han acordado reforzar la coordinación y los esfuerzos para hacer frente a estos flujos y se han comprometido a revisar e implementar medidas para la entrega, lo antes posible, de todas las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta".
Crisis humanitaria
El aluvión de llegadas que se está produciendo en los últimos días tiene también una vertiente humanitaria que mantiene en alerta a las autoridades y agentes. Desde el Sindicato Médico de Ceuta alertan de que no hay medios para atender a en su demanda de intervención ante la grave situación por la que atraviesa la ciudad autónoma.
La llegada masiva de inmigrantes a nado en los últimos días, se une a las graves carencias estructurales que arrastra el sistema sanitario local y que ha aumentado todavía más la presión asistencial en la ciudad autónoma, por lo que el sindicato ha solicitado la intervención del Estado.
El sindicato ha apuntado que la situación podría agravarse ante una hipotética llegada de decenas de miles de personas, lo que resultaría "completamente inasumible" para unos servicios sanitarios, asistenciales y de emergencia que "ya se encuentran al límite de su capacidad". Los médicos ceutíes han recordado que cada una de las personas que alcanza la costa necesita una valoración sanitaria inmediata, además de que muchos llegan con cuadros de hipotermia, agotamiento extremo, lesiones traumáticas o síntomas compatibles con ahogamiento.
En paralelo, ha alertado del "colapso" del servicio de Radiodiagnóstico, que debe asumir un elevado número de pruebas destinadas a la determinación de la edad de los inmigrantes mediante radiografías de muñeca y ortopantomografías, "desviando recursos que deberían estar destinados a la atención sanitaria ordinaria".