La Vespa nació en Italia hace 80 años como una solución asequible para la movilidad, pero pronto se convirtió en un icono del diseño y un símbolo de las revoluciones culturales de la segunda mitad del siglo XX. La historia de la "scooter" más famosa, exquisitamente ilustrada, la recoge un libro editado por Assouline.
®Archivio Storico Piaggio- KINO VERDÚ
La tarea que Enrico Piaggio le encomendó al ingeniero aeronáutico Corradino d’Ascanio era muy clara: diseñar un scooter asequible y práctico para el uso diario. Algo que hiciera la movilidad accesible, cómoda y digna. En 1945, cuando Piaggio vio el primer prototipo, el MP6, estrecho en la cintura, con un escudo en la parte delantera y una parte trasera redondeada, exclamó espontáneamente: "Sembra una vespa!" ("¡Parece una avispa!").
Quizás el sonido del motor de 98 cc contribuyó a reforzar esta impresión. Y así nació el nombre Vespa, no como una estrategia de marketing, sino como un impulso emocional. Y en 1946 se lanzó a las calles.
Antes de que las célebres "scooters" se lanzaran a recorrer las calles de medio planeta, un grupo de motoristas prueba la Vespa 180 Rally, modelo de 1973, en el circuito de la fábrica de Pontedera (Pisa, Toscana), donde se gestó Vespa en 1946. Es uno de los modelos más codiciados por los coleccionistas, ya que ese 1973 fue el último en que se produjo la icónica versión nacida en 1968.© Archivio Storico PiaggioVespa X Assouline, el libro que recoge 80 años de un icono
Así se narra el primer germen del velocípedo más famoso de la historia en Vespa X Assouline, una edición limitada a mayor gloria de los 80 años del icono que se celebran este 2026. Su autor es Michael Köckritz, nacido en 1956 en Geislingen an der Steige (Alemania), pero afincado en Tubinga "desde hace casi 60 años porque gracias a su animada vida estudiantil la ciudad destila un ambiente vibrante, intelectualmente estimulante y, a la vez, relajado y lleno de vida".
Un grupo de entusiastas de las Vespas hacen una pausa durante un viaje por Vietnam. Las caras conocidas aliñan gran parte del libro, pero fotografías como esta o la riada de instantáneas anónimas, históricas, conmemorativas de todo pelaje, en juguetonas escenas campestres, las que rezuman rollo vintage... no tienen desperdicio.
Se licenció en Medicina pero, antes de comenzar su formación, ayudó a un amigo "trabajando como periodista y fotógrafo. Después de tres semanas ya formaba parte del equipo editorial y se convirtió en una pasión total". La psiquiatría y la psicología eran sus asignaturas favoritas en la Universidad: "Esta fascinación por los seres humanos me ha acompañado desde entonces. Como narrador, quiero crear situaciones en las que la gente sienta curiosidad y, tal vez, se vaya con una visión un poco más positiva del mundo. Puede sonar ingenuo, pero sigue siendo mi motivación", explica.
Desde su propia editorial publica dos revistas: Ramp, de cultura automovilística, y Rampstyle, "dedicada al estilo, la moda, la sociedad, la cultura y la filosofía. Organizamos eventos pop-up y, desde hace un año, también una editorial de libros, Ramp Books".
¿Existe algo más italiano que una pizza, un vino "nobile" de Montepulciano o una apasionada conversación? Esto último es lo que llevan a cabo un policía de tráfico y un orgulloso jinete de la Vespa PX de 1977, la que inicio la "Nuova Linea" de Vespa, con menos glúteos que sus antecesoras y una de las "scooters" más vendidas de toda la historia.© RichardBakerItaly/Alamy Stock Photo
Es el suyo un periodismo sereno, diletante, afinado, tranquilo, "precisamente porque el mundo se ha vuelto tan acelerado, ruidoso y saturado, creo en el poder de la calidad, el significado, la selección y la profundidad. Me interesa más la resonancia que el alcance, la efectividad que el volumen. Una buena revista debería sentirse como una agradable conversación nocturna: inteligente, relajada, inspiradora y quizás incluso un poco seductora".
Con este bagaje, quién mejor que Köckritz para exprimir el espíritu de la Vespa, un tipo que nos confiesa que Ramp es menos una revista de automovilismo que un universo cultural: "Los coches suelen ser simplemente el punto de partida para conversaciones más amplias sobre la libertad, la añoranza, la estética, el diseño, el movimiento, la identidad o el deseo humano. Si Ramp fuera una persona, probablemente sería curiosa, optimista, un poco rebelde, elegante sin pretensiones, con interés por la cultura y viajera; ojalá una excelente cocinera. Y, por supuesto, con sentido del humor. Alguien que se toma las cosas en serio, pero no a sí mismo demasiado en serio".
Una carrera de Vespas a lo largo de la bahía de Nápoles, en Italia, en mayo de 1957. Si los feligreses de las Harley Davidson se hermanan en afamados combos ruteros, los amantes de la Vespa se juntaban en competiciones... con más "glamour". Aparte de esta por la costa napolitana, destacan la "1000 Km Vespistica" y "Vespa Sei Giorni Internacional".© Keystone-France/Gamma-Keystone/Getty ImagesAcaba de capturar la esencia de la Vespa: "Es uno de los grandes iconos del diseño porque combina funcionalidad con optimismo y elegancia. Nunca resulta agresiva. Nunca excesivamente técnica. Posee encanto. Humanidad. Ligereza. Y a diferencia de muchos vehículos, evoca inmediatamente imágenes emocionales: calles italianas, sol, cafés, cine, verano, movimiento, libertad, estilo".
¿Por qué la Vespa es un "scooter" universal?
En Vespa X Assouline Köckritz orilla la historia técnica y aborda la scooter "como una biografía cultural de un objeto que ha marcado la vida moderna. La ingeniería y el desarrollo histórico son importantes, pero lo que más me interesó fue su impacto emocional y social".
Como toda marca (de motor) que se precie, Vespa también pergeña diseños "lifestyle" y accesorios con rollo para gozo de sus incondicionales. En el caso de la "avispa" de Pisa se engloban en la colección "Al Vento". Aquí, una chica lleva una camiseta de la segunda línea de la colección, lanzada en octubre de 2025, llamada Miscela Nostalgia e inspirada en los diseños gráficos de los años 70 y 80.© Paolo ZerbinEs más que una moto: representa la creatividad, la elegancia, la sensualidad y la espontaneidad italiana. "Surgió en la Italia de la posguerra, cuando la movilidad necesitaba ser asequible, práctica y accesible. Luego llegó la explosión cultural: Vacaciones en Roma, con Audrey Hepburn y Gregory Peck, los movimientos juveniles de las décadas de 1950 y 1960, los Mods en Gran Bretaña, la moda, la música, el diseño".
¿Tiene Vespa Köckritz? "Tenemos tres. Cada uno de nuestros hijos conduce una, y a nosotros, los padres, a veces nos dejan tomarlas prestadas con generosidad… Recuerdo un paseo temprano por Tubinga una mañana de verano. Casi no había tráfico. Los cafés estaban abriendo. Para mí, ese es un verdadero momento Vespa. No la velocidad, sino la atmósfera. Todo respira naturalidad".