Embajada de Rusia en Viena Hans Punz. Europa Press.
Europa Viena, capital de espías: Austria expulsa a tres diplomáticos más y denuncia un 'bosque de antenas' en la embajada rusaLa ministra de Asuntos Exteriores, Beate Meinl-Reisinger, calificó de “inaceptable” el uso de la inmunidad diplomática para este tipo de actividades. Moscú anuncia que reaccionará con dureza ante la expulsión.
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Kitty Udvaros Publicada 5 mayo 2026 02:47h Las clavesLas claves Generado con IA
Las autoridades de Austria expulsaron hace unas semanas a tres diplomáticos rusos acusados de actividades de espionaje, informó este domingo la televisión pública austríaca ORF.
La justicia austriaca abrió una investigación contra estos individuos sospechosos de estar implicados en dichas operaciones. Según el gobierno austriaco, los diplomáticos utilizaban una red de antenas instalada en las azoteas de los edificios diplomáticos, posiblemente con fines de espionaje.
Como Rusia no accedió a levantar su inmunidad diplomática dentro del plazo establecido, Austria optó por declararlos 'persona non-grata' y los tres ya han abandonado el país. El Gobierno austriaco afirmó que está adoptando una línea más firme contra el espionaje en su país.
El embajador ruso en Viena fue citado a mediados de abril en el Ministerio de Asuntos Exteriores austríaco para dar explicaciones sobre las extensas actividades de vigilancia que presuntamente se realizan en dos instalaciones de la embajada rusa en la capital austríaca.
La ministra de Asuntos Exteriores de Austria Beate Meinl-Reisinger. Lisa Leutner. REUTERS.
Según ORF, las autoridades austriacas llevaban tiempo observando instalaciones de espionaje situadas en los tejados de la embajada rusa, en un edificio del centro de la ciudad y en un complejo residencial para diplomáticos rusos en la periferia de Viena.
Estas infraestructuras habrían permitido interceptar datos que organizaciones internacionales con sede en la capital transmiten a través de internet satelital.
Desde el inicio de la guerra en Ucrania, en febrero de 2022, Rusia está acusada de haber ampliado progresivamente estas instalaciones en Viena, considerada desde hace décadas un importante centro del espionaje internacional.
Sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en Viena Albert Otti Europa Press.
Viena alberga la tercera sede de Naciones Unidas tras Nueva York y Ginebra. Austria mantiene desde 1955 un estatus de neutralidad y no pertenece a la OTAN, aunque sí es miembro de la UE. Entre las organizaciones más destacadas figura el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), encargado de velar por la seguridad nuclear en el mundo.
La capital austríaca acoge además la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), a la que pertenecen todos los países europeos, entre ellos Ucrania y Rusia, pero también Estados Unidos.
Reunión anual de ministros de Exteriores de la OSCE en Viena Europa Press.
La legislación del país centroeuropeo solo prohíbe explícitamente el espionaje dirigido contra los intereses nacionales de Austria. Desde el comienzo de la guerra, Austria ha expulsado a un total de 14 diplomáticos rusos. Unas 220 personas siguen acreditadas en distintas legaciones rusas en Viena.
Antenas en el tejado de la embajada
Según Financial Times, cuatro años después del inicio de la guerra en Ucrania, los tejados de la extensa sede diplomática rusa en la capital austriaca han revivido discretamente una de sus funciones más importantes de la Guerra Fría: la de principal plataforma de inteligencia de señales encubierta del Kremlin en Occidente.
"Sabemos que han estado atacando las comunicaciones gubernamentales y militares de la OTAN con sus recursos", declaró un alto diplomático europeo con sede en Viena. "Esta ciudad ha adquirido una gran importancia para ello. Es su centro neurálgico en Europa".
Desde Viena, Rusia no solo espía las comunicaciones electrónicas y por satélite en Europa, sino también en Oriente Medio y África, según funcionarios y expertos. Viena está "en una posición óptima" para ello.
Señalan que a poco más de 100 km al sureste se encuentra una de las principales estaciones de comunicaciones por satélite de Europa.
El Ministerio del Interior austriaco declinó hacer comentarios más allá de las conclusiones del informe más reciente de la Red de Seguridad Digital (DSN). La embajada rusa en Viena no respondió a la solicitud de comentarios.
En los últimos años Austria ha trabajado intensamente para mejorar sus relaciones de seguridad con otros países europeos.
Viena, capital europea del espionaje
Rusia ha expandido su infraestructura de inteligencia en Viena, convirtiendo la capital austriaca en una plataforma central para la vigilancia electrónica en Europa, Oriente Medio y África, afirma también la emisora austriaca ORF.
En su informe este medio indica que las instalaciones rusas en Viena han experimentado una expansión continua desde el inicio de la guerra a gran escala de Rusia contra Ucrania.
Embajada de Rusia en Viena Georg Hochmuth. Europa Press.
Un diplomático europeo de alto rango con sede en Viena afirmó que Rusia está monitoreando "las comunicaciones gubernamentales y militares de los países de la OTAN" desde Austria, y agregó: "Este es su centro de operaciones europeo".
Según ORF, solo en la azotea de la embajada rusa hay entre seis y ocho antenas, al menos una de las cuales es capaz de interceptar señales no destinadas a los rusos.
Bajo la presión de las autoridades austriacas, Rusia habría desmantelado ya el equipo en cuestión en Viena, aunque se desconoce la cantidad exacta y la ubicación.
Según un documento de opinión del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), Rusia ha modificado su estrategia de espionaje en Europa tras la expulsión de cientos de diplomáticos y la captura de agentes formales a raíz de la guerra en Ucrania.
Ante la pérdida de sus redes tradicionales, el Kremlin recurre ahora a 'agentes desechables' y actores no estatales de bajo perfil, reclutados a menudo a través de redes sociales y plataformas de juegos.
La inteligencia rusa, coordinada por agencias como el GRU, SVR y FSB, emplea tácticas de amenazas híbridas que incluyen desinformación, ciberataques y sabotajes contra infraestructuras críticas.
El documento destaca casos específicos de injerencia y violencia en suelo europeo, como el asesinato del desertor Maxim Kuzminov en España y ataques vandálicos en países bálticos.
Se advierte que la amenaza es creciente y busca desestabilizar las alianzas occidentales (OTAN y UE), exigiendo que los Estados europeos refuercen urgentemente sus capacidades de seguridad y defensa.
Despedido por espiar para Rusia
La compañía energética austriaca OMV despidió en septiembre del año pasado a un empleado sospechoso de espiar para Rusia. La decisión fue anunciada a la prensa por el director ejecutivo de OMV, Alfred Stern.
Refinería del grupo OMV en Schwechat. Leonhard Foeger. REUTERS.
La noticia fue publicada por el semanario austriaco Profil, que añadía que el empleado era de Europa del Este y mantenía reuniones periódicas con un diplomático ruso.
Las autoridades austriacas han denunciado repetidamente casos de espionaje ruso en los últimos años, y el último informe de los servicios de inteligencia austriacos señala que la embajada rusa en Viena es un "punto estratégico importante" para Moscú.
El informe también subraya que "el elevado número de diplomáticos que trabajan en la misión no se justifica únicamente por las relaciones bilaterales ni por la presencia de organizaciones internacionales en la capital austriaca".
Tras la invasión a Ucrania, muchos países europeos expulsaron a diplomáticos rusos sospechosos de espionaje, pero Austria ha adoptado un enfoque más limitado. La inteligencia austriaca estima que alrededor de 500 diplomáticos rusos permanecen en el país, y hasta un tercio son sospechosos de realizar actividades de inteligencia.