Eugenio Pino y José Manuel Villarejo han situado este lunes la operación Kitchen dentro de la legalidad. El ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía y el comisario jubilado se sientan en el banquillo acusados de participar en un operativo que, según la Fiscalía, buscaba evitar que material perjudicial para el PP llegara al juez del caso Gürtel.
El ex número dos de la Policía solo ha aceptado responder a su defensa. Ha sostenido que Kitchen fue una de las "30 o 40" operaciones de información que la DAO tenía constantemente en marcha en el periodo en que la dirigió.
Ha reconocido que autorizó el uso de fondos reservados para poner a sueldo al chófer del ex tesorero del PP Luis Bárcenas. Lo ha justificado en que le habían dicho que no le iban a pagar e iba a dejar el puesto. No querían que eso sucediera porque era la mejor baza que tenían para localizar el dinero que supuestamente ocultaba el ex tesorero. "Nos interesaba mucho que siguiera porque ya sabíamos que ya había un vehículo Range Rover preparado para ir a Suiza a recoger dinero".
Esa investigación no estaba "en absoluto" relacionada con el caso Gürtel, ha sostenido. Ha añadido que al entonces jefe de la Udef Manuel Vázquez le dijo que la familia Bárcenas estaba "tocando a gente" para recuperar dinero que tenía oculto por vías muy variadas, incluyendo la compra de cuadros "Evidentemente, eso era blanqueo". El ex DAO ha indicado que le informaron de que finalmente no habría manera de conseguir ese dinero porque estaba guardado en Paraguay por intermediación de otro ex tesorero del PP.
Vázquez, por su parte, testificó en el juicio y afirmó que nunca le informaron de la existencia de una operación relacionada con Gürtel. "¿Se le dio cuenta desde la Dirección Adjunta Operativa de alguna actuación de apoyo a esa investigación del caso Gürtel?", le preguntó el fiscal. "No, no se nos notificó nada".
A Pino le ha seguido Villarejo, que ha respondido ampliamente al fiscal de Anticorrupción. Sus respuestas han mencionado reiteradamente al CNI, al rey emérito (designado como "altas instancias del Estado") y a Mariano Rajoy.
Al ex presidente del Gobierno le ha atribuido una maniobra que explica el juicio por la operación Kitchen. "Ahora creo que Rajoy se aprovechó de esta operación oficial y correcta que era para localizar bienes en el extranjero para que, si había algo que le afectaba a él, también trincarlo. Lo he sabido a balón pasado".
"Tengo impresión", ha añadido, "que tanto el ex ministro como resto de los aquí imputados fueron todos engañados por el señor Rajoy, que lo resuelve todo con Cardhu", ha añadido. El comentario ha provocado el comentario de la presidenta del tribunal. "Hoy no deja usted a nadie...", ha dicho Teresa Palacios.
Poco antes, la magistrada le habían reconvenido por decir que Eugenio Pino "no se enteraba de nada" y estaba siempre "con sus dibujitos y sus medallas". Quien sí se enteraba de todo era el CNI, al que Villarejo mencionaba cada vez que el fiscal preguntaba por el interés del ex secretario de Estado acusado, Francisco Gónzález, en la operación Kitchen.
"La primera información que tuve vino del CNI. [...] Mantuve una serie de encuentros con dos coroneles, con el tres y el cuatro, responsables de Inteligencia y de fuentes humanas. Me dijeron que estaban muy preocupados por la información que podría tener Bárcenas que pudiera afectar a altas instancias del Estado". Supuestamente, el ex tesorero y el rey emérito podrían haber compartido "testaferros".
Aunque ha pasado más de dos horas ante el fiscal, Villarejo no ha respondido a todo. No aceptaba preguntas sobre sus agendas, alegando irregularidades procesales. Tampoco de sus audios, esta vez con un argumento recién actualizado. Provenían de las cloacas del PSOE, ha dicho Villarejo, señalado él en numerosas investigaciones como protagonista de las cloacas.
"Permítanme el desconcierto, poque creo que [el audio] procede de lo que se llaman ahora las cloacas del PSOE", ha dicho a una pregunta del Ministerio Público.
"Eso no ha sido aportado por Pérez Dolset", ha respondido el fiscal en referencia al empresario investigado que acompañaba a la fontaneraLeire Díaz en sus gestiones para desbaratar investigaciones perjudiciales para el PSOE. En una de ellas, entregó en la sede de Ferraz grabaciones de Villarejo. "Limítese a contestar no a evaluar el trabajo del Ministerio Fiscal, volvió a intervenir la presidenta.